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La conmovedora historia de Wally, el anciano que anima a los niños de una escuela a luchar por sus sueños

La conmovedora historia de Wally, el anciano que anima a los niños de una escuela a luchar por sus sueños
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En varias ocasiones os hemos hablado de la importancia de motivar a nuestros hijos para que no se pongan límites, y sean siempre lo que deseen ser. Porque todos (niños, niñas, grandes y pequeños) somos capaces de hacer lo que nos propongamos, aunque a veces necesitemos un pequeño empujoncito que nos haga creer más en nosotros mismos y reforzar nuestra autoestima.

Por eso me ha gustado tanto esta historia que hoy os comparto. Ocurre cada día en una escuela de California, a la que un anciano acude para alentar a los alumnos con palabras de ánimo y choque de puños. Los niños confiesan que el saludo madrugador del anciano les inspira para afrontar su jornad escolar. ¡Y es que no hay nada más motivador que el hecho de que alguien crea en ti!

Un choque de puños y un mensaje motivador

Esta bonita anécdota ha sido compartida en redes por una mujer, madre de cuatro niños, tras el cambio de colegio de sus hijos.

Al llegar a la nueva escuela, le llamó la atención comprobar como, cada mañana, los niños corrían emocionados para chocar los puños con un anciano que se situaba a escasos metros de la entrada. Así que decidió averiguar quien era aquella persona y por qué los alumnos le tenían tanto aprecio.

El hombre, vecino de la zona, se llama Wally y tiene 94 años, y desde hace varios años es fiel a su cita en la puerta de este colegio de California. Cada mañana saluda a todos los niños que van llegando a la escuela, y recibiéndoles con una gran sonrisa, choca los puños con ellos de manera cómplice, y les anima a afrontar la jornada con dedicación y entusiasmo.

Los niños adoran a Wally, y tras varios años viéndole y conversando con él, sienten que ya forma parte de sus familias. Así que antes de entrar al cole, se ponen en fila para saludarle y chocar los puños. Afirman que el anciano les traslada mensajes alentadoras y motivadores, que ellos tienen muy presente a lo largo de su día.

Wally cree en ellos y en sus capacidades, y les anima a hacer con su vida lo que deseen hacer, siempre que lo hagan respetando a los demás. Como si de un profesor más se tratara, los alumnos escuchan ensimismados sus grandes lecciones, y los padres contemplan la escena emocionados al percibir el cariño mutuo que se tienen.

Pero lo que seguramente los niños no sepan es que para Wally, ellos son su energía y sus ganas de vivir. Con sus sonrisas y su vitalidad, los alumnos dan a este anciano la misma fuerza que él les transmite con sus palabras de aliento.

No se que os parecerá a vosotros, pero la historia me ha conmovido porque creo que no hay nada más bonito que la convivencia intergeneracional entre niños y ancianos, y lo mucho que podemos aportarnos unos y otros.

Para estos niños, Wally es un guía. Es alguien que les escucha en exclusiva cada mañana, que les espera emocionado para conversar, y que siempre tiene un mensaje positivo para potenciar su autoestima. ¡Ojalá el mundo estuviera repleto de más "Wallys"!

Vía Love What Matters

En Bebés y Más Once consejos para no "matar" la creatividad de los niños, Con siete años, esta niña modelo sin piernas es todo un ejemplo de superación

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