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Oxiuriasis: el niño tiene lombrices

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La oxiuriasis es una parasitosis muy común en los niños, especialmente de edad escolar y preescolar, también en sus madres y en poblaciones institucionalizadas, pero nadie está exento de padecerla. La oxiuriasis se conoce comúnmente como "tener lombrices".

La distribución de esta enfermedad es mundial, y el ser humano es el único huésped de este parásito, llamado "enterobius vermicularis u oxiuro".

Las lombrices inmaduras se localizan en el intestino delgado. Las adultas, que son como un pequeño trozo de fino hilo blanco de 0,5 a 1 cm de longitud, viven en el intestino grueso, desde donde migran generalmente por la noche hacia los márgenes del ano y sus proximidades, y aquí las hembras depositan sus huevos que contienen las larvas.

Observando atentamente las heces de una persona con oxiuriasis es posible ver estas diminutas lombrices. Hay determinadas pruebas que también recogen y muestran los huevos que han puesto las lombrices en la región perianal.

La cubierta de los huevos es pegajosa y origina irritación y picor, por eso el niño suele quejarse de picor y rascarse con frecuencia la zona del ano.

Los síntomas de oxiuriasis

Los síntomas generalmente comienzan de dos a cuatro semanas después del contagio. Lo más frecuentes son el picor o prurito en la región anal, el cual es más intenso durante la noche, pudiendo producir problemas como sueño intranquilo, irritabilidad, despertares frecuentes, pesadillas e incluso sonambulismo.

Suele acompañarse de prurito en área de los genitales originando irritación e inflamación secundaria al rascado.

En las niñas, los oxiuros pueden llegar a la vagina o a la uretra, dando lugar a irritación vaginal con picor, flujo o menos frecuentemente, molestias al orinar.

No se ha establecido relación causal con síntomas como dolor abdominal, falta de apetito, mala ganancia de peso, cansancio, anemia, hiperactividad ni rechinar de dientes (bruxismo).

llorar

El contagio de lombrices

El contagio se produce a través de los huevos larvados, ya sea por ingestión o inhalación de los mismos, ya que son muy ligeros y flotan en el aire. Por ello es tan frecuente la infestación de otros miembros de la familia, y se suele recomendar el tratamiento a todos ellos.

Cuando el niño se rasca, los huevos quedan en los dedos y debajo de las uñas, con lo que, si se lleva la mano a la boca, puede tragarlos; las lombrices salen de los huevos en la porción superior del intestino y en aproximadamente dos semanas se reproducen e inician de nuevo el ciclo.

Debido a que las hembras mueren después de depositar los huevos en la piel perianal, es necesaria la reinfestación por autoinoculación o por infestación adquirida de otros, para mantener la oxiuriasis en una persona, lo cual no es infrecuente.

Además, los huevos se diseminan en los diferentes ambientes del hogar, sobre todo en dormitorios y baños, contaminan los objetos, alimentos, agua y piscinas. Y permanecen viables en el interior de los edificios, por lo general de dos a tres semanas.

Las personas infestadas deben bañarse por las mañanas, el baño elimina una gran proporción de los huevos. Cambiando con frecuencia la ropa interior y la de la cama se puede reducir la contaminación del ambiente local y el riesgo de reinfestación.

Los huevos pasan de niño a niño a través de las manos o al compartir juguetes, ropa, sábanas, WC. Aunque es una creencia muy extendida, no existe ninguna relación causal entre la toma de golosinas y aparición de lombrices.

Tratamiento para eliminar las lombrices

El tratamiento es simple y eficaz. Existen varios medicamentos para tratar esta infestación, aunque ninguno destruye los huevos, por lo que es necesario repetir una segunda dosis dos semanas después de la primera, para eliminar las lombrices que se hayan desarrollado a partir de los huevos en ese periodo.

Suele ser conveniente que tomen el tratamiento todos los miembros de la familia. Si los oxiuros reaparecen, es mucho más probable una reinfestación que un fallo del tratamiento. Las infestaciones repetidas deben tratarse de igual manera que la primera.

La ropa del niño, especialmente pijama, toallas y ropa de cama, debe lavarse con agua caliente el primer día que tome la medicación, evitando sacudirla para no diseminar los huevos del parásito por el aire.

Debido al alto grado de reinfestación, el control de la oxiuriasis o de las lombrices en los niños se hace difícil en las guarderías y escuelas. En instituciones puede ser efectivo el tratamiento simultáneo y masivo de todos los componentes y repetirlo a las dos semanas.

Vía | AEPap Fotos | overfly y daveyin en Flickr-CC En Bebés y más | Vulvovaginitis en las niñas, Higiene íntima en las niñas, Higiene íntima en los niños

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