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La epidemia de tos ferina en California

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La tos ferina es una enfermedad infecciosa de las vías respiratorias, que, en España y en la mayoría de los países con calendarios de vacunación efectivos, es poco frecuente. Sin embargo no se ha erradicado y la inmunidad no es permanente, por lo que sigue habiendo casos, que, especialmente en los lactantes, es muy grave. Actualmente se está produciendo una epidemia de tos ferina en California que ya le ha costado la vida a varios bebés.

En California este año, desde mayo, se han duplicado el número de casos de tos ferina y se ha declarado epidemia, dada la extensión de los contagios y la gravedad de los casos.

Los adultos somos más vulnerables, ya que la efectividad de la vacuna no es para siempre. A los 5 años de su administración ya no se está protegido, por lo que los adultos y los niños que fueron vacunados más de cinco años atrás pueden contagiarse.

Pero lo más serio sucede cuando un adulto contagia a un bebé que todavía no ha recibido la vacuna. La cuestión es que la tos ferina no se suele diagnosticar inmediatamente y por eso no puede evitarse el contagio hasta que ya se ha producido, por lo que se está aconsejando en California que los que estén en contacto con bebés estén vacunados.

Los síntomas de la tos ferina, los primeros momentos, no son graves y parecen los de un común resfriado, especialmente en los adultos. Además, se contagia con bastante facilidad, por lo que, cuando se diagnostica al aparecer la tos incontrolable y los vómitos ya no es contagiosa pero ya ha podido contagiar a cuantos estén en contacto con el enfermo si no están protegidos.

Los bebés comienzan con un resfriado normal, con mocos, fiebre y tos. Pero pasados 12 días hay episodios de tos muy serios, con convulsiones y hasta suspensión de la respiración. La fiebre es alta y hay vómitos. En los bebés existe un verdadero riesgo de asfixia..

No hay que asustarse pero si saber que existe la enfermedad y que un resfriado puede ser otra cosa, sobre todo debemos estar atentos a que algún adulto del entorno esté padeciéndola de manera diagnosticada o no, ya que los adultos y adolescentes son los transmisores a los bebés.

En España sigue siendo una enfermedad poco común pero si aumentan los casos cada año. Declararlo en obligatorio pero se piensa que puede haber casos de los que no se tenga constancia. Hay que tener en cuenta que en los adultos cursa de manera menos grave, como una bronquitis de lenta resolución, y puede no diagnosticarse siquiera.

El caso de la epidemia de California, por la que ya han fallecido 8 bebés, es algo a tener en cuenta por las autoridades sanitarias, a fin de adecuar los calendarios de vacunación o detección en caso de ser necesario. Allí se está hablando seriamente de la extensión de una vacunación a toda la población como única forma de erradicar la enfermedad de manera efectiva, ya que, estando los lactantes desprotegidos la vacunación posterior no evita casos terribles como los que han sucedido.

Hay que tener en cuenta que la tos ferina es una de las enfermedades humanas más contagiosas, por lo que es un riesgo grande para quienes no están vacunados. Se calcula que el 90% de los niños que no están vacunados y que viven con alguien que tiene tos ferina, adquiere la enfermedad. Igualmente, entre el 50% y el 80% de niños no vacunados y que van a la escuela o guardería con alguien que tiene tos ferina, adquiere la enfermedad.

La vacunación ha servido de mucho. Por ejemplo, en los años 40, antes de que se vacunara de manera extensa, se contaban unas 8.000 muertes al año por esta enfermedad en Estados Unidos, siendo los contagios registrados de casi 200.000. Hoy las cifras son sensiblemente menores pero si contamos con que en California unicamente ya hay 3.500 contagios y 8 muertos hay que pensar que podría convenir diseñar una vacunación más extensiva y promocionarla entre la población adulta para aumentar los porcentajes de inmunes.

Ahora, en California, ante la epidemia, se está animando a las mujeres embarazadas para que se vacunen contra la tosferina antes o durante el embarazo, o después de tener a su bebé. Los papás también deberían vacunarse preferiblemente antes del nacimiento del bebé.

El Departamento de Salud Pública de California CDPH ha recomendado que en los hospitales desarrollen entrategias para aumentar la vacunación de las nuevas mamás y papás antes de irse a casa con su recién nacido y se está proporcionando vacunas gratuitas para los hospitales.

Otras personas que puedan tener contacto con los bebés, incluyendo a familiares, profesionales de salud y niñeras también deberían vacunarse. Y se aconseja que los niños no vacunados no acudan a lugares donde el contagio es posible durante la epidemia.

Con más de 3000 contagios y 8 lactantes fallecidos California está sufriendo la mayor epidemia de tos ferina de los últimos 50 años y se está, por ello, provocando una reconsideración de las estrategias de vacunación de esta enfermedad para hacerlas más efectivas.

Via | La Jornada
Más información | Departamento de Salud de California, El Mundo Salud

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