Un padre habla de la "masculinidad tóxica", después de que su hijo sufriera bullying por pintarse las uñas

Hoy en día es común ver empresas e iniciativas que promueven la eliminación de los estereotipos de género que prevalecieron durante mucho tiempo. Desde marcas de ropa que apuestan por lanzar prendas de género neutro, hasta catálogos de juguetes que rompen con esos estereotipos sexistas.

Sin embargo, recordemos que también desde casa podemos y debemos trabajar en evitar que nuestros hijos adquieran estereotipos, educándolos para que sean personas empáticas, amables, respetuosas e inclusivas.

Un padre pone en evidencia el daño que una forma de pensar machista o sexista puede hacer y defiende a su hijo de cinco años, después de que éste sufriera bullying por parte de sus compañeros en la escuela por pintarse las uñas.

Aaron Gouveia es un padre que trabaja en relaciones públicas y además comparte frecuentemente su día a día con sus tres hijos, hablando de su experiencia con la paternidad a través de su blog Daddy Files.

Su hijo del medio, llamado Sam y con cinco años de edad, es un niño como cualquiera, lleno de inocencia y curiosidad, que ama jugar y divertirse. Sam adora que su abuela, quien trabajaba como manicurista, le pinte las uñas de sus manos. Se ha convertido en algo especial entre ambos y que él piensa es algo lindo y divertido.

Durante mucho tiempo, Sam llevó las uñas pintadas a su escuela sin ningún problema. Pero recientemente y según comparte Aaron en su cuenta de Twitter, Sam vivió un día terrible, debido a que en esta ocasión sus compañeros se burlaron de él por llevar las uñas pintadas.

De acuerdo con el hilo que publica Aaron en donde narra lo ocurrido, Sam recibió burlas y sobrenombres por parte de sus compañeros durante todo el día, incluso de quienes él consideraba sus amigos, quienes le ridiculizaron por ser un chico y llevar las uñas pintadas.

A pesar de que Sam le pidió a sus compañeros que se detuvieran, solo empeoraron las cosas y el bullying que sufrió por parte de ellos duró todo el día. Al parecer, solo un compañero le defendió pero no sirvió de mucho y en el momento en el que llegó su madre a recogerlo, el pequeño no pudo más y rompió a llorar en los brazos de ella.

Entonces Aaron decidió abordar el tema de esa mentalidad sexista que tanto daño había hecho a su hijo, no sin antes advertir lo molesto que estaba:

Este es mi hijo, Sam. Tiene 5 años. Y hoy aprendió lo mierda y dañina que es la masculinidad tóxica. Mi medidor de ira está en lo más alto, así que disculpen si esto es un poco crudo pero hay algunas cosas que quisiera decir sobre lo porquería que son las normas de género.

Entonces Aaron procede a describir un poco acerca de la personalidad de Sam, mencionan que es un niño al que le gustan las actividades rudas, le gusta gritar, saltar y correr, disfruta ensuciarse y jugar deportes. Y también, le gusta hacer cosas que aún se clasifican como "cosas de chicas", como pintarse las uñas o llevar bolso.

Procede a contar lo feliz y orgulloso que estaba Sam esa mañana por llevar las uñas pintadas en color rojo, pues además de que él nunca lo ha visto como algo que fuera solo de niñas, no tenía ningún motivo para pensar que a alguien le molestara el hecho de que llevara sus uñas decoradas.

Entonces ocurrió lo que comentábamos: recibió bullying por parte de sus compañeros de clase y después de que su mamá lo recogiera, le llamó por teléfono y entre sollozos le dijo a su padre que "quería que le despintaran las uñas, para que sus compañeros no volvieran a burlarse de él".

Mi hijo está lejos de ser perfecto, pero tiene un gran corazón y empatía. Él encuentra la belleza en todo a su alrededor, y durante cinco años él nunca ha sentido temor a ser diferente porque ser diferente nunca ha significado algo "malo". Hasta ahora.

Y entonces Aaron recuerda algo sumamente importante: los niños aprenden con el ejemplo e imitan el comportamiento de los adultos que les rodean. Esa clase de pensamientos sexistas no surgen de forma natural o por sí solos en niños:

"Se que estos chicos solo están en preescolar, pero esta mierda de masculinidad tóxica es APRENDIDA. Aprendida en la mayoría por sus padres. Así que padres, espero estén orgullosos. Supongo esto es lo que esperaban. Espero estén satisfechos. Espero que hoy puedan dormir bien sabiendo que el orden ha sido parcialmente restaurado y que las normas de género se han solidificado para un pequeño niño, cuya única infracción fue la audacia de gustarle las uñas pintadas en colores brillantes", continúa Aaron.

Comparte que en su casa han trabajado por cinco años en enseñarle a Sam acerca de la tolerancia, la inclusión y la importancia de expresarse libremente, algo que los compañeros de Sam destruyeron en un solo día. Sin embargo, esto no es algo que vaya a cambiar las cosas y desde luego no iban a permitirlo.

Él cuenta que habló con Sam y le explicó que todos esos chicos solo estaban celosos, e incluso le dijo que al día siguiente podría llevar un color aún más brillante en sus uñas e incluso le dijo que muchos chicos llevaban las uñas pintadas, como algunos superhéroes y jugadores a los que Sam admira. Pero lo más importante: le dijo que no importaba lo que otros hicieran, porque lo que tu llevas y cómo te miras debería hacerte ver bien a TI, continua Aaron.

Después de mucho pensarlo, al final Sam eligió dejar sus uñas como estaban, porque le gustan y porque le hacen sentirse bien. En una muestra de solidaridad, su hermano de 10 años también pintó sus uñas, lo que motivó a Aaron a pintarse las uñas él mismo.

"Sé valiente y brilla fuerte, mi hermoso hijo con uñas pintadas. Y ten presente que mamá y papá siempre te apoyarán incluso si el resto del mundo tiene un problema con tus uñas", concluye Aaron.

La publicación de Aaron ha sido compartida más de 67.000 veces y ha recibido miles de comentarios aplaudiendo la reacción y respuesta ante la situación. Algunos padres incluso compartieron que a sus chicos, quienes juegan deportes y les gusta ensuciarse, también les gusta llevar las uñas pintadas o bailar ballet o jugar con muñecas.

No faltaron las imágenes en apoyo al pequeño Sam, en el que otros padres mostraban las manos de sus hijos con las uñas pintadas, e incluso algunos padres pintaron las suyas como una forma de apoyarlo y decirle adiós a esos estereotipos absurdos.

Podríamos pensar que no es así, pero la publicidad, nuestro comportamiento y la forma sexista en como nos expresamos condicionan a los niños mucho más de lo que creemos. Los niños no nacen con esa clase de pensamientos o estereotipos de género.

Permitámosles disfrutar y ser niños, educándoles en el amor, el respeto, la empatía, la comprensión y la inclusión, lejos de estereotipos que sólo les limiten y hagan sentirse mal.

Vía | Buzzfeed News

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