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Así se deforma la cabeza del bebé durante el parto para facilitar su paso por la pelvis materna

Así se deforma la cabeza del bebé durante el parto para facilitar su paso por la pelvis materna
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Durante el parto, todo el cuerpo del bebé debe pasar por la pelvis de la madre y el canal vaginal. Como sabemos, la cabeza del bebé es proporcionalmente la parte más grande de su cuerpo en esta etapa, con un diámetro igual al del tórax.

Debido a su tamaño, no es sencillo que ésta pase por la pelvis materna, sin embargo, la naturaleza es muy sabia y durante el parto, la cabeza del bebé se acomoda para facilitar su expulsión. Y ahora, gracias a un nuevo estudio, podemos conocer a través de imágenes tridimensionales cómo se deforma la cabeza del bebé durante el parto.

Publicado en la revista Plos One y realizado en Francia por investigadores franceses y estadounidenses, el estudio se realizó utilizando resonancia magnética para obtener imágenes tridimensionales que muestran cómo se deforma la cabeza del bebé para facilitar el parto.

Para poder observar cómo sucede esta transformación, los investigadores pidieron a siete mujeres embarazadas que se tomaran una resonancia magnética antes y durante la segunda etapa de su labor de parto: dilatación activa, que es cuando la cabeza del bebé comienza a asomarse.

Después de tomar las imágenes durante la resonancia magnética, cada mujer fue trasladada de inmediato al ala de maternidad del hospital para continuar con su trabajo de parto. Las imágenes, muestran cómo el cráneo y cerebro de los bebés son aplastados y deformados para poder pasar por el canal de parto.

Cabeza Bebe 1 Reconstrucción tridimensional de los huesos craneales antes de labor de parto (imágenes superiores A, C, E) y durante la segunda etapa de labor de parto (imágenes inferiores B, D, F) en paciente 5.

En esta primera imagen, los huesos frontales están marcados en rosa, los parietales en verde y el hueso occipital en azul. En la vista anterior (A, B), se observó que la fontanela anterior disminuía de tamaño durante el parto. En la vista lateral (C, D), los huesos del cráneo cambian en orientación y superposición. En la vista superior (E, F), se observó que las fontanelas anterior y posterior disminuían en tamaño durante el parto.

Cabeza Bebe 2 Reconstrucción tridimensional de cerebro fetal durante resonancia magnética antes de labor de parto (imágenes superiores A, C, E) y durante la segunda etapa de labor de parto (imágenes inferiores B, D, F).

En esta segunda imagen, se observó que el cerebro de todos los bebés cambiaba de forma en la segunda etapa del parto. Este cambio en la forma del cerebro fetal reflejaba el desplazamiento de los huesos del cráneo fetal, observados durante la segunda fase del parto.

Tal como los investigadores esperaban, la cabeza de cada uno de los siete bebés cambió de forma para ajustarse al canal de parto de sus madres. De todos ellos, cinco recuperaron la forma normal de sus cabezas de forma rápida, mientras que otros dos se mantuvieron deformes por un periodo de tiempo más largo, aunque esto no tuvo ningún efecto observable en su salud.

Todos los niños nacieron sanos, con excepción de uno de ellos, ya que sus resultados en el test de Apgar fueron más bajos de lo normal cuando se los tomaron inmediatamente tras el parto, sin embargo, al ser tomados nuevamente 10 minutos después sus resultado se mostraron normales. Coincidentemente, ese bebé fue uno de los tres bebés que tuvieron mayores deformaciones en la cabeza durante el parto.

Bebe Durmiendo

La deformación que tiene el cráneo de cada bebé depende de diversos factores, como la forma del canal de parto de la madre, el tamaño de la cabeza del bebé y la fuerza con la que los tejidos mantienen unidas cada sección del cráneo.

Un poco de deformación es necesaria para que los bebés puedan ser expulsados durante el parto, sin embargo, una deformación excesiva podría ser una señal de que algo anda mal, tal como sucedió en el caso del bebé cuyos primeros resultados del test de Apgar no fueron normales.

Debido a que el estudio fue pequeño, los investigadores comentan que se necesita continuar investigando sobre este tema para obtener más datos estadísticos, sin embargo, este es un buen inicio y podría ayudar a los doctores a predecir si una madre tendrá dificultades durante el parto o si el bebé se encuentra en riesgo.

Foto | Pexels
Vía | Discover Magazine

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