
Esta medida recién aprobada es una de esas que deberían haberse puesto en marcha hace tiempo por su uso cotidiano y la importancia que tiene en la salud infantil. Es más, sabiendo que algunos colorantes y conservantes se relacionan con trastornos de comportamiento como la hiperactividad, y que en algunos países la prohibición se lleva reclamando un tiempo, no sé cómo no se ha hecho efectiva antes.
El Parlamento Europeo ha aprobado una nueva legislación mediante la que los edulcorantes, colorantes, antioxidantes, agentes emulsionantes y gelificantes o los gases de envasado ya no se podrán añadir en los alimentos infantiles.
Del listado aprobado, que incluye las sustancias permitidas y sus niveles máximos en los alimentos, se desprende la prohibición de edulcorantes y colorantes en los alimentos para niños y bebés por los efectos adversos que pueden tener en sus organismos.
Además una etiqueta advertirá de que, los productos que contengan ciertos colorantes pueden provocar efectos adversos en la actividad y la atención de los niños. En concreto, se trata de los colorantes E 110, E 104, E 122, E 129, E 102 y E 124.

