Los niños alimentados con leche de fórmula sufren más infecciones que los que toman pecho

Uno de los beneficios de la lactancia materna con respecto a la leche artificial es que proporciona defensas que ayudan a los bebés a luchar contra las infecciones y los “malvados” agentes externos.
Este beneficio se conoce desde hace tiempo y un nuevo estudio realizado en el Hospital Marina Alta, en Dénia, viene a concluir esto mismo, que los niños alimentados con leche de fórmula sufren más infecciones que los que toman lactancia materna.
El estudio se ha realizado con una muestra de 1.500 niños comparando los que han tomado pecho con los que han tomado leche artificial y se ha observado que estos niños, en general, enferman más, se visitan más en los centros de salud y en urgencias y toman más medicamentos.




