"¡Guapa!"... y embarazada: el placer de los piropos

Los piropos se han convertido en una tradición para la lisonja o requiebro a una persona a la que queremos adular. Mucha gente considera que son machistas, pero recordemos que también las mujeres podemos lanzar piropos. Muchas personas consideran que son ofensivos, pero si no se traspasa el límite del buen gusto ni de la grosería, son reconfortantes. Me confieso rendida con una sonrisa satisfecha ante un bonito piropo, más cuando estaba embarazada.
Los piropos se caracterizan por ser frases más o menos ingeniosas que alaban por lo general el físico de una persona. Cuando estamos embarazadas, nuestro cuerpo cambia, pero no tiene por qué ser a peor. Como sabemos, a muchos hombres les gustan las nuevas curvas y los senos crecidos de la mujer embarazada, y esta nueva situación puede ser un aliciente a la hora de practicar los juegos sexuales.
Por eso, el agrado al sentirse objeto de deseo no resulta nada extraño durante el embarazo, aunque también puede suceder lo contrario. Nuestro cuerpo crece sin control y podemos sentirnos pesadas y desganadas, tal vez nos han salido manchas en la cara o estrías, se nos hinchan las piernas y no nos gusta precisamente lucirnos. Sin embargo, tanto en el primer caso como en éste, los piropos pueden ser bienvenidos.
Existen varios tipos de piropos que nos pueden alegrar el día a las embarazadas.






Frente a la noticia de un embarazo, la gente puede reaccionar de diferentes formas. 



