Nueve cosas que debes tener en cuenta para decorar con acierto una habitación infantil

En el momento en que nos quedamos embarazadas comenzamos a preparar nuestro hogar para la llegada del bebé. En este sentido, elegir los muebles de su habitación y pensar en la decoración que pondremos es una de las cosas más emocionantes y emotivas.

Pero no todo vale a la hora de decorar un dormitorio infantil, y hay ciertos aspectos que debemos tener en cuenta para que el entorno sea seguro y la decoración sea perfecta. Te damos algunas claves para conseguirlo.

Crear un entorno seguro

Antes de hablar en detalle de la decoración de la estancia, es fundamental tener muy presente la importancia de crear un entorno seguro para nuestro bebé. Porque antes de que queramos darnos cuenta, nuestro peque comenzará a gatear y a explorar todo lo que le rodea, por lo que tenemos que asegurarnos que llegado el momento no hay peligros a su alcance. Para ello:

  • Evita cualquier decoración susceptible de romperse y ocasionar daño si el niño la agarra y la tira al suelo, tales como jarrones, lámparas de pie, adornos de cristal, cerámica...

  • Bloquea puertas, cajones y ventanas

  • Protege los enchufes que estén al alcance del bebé

  • No coloques nada sobre la cuna del bebé, y sitúala lejos de las ventanas

  • Asegúrate de que los muebles sean estables y estén bien fijados a la pared con sistemas de anclaje

No instalar cortinas ni estores con cuerdas

Las cortinas o estores son imprescindibles en cualquier estancia de la casa, pues aportan calidez y visten nuestro hogar con un toque personal. Pero en una casa con bebés y niños pequeños debemos tener mucha precaución con el tipo de cortina que instalamos.

De este modo, los expertos aconsejan evitar cortinas y estores con cuerdas para subir, bajar o correr de un lado a otro, cortinas romanas con cordones interiores en la parte trasera, o estores con cordones de cuentas con forma de anillo.

Y es que cuando los niños comienzan a gatear tienden a jugar con las cortinas o a esconderse tras ellas, y los cordones que cuelgan y quedan a su alcance podrían suponer un grave riesgo de asfixia. Como alternativas podemos optar por:

  • Estores con varas rígidas, para desplazar los paneles de un lado a otro.

  • Opciones inalámbricas o motorizadas.

  • Cortinas planas, simples, y sin cordeles.

Evitar muebles de uso limitado

Los expertos en decoración nos recuerdan que el bebé crece rápidamente, y que si compramos muebles de uso limitado tendremos que repetir el desembolso en un corto espacio de tiempo.

Por ello, es aconsejable optar por cunas grandes que puedan convertirse en cama más adelante, y de este modo ser aprovechada por el niño hasta que cumpla seis o siete años. También existen en el mercado estructuras únicas de cuna con cajones, que pueden separarse y convertirse en cama y mesillas.

En cuanto al cambiador, hay que asegurarse de que la estructura que hoy nos facilita el cambio de pañal a nuestro bebé, se podrá retirar en un futuro, quedándonos un cómodo y práctico mueble con espacio de almacenaje.

Huir de la decoración sobrecargada

Un exceso en la decoración de la habitación infantil no solo es innecesario para el bebé, sino que podría sobreestimularle. Además, y tal y como comentábamos al inicio, puede aumentar el riesgo de potenciales peligros.

Recordamos: todos los objetos decorativos deben estar fuera del alcance del bebé y no contener piezas pequeñas. Así mismo, la cuna donde duerme debe estar lo más despejada posible, libre de cojines, almohadones y peluches.

Optar por pinturas lavables y colores claros

Otro aspecto que debemos tener en cuenta es la decoración de las paredes. Mientras el bebé es pequeño se recomienda optar por colores cálidos, que inviten a la relajación y al descanso. Los murales y vinilos con motivos infantiles también pueden ser una gran opción.

Pero a medida que nuestro hijo vaya creciendo y experimentando, las paredes suelen convertirse en "su primer blanco" de garabatos, por lo que es buena idea recurrir a las pinturas lavables o pintura de pizarra, que le ayudarán a desarrollar su creatividad sin sustos para nosotros.

Cuidar la iluminación de la estancia

Otro elemento que te ayudará a dar un toque personal a la estancia, al tiempo que cuidas la relajación y el descanso de tu bebé, es la luz. Aparte de la lámpara que coloquemos en el techo, se recomienda situar otros puntos de luz con diferentes intensidades de iluminación para cada ocasión.

De este modo, podemos situar una lamparita de noche cerca de la cuna del bebé (pero nunca a su alcance), con una luz tenue que incite al descanso. También podemos optar por apliques de pared con formas infantiles, o guirnaldas de luces que ofrecen un ambiente cálido y acogedor.

Para aportar un toque íntimo a ciertas zonas de la estancia, podemos recurrir a las lámparas de pie en puntos estratégicos, como por ejemplo al lado del sillón de lactancia o cerca del cambiador del bebé. Pero cuando nuestro hijo comience a gatear, se recomienda retirar este tipo de lámparas.

En cualquier caso, no olvides la importancia que tiene la luz natural, que puedes potenciar con tonalidades pastel, decoración sencilla y cortinas o estores de tejidos livianos y claros.

Evitar las alfombras de pelo

Las alfombras de pelo aportan calidez a la estancia y son un bonito elemento decorativo. Pero cuando hay niños pequeños en casa resultan muy poco prácticas, pues resultan difíciles de limpiar, concentran un gran número de ácaros y podrían provocar tropiezos cuando comienzan a caminar.

Sin embargo, las alfombras permiten al bebé jugar en el suelo sin enfriarse, además de amortiguar ruidos y golpes. Por ello, se aconseja recurrir a alfombras fabricadas con materiales fácilmente limpiables y fijarlas muy bien al suelo para evitar accidentes.

Y para quienes busquen exclusivamente originalidad y un toque decorativo, os recomendamos las alfombras vinílicas), con multitud de modelos que harán las delicias de los peques.

Dejar espacio para el juego

El juego es primordial en la infancia, y antes de que quieras darte cuenta tu bebé estará gateando y explorando por todos los rincones de la habitación, por lo que se hace imprescindible contar con una amplia zona de juegos para él.

Sin embargo, no todas las habitaciones son espaciosas, así que en caso de dormitorios pequeños podemos recurrir a soluciones prácticas como literas con espacio debajo para jugar, rincones bien aprovechandos o disposición de los muebles en forma de L, para dejar un espacio central para el juego.

Espacios de almacenaje para mantener el orden

Juguetes, libros, ropa, peluches... son innumerables los objetos que llegan a acumular los niños en sus primeros años, por lo que a la hora de decorar su habitación es importante tener en cuenta los espacios de almacenaje.

Ya sea mediante armarios con amplias cajoneras, cunas o camas con espacio de almacenaje debajo, cestos clasificados para guardar sus juguetes, o estanterías donde poder colocar cajas con sus objetos preferidos.

Mantener el orden en casa es importante, no solo porque el desorden puede generar mucho estrés, sino porque una habitación despejada, en donde cada cosa tenga su propio sitio, contribuirá a la autonomía de nuestra bebé y llegado el momento le resultará más sencillo colocar sus juguetes.

Fotos | iStock

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