Álex y Paula han decidido cambiar de vida y rehabilitar una masía en el macizo del Montseny, en Cataluña, donde viven junto a su hija pequeña de pocos meses de vida. Su historia se ha dado a conocer a través del canal de YouTube del creador de contenido Arnau Serrado, donde explican que buscan un estilo de vida autosuficiente basado en los recursos de su entorno inmediato.
Quieren criar con esa filosofía a su hija pequeña manteniendo el contacto estrecho con el campo, y gestionar su día a día rodeados de animales y naturaleza. La familia vive aislada y lejos de las comodidades de la ciudad, en un camino que les exige esfuerzo y adaptación.
Cómo llegaron hasta aquí
Rehabilitar una masía para instalarse en ella implica resolver cuestiones básicas como el acceso al agua, el cultivo de alimentos y el aprovechamiento de los recursos naturales. Por ello, en la finca tienen un huerto en el que cultivan distintas variedades de verduras y, además, un río que les da agua tanto para beber como para regar, algo que Paula valora especialmente en su día a día. Y es que, como ella misma reconoce, “muchas de las cosas que pensábamos y soñábamos se cumplen aquí”.
Los dos miembros de la pareja venían de trayectorias distintas antes de emprender este proyecto. Álex es originario de los Pirineos, aunque vivió en ciudades como Londres, mientras que Paula estudió Negocios Internacionales y Marketing y, tras una crisis personal, realizó un viaje por Latinoamérica en el que empezó a interesarse por el cultivo de alimentos y la autosuficiencia.
Al conocerse descubrieron que compartían las mismas aspiraciones de vida. Según explican, trasladarse al campo fue un proceso de reflexión y aprendizaje, no una decisión improvisada.
En palabras de la pareja, “no es que de un día para otro des el paso, sino que son muchas conversaciones”. En ese camino también han tenido que afrontar dificultades e incertidumbre, lo que les ha exigido aprender y adaptarse.
Menos dependencia, poco a poco
Según explica la pareja, su objetivo es reducir de manera progresiva su dependencia de los sistemas convencionales de abastecimiento. La autosuficiencia que han alcanzado es solo parcial, ya que ellos mismos reconocen que todavía recurren a los suministros tradicionales.
Como argumentan, “confiar nuestra supervivencia a un sistema que se está cayendo para nosotros no tiene sentido”. Su planteamiento pasa por asumir un ritmo lento, recuperar antiguos oficios y aprovechar lo disponible.
En la alimentación, según relatan, cultivar lo que comen les ha permitido conocer de cerca el esfuerzo que exige producir y cambiar la forma en que valoran lo que consumen en la mesa. Según señalan, “al hacer tú el proceso, es como si algo dentro de ti se recolocara”.
Para ellos, la rehabilitación de la masía supone crear un hogar donde criar a su hija en contacto directo con la naturaleza y mantener una forma de vida ligada a la tierra, combinando el cultivo propio y el agua del río con una adaptación paulatina al entorno rural.
Foto | Captura Youtube/Arnau Serrado
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