
El método Kassing es una forma de dar el biberón que se supone que interfiere menos en la lactancia natural y permite poner las condiciones para que existan menos posibilidades de que el bebé rechace luego el pecho o no tenga una succión adecuada.
Hay veces que, por muchas circunstancias, las madres que amamantan y desean seguir haciéndolo, dan algún biberón. Puede tratarse de bebés prematuros, niños que necesitan un complemento por recomendación médica o casos en los que la lactancia mixta termina imponiéndose.
En general, cuando hay que dar un complemento, se recomienda usar una cucharita en los más chiquitines o un vasito en cuanto sea posible. Así se evita que el niño se confunda y luego tenga dificultades para agarrar correctamente el pecho y succionar de manera efectiva. Sin embargo, dependiendo de quien deba alimentar al bebé o de la cantidad de complemento que se le de, muchas familias prefieren hacerlo usando un biberón.
En esos casos, si la familia decide usar biberón, hay que buscar la manera de que su uso perjudique lo menos posible la lactancia materna, sea porque existe la intención de mantener lactancia mixta, sea porque el uso del biberón es temporal y hay intención de recuperar la lactancia exclusiva. También puede usarse si la madre se está extrayendo leche para complementar lo que el bebé succiona por si mismo y si tienen grietas o heridas muy dolorosas que le impiden realmente la succión directa.

