Compartir
Publicidad

La etapa del balbuceo en el niño

La etapa del balbuceo en el niño
Guardar
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

El niño está "programado" desde el nacimiento para la interacción con otros seres vivos. Así, desde el quinto mes de vida hasta los dos años encontramos la etapa que se conoce con el nombre de la etapa del balbuceo.

Los padres pueden imitar los sonidos que el niño emite, lo que también facilita el suponer los estados mentales del pequeño, así como sus intenciones gracias a las cadenas de sonidos emitidos.

Es en esta etapa cuando podemos decir que comienda a construirse de forma más clara el lenguaje, ya que la mayoría de las actividades entre padres e hijos se podrán regular mediante las emisiones del niño.

Este balbuceo se puede tomar como un juego (algo que produce placer, no una actividad con reglas donde alguien gana y otro pierde). Poco a poco el bebé comenzará a controlar sus movimientos, con la ayuda cada vez más perfeccionada de la discriminación auditiva.

Esto permitirá al adulto responder con palabras a esas emisiones verbales que, sin querer, iniciarán interacciones comunicativas gratificantes. Se da una situación comunicativa porque el adulto responde y fija un carácter comunicativo en su interacción con el bebé.

Es interesante el ver como las vocalizaciones de esta etapa se emiten acompañando a acciones y acompañadas de gestos. Esto es lógico si pensamo en que con ello se obtiene una mayor efectividad para dar a entender el objeto del mensaje que se quiere transmitir.

Si nos fijamos en la evolución del balbuceo, podremos comprobar como se pasa de un aspecto con absoluta ausencia de regularidad a algo muy similar a los sonidos que se oyen en el entorno del pequeño. Generalmente, podremos oír en el balbuceo vocales aisladas, sílabas formadas por una consonante (p,b,k,g...) y una vocal en estructura vocal-consonante-vocal (aka, apa, aba) y otras estructuras de difícil pronunciación (nge...)

Cada vez las emisiones que van realizando los pequeños se parecen más a las formas convencionales de la lengua que se habla en el contexto del niño debido a la carga funcional que el adulto da a dichas emisiones y que el niño comparte, con lo que éste tiende a usarlas cada vez más veces en situaciones parecidas a las que ha oído.

Es por todo ello que podemos decir que la etapa del balbuceo inicial es de vital importancia para el desarrollo de los fonemas de la lengua.

Foto | jen_rab En Bebés y más | Qué pueden hacer los padres para ayudar a estimular el lenguaje I y II, Cómo pueden ayudar los padres a estimular el lenguaje del niño, Baby-talk: hablando como bebés.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos