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Depresión infantil: factores de riesgo familiares y del entorno

Depresión infantil: factores de riesgo familiares y del entorno
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La depresión en niños es un trastorno mental que cada vez es más frecuente en nuestro entorno y que, sin embargo, raras veces se diagnostica. Vamos a analizar cuáles son las circunstancias que aumentan las probabilidades de desarrollar la depresión infantil.

Ello, teniendo en cuenta que es una enfermedad compleja que tiene múltiples factores de riesgo, que en ocasiones interactúan entre sí y pueden tener un efecto acumulativo.

La Guía de Práctica Clínica sobre la Depresión Mayor en la Infancia y en la Adolescencia, que tiene como objeto final la mejora en la toma de decisiones clínicas basadas en la evidencia científica, hace un pormenorizado estudio de la depresión en niños y adolescentes.

Respecto a los factores de riesgo para que un niño sufra depresión, se hacen dos grandes subapartados: los factores familiares y del entorno por un lado y los factores individuales por otro, sobre los que volveremos más adelante.

Factores de riesgo familiares para la depresión infantil

Los factores familiares y el contexto social podrían jugar un importante papel en el desarrollo de la depresión, fundamentalmente aquellos que están fuera del propio control, que ocurren como un acontecimiento no predecible y que son recurrentes a lo largo del tiempo.

  • La depresión en los padres se considera un factor de riesgo importante, que se asocia con depresión en su descendencia, por lo que habría factores genéticos asociados. Se ha visto que los hijos de padres con depresión presentan una probabilidad entre tres y cuatro veces mayor de desarrollar trastornos del humor.

  • El alcoholismo familiar también se ha asociado a una mayor probabilidad de depresión.

  • El contexto familiar en el que vive el niño o el adolescente parece jugar un papel trascendental en el desarrollo de depresión. Los factores de riesgo más comunes son la existencia de conflictos conyugales o las dificultades emocionales entre uno de los padres y el niño.

  • Son también factores de riesgo asociados con la depresión, las distintas formas de maltrato como el abuso físico, emocional, sexual y la negligencia en el cuidado, así como los eventos vitales negativos, el divorcio o separación conflictivos de los padres, la pérdida de amistades y la muerte de un familiar o amigo.

  • El trabajo de los padres fuera de casa, ingresos económicos bajos o vivir en áreas desfavorecidas, si ocurren de forma independiente, no parecen presentar una fuerte asociación con el desarrollo de depresión en los niños o adolescentes.

Factores de riesgo relacionados con el entorno

  • La depresión juvenil se asocia en muchas ocasiones con la existencia de conflictos interpersonales y de rechazo de diferentes miembros de su entorno social, lo que incrementa los problemas de relación social. De esta manera, los niños y adolescentes con pocos amigos presentan una mayor probabilidad de desarrollar depresión, así como trastornos de conducta y mayor aislamiento social.

  • Otros factores también asociados con un número mayor de síntomas depresivos son el vivir en estructuras familiares diferentes de las de los padres biológicos, problemas de salud en los adolescentes, o una mala adaptación a la familia, amigos, escuela, trabajo y pareja.

  • No parece existir asociación entre vivir en el medio rural o urbano.

  • El acoso por parte de iguales o bullying y la humillación (como el trato degradante, la burla delante de otros o el sentirse ignorado) son también factores de riesgo de depresión.

  • Deberían considerarse niños y adolescentes con riesgo elevado de presentar trastornos mentales, incluida la depresión, aquellos sin hogar, los internos en centros de acogida, refugiados y aquellos con antecedentes de delincuencia, especialmente los recluidos en instituciones de seguridad.

  • Por último, la adicción a la nicotina, el abuso de alcohol o el consumir drogas ilícitas son considerados también factores de riesgo asociados con la depresión.

Leyendo todos los puntos señalados, podríamos decir que muy pocos niños estarían excluidos de la totalidad de los factores de riesgo, pero ello no quiere decir que todos ellos vayan a desarrollar una depresión.

Es improbable que un único factor pueda explicar el desarrollo de la depresión, reducir la probabilidad de ocurrencia o que su control sea suficiente para prevenir la depresión, por lo que tendrán que ser consideradas las particularidades de cada caso.

Recordemos que los factores de riesgo no son necesariamente las causas, sino que se asocian con el evento, y tienen valor predictivo.

Vía | Guía salud Foto | zaxl4 en Flickr-CC En Bebés y más | El 70% de las enfermedades psiquiátricas en los adultos tienen su origen en la infancia o la adolescencia, Acudir al psicólogo infantil

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