He visto en una publicación cubana un artículo que me llamó mucho la atención sobre lo difícil que resulta en Cuba que un bebé tenga un artículo tan necesario como una cuna donde dormir.
Me dejó helada pues a veces no nos detenemos a pensar en las cosas que tenemos que consideramos imprescindibles para el cuidado de nuestros hijos, mientras que en otros lugares del mundo son considerados verdaderos lujos.
En Cuba, un artículo de primera necesidad para el bebé como es una cuna tiene más cualidades de objeto precioso que de mueble para dormir.
Según se comenta en el artículo, conseguir una cuna para el recién nacido se ha convertido en un via crucis en Cuba.
Sólo se venden en algunas tiendas a precio dólar, con cifras de infarto imposibles de pagar para los futuros padres cubanos.
Así es que toda la familia se afana en la tarea de encontrar, reparar o fabricar una cuna para el bebé por llegar.

