
En Bebés y más solemos hablar mucho de colecho porque entendemos que la mayoría de niños, si respetamos sus necesidades de afecto y seguridad, acaban durmiendo con los padres en la misma cama.
Esto, sin embargo, no es excluyente de que puedan dormir en una cuna, primero porque hay niños que no quieren dormir junto a sus padres (pasan calor, se mueven demasiado, se despiertan cuando los padres se mueven, etc.), y segundo porque hay padres que, simplemente, prefieren que cada cual tenga su sitio definido a la hora de dormir.
Los niños, sin embargo, no pueden dormir en cualquier sitio y, de igual forma que cuando se colecha hay que tener en cuenta ciertas normas para que no sea peligroso, las cunas deben tener ciertas características para ser consideradas seguras. Vamos a ver a continuación cómo debe ser una cuna para poder considerarla segura.

Muchas veces se aprovechan cunas antiguas, prestadas o heredadas de uno mismo (nosotros tuvimos durante un tiempo la cuna en la que dormía mi mujer de pequeña, aunque nadie llegó a dormir en ella, me temo).
En ese caso es imposible que estén homologadas según una normativa del año 2008, así que deberemos hacer una revisión de la cuna para ver si cumple todo lo expresado anteriormente (medidas, espacio entre barrotes, barrera movible,…) y verificar lógicamente que la madera está en buen estado, que no hay astillas, tornillos, remaches ni ningún saliente peligroso a la hora de dormir, así como ninguna punta o esquina que pueda ser peligrosa cuando el bebé esté fuera, gateando o caminando alrededor de la cuna.
Además de todo lo comentado queda aún un último consejo que hará que la cuna sea un lugar aún más seguro y que no tiene que ver con su construcción, sino más bien con el lugar en el que se ubica.
Cada pareja debe decidir dónde quiere que duerman sus hijos, de esto no hay duda, sin embargo yo siempre aconsejaría que, sea en otra cama separada o sea en una cuna, padres e hijos estén juntos en la misma habitación.
El por qué es muy lógico: no todo lo que le puede pasar a un bebé por la noche está relacionado con su cuna. A veces se atragantan con sus propias babas, a veces regurgitan, a veces sube la fiebre sin darnos cuenta, a veces vomitan, a veces… y aunque la mayoría de las veces se quejan lo suficiente como para que se les pueda oír desde otra habitación, siempre nos enteraremos antes y siempre llegaremos antes si estamos más cerca, es decir, en la misma habitación.
Fotos | janineomg, Julie, Dave & Family en Flickr
En Bebés y más | Cómo debe ser una cuna segura, Cientos de niños se hacen daño tratando de salir de la cuna, Cunas, como deben ser