
Cuando eres joven estás deseando tener coche para poder tener novia y poder hacer el amor en el coche. Cuando tienes coche estás deseando tener novia para poder usar el asiento de atrás para algo más que llevar a los cafres de tus amigos.
Cuando tienes novia estás deseando tener un piso para irte con ella y poder hacer el amor en una cama, que en invierno en el coche hace frío y uno se cansa de hacerlo encogido. Cuando tienes piso y novia aprovechas y disfrutas de ello, hasta que el amor es tan bonito que un día decidís tener un hijo.
Entonces, cuando tienes un hijo, te acuerdas de lo bien que se hacía en un coche donde, a pesar de estar incómodo, tenías todo el tiempo del mundo, porque todo ha cambiado. Creías que la vida sexual de pareja iba a ser siempre activa y maravillosa y de repente te das cuenta que han aparecido ocho problemas a la hora de hacer el amor, porque tienes hijos.









