"¡Me lo pido!": siete claves para que la carta de los niños a Papá Noel y los Reyes Magos sea responsable y coherente

Más que nunca, en esta época del año nuestros hijos están especialmente expuestos a los efectos de la publicidad. Los anuncios de televisión y los catálogos de juguetes ofrecen tanta información que los niños pueden acabar realmente saturados.

Por eso no es difícil verlos gritar con excitación aquello de "¡me lo pido!", mientras pasan las hojas de los catálogos publicitarios sin apenas prestar atención a lo que están viendo.

Pero la lista de deseos para Papá Noel o los Reyes Magos debe ser responsable y coherente, no solo porque hay que tener en cuenta el presupuesto familiar y el espacio que hay en casa, sino porque debemos educar a los niños en el valor de las cosas y no en la cantidad.

Así pues, si tus hijos son de los que se pedirían todo el catálogo de juguetes, te damos algunas claves que pueden ayudaros a gestionar con responsabilidad este momento.


Establecer límites en familia

Antes de entregar a los niños un catálogo de juguetes y que comiencen a señalar de manera descontrolada, es importante establecer una serie de límites acerca del número de juguetes que pueden pedir en su cara a los Reyes Magos, así como otras condiciones que consideremos:

Por ejemplo: evitar juguetes ruidosos, incluir al menos un libro entre las peticiones, promover juguetes sostenibles, incluir juegos de mesa... (cada familia establecerá estos límites en función de sus intereses).

Puesto que se trata de un límite que atañe directamente al niño, es fundamental involucrarle en la toma de decisiones, animándole a manifestar su opinión y llegando a un acuerdo familiar consensuado que el niño se comprometa a cumplir.

Filtrar los juguetes según la edad del niño

Cuando un niño pequeño tienen un catálogo de juguetes entre manos es normal que se le vayan los ojos detrás de todas las fotografías. Y es que la publicidad (especialmente cuando hablamos de la industria juguetera) sabe cómo atrapar a los más pequeños para que deseen pedirse todos y cada uno de los juguetes que muestra la revista.

Con el fin de ayudar a nuestro hijo a centrar la atención en aquellos juguetes más recomendados a su edad y desarrollo, te proponemos seleccionar únicamente aquellas páginas del catálogo más adecuadas a sus características, y pedirle que entre todos esos juguetes elija los que más le gustan.

En estos post también os recomendábamos juguetes atendiendo a la edad del niño:

Filtrar los juguetes según los intereses y personalidad del niño

Otra buena forma de acertar con los regalos de Navidad de los niños es animarles a pedir juguetes que les ayuden a potenciar las habilidades y destrezas que más predominan en ellos.

Para el niño, recibir este tipo de juguetes será un acierto seguro, por lo que os recomendamos que antes de apabullarles con catálogos de juguetes de todo tipo, previamente seleccionéis aquellos que más se adecuan a sus intereses, habilidades y forma de ser.

Lo viejo no tiene por qué ser siempre desterrado

Cuando uno de mis hijos era más pequeñito quiso pedirse por Navidad la última versión de un muñeco que ya tenía desde hacía tres años. Lo único que variaba era algún pequeño detalle en su vestimenta, pero desde luego nada significativo.

En aquel momento me tocó hacerle entender que el hecho de que su juguete tuviera algunos años no lo convertía en inservible, máxime cuando estaba impecable y bien cuidado.

Si por el contrario, nos encontráramos ante juguetes antiguos algo destartalados o sucios, quizá venga bien un buen lavado de cara y una reparación para dejarlos otra vez como nuevos, sin necesidad de tener que estrenar otro similar.

Dejar espacio para los nuevos juguetes

Con el fin de reducir la cantidad excesiva de juguetes y así dejar paso a las nuevas adquisiciones de Navidad, es recomendable hacer una purga o selección de juguetes dejando solo aquellos que tu hijo realmente utilice.

Esto no solo ayudará a mantener el orden en casa y facilitar al niño la tarea de recoger su habitación, sino que favorecerá su creatividad a la hora de jugar y aprenderá a valorar lo que tiene. Si además, donamos a una ONG los juguetes que previamente hayamos seleccionado, nuestro hijo también aprenderá la importancia de compartir y ser generosos con quienes menos tienen.

Alquila o intercambia juguetes

Según algunos estudios, más del 50% de los niños menores de seis años usan los juguetes nuevos solo entre uno y siete días, quedando después arrinconados en casa tras haber perdido la ilusión por la novedad.

Por eso, en lugar de comprar juguetes que apenas serán utilizados podemos alquilarlos. Hace poco nos hicimos eco de un novedoso proyecto llamado Kidalos, que precisamente nace con la idea de ahorrar dinero, evitar la acumulación de juguetes en casa y fomenta el consumo responsable.

Otra idea fantástica es intercambiar juguetes entre amigos y familiares, de manera que los niños aprendan valores como la importancia de compartir , ser responsables y cuidar las cosas de los demás, al tiempo que estrenan juguetes nuevos con periodicidad sin necesidad de gastar dinero.

Cambia juguetes por experiencias en familia

Una de las mejores formas de que los niños aprendan a valorar lo que verdaderamente importa es sustituir algunos de los juguetes por experiencias para hacer en familia.

Y es que no debemos olvidar que los mejores juguetes para nuestros hijos somos  los padres, por lo que jugar juntos y pasar tiempo de calidad con ellos  es el mejor de los regalos.

Fotos | iStock, Pexels

En Beb´és y Más | 17 ideas de regalos de Navidad para niños que no son juguetes, Regalos de Navidad para niños: nueve claves para acertar con la compra, Por qué no debes darle demasiados juguetes a un niño (y qué puedes regalarle en lugar de ellos)

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