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Ya sé que la artrosis no es una enfermedad de la infancia. Pero en esta etapa podemos prevenir para evitarla después

Ya sé que la artrosis no es una enfermedad de la infancia. Pero en esta etapa podemos prevenir para evitarla después
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Aprovechando que hace dos jornadas se celebraba el Día Mundial de la Artrosis, me gustaría recuperar una información divulgada este mismo año sobre los factores de riesgo de dicha enfermedad, que pueden ayudar a prevenir durante la infancia, a fin de evitar su desarrollo en la edad adulta.

¿Por qué debemos hablar de artrosis en un blog dedicado a familias con niños pequeños si es esta una patología asociada con el envejecimiento? Resulta que aunque su aparición en menores es excepcional, no así los factores que pueden determinar una artrosis cuando esos niños se conviertan en adultos.

El doctor Ardévol (traumatólogo y ex jefe de los servicios médicos del Barça) concreta estos factores en: obesidad, sedentario, malformaciones de los ejes de las extremidades, o práctica deportiva sin control
Por lo tanto no resultaría difícil el control de estos factores mediante los hábitos de alimentación, la actividad física regular; y una buena información en caso de que nuestro hijo practique deporte (unida esta a la correspondiente entrevista con el entrenador para asegurarnos de que conoce los principios sobre niveles de intensidad según edad, capacidad y forma física de los niños).

Sin contar con que siempre se debe practicar deporte utilizando los materiales más adecuados que se requieren para cada uno de ellos en particular.

En cuanto a las malformaciones de las que hemos hablado, indica el especialista que "se deben corregir de forma conservadora o quirúrgica las deformidades del esqueleto que en un futuro puedan provocar sobrecarga sobre zonas de cartílago articular".

También puede ser debida a factores que se asocian al desarrollo del niño

Como ya sabéis, la artrosis (a la que conocemos también por "desgaste articular") es una enfermedad que se manifiesta a partir de los 40 (aunque en el caso de la artrosis de cadera puede aparecer desde los 30 si se practican deportes de riesgo). El proceso incluye el reblandecimiento de una zona del cartílago, tras el cual aparecen fisuras superficiales y este empieza a destruirse poco a poco. Finalmente se produce una afectación del hueso subcondral.

Hemos mencionado los factores controlables, pero también existen otros que pueden llevar al padecimiento de esta patología, como las enfermedades inflamatorias articulares (un ejemplo de ellas es la artritis idiopática juvenil), las infecciones osteoarticulares (que pueden producir secuelas graves como la artritis séptica); o las osteomielitis, las cuales pueden lesionar los cartílagos de crecimiento total o parcialmente.

También se pueden incluir en este grupo algunos problemas mecánicos como la displasía del desarrollo de cadera, una mala evolución de la enfermedad de Perthes (necrosis de la cabeza femoral), el diagnóstico tardío unido a un tratamiento inadecuado de una epifisiolisis de la cabeza femoral del adolescentes, o los traumatismos articulares que lesionen el cartílago articular.

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Los microtraumatismos como causa de la artrosis

Los microtraumatismos son pequeños y se producen de manera continua, lo cual podría ocasionar el desarrollo de lesiones en el cartílago articular que de no evitarse o amortiguarse, desembocarían probablemente en una artrosis. Las lesiones cartilaginosas articulares también pueden ser favorecidas por lesiones ligamentosas, meniscales y las sobrecargas crónicas.

En estos casos es muy importante un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado, en los niños que practican determinados deportes. Se debe evitar pues la práctica deportiva sin control, y en caso de traumatismo la colaboración de la familia ante un tratamiento que podría consistir en intervención quirúrgica, según indica el doctor Rosend Ullot de la Sociedad Española de Ortopedia Pediátrica.

¿Existe correlación entre ciertos deportes y riesgos para las articulaciones?

A priori no, pero en caso de que se practiquen incorrectamente destacan el fútbol (las partes más lesionadas son el ligamento colateral medial, los meniscos y el ligamento cruzado anterior); el baloncesto (las lesiones afectan al tobillo y la rodilla por torsión o aplicación de fuerza lateral); y la gimnasia rítmica y deportiva, dónde los micro traumatismos en los miembros inferiores constituyen las lesiones más frecuentes. Estos traumatismos serían la osteocondrosis (lesión del cartílago articular) y la apófisis calcárea (sobrecarga del cartílago de crecimiento del talón).

Aclara el doctor Ullot que los niños tienen cartílagos de crecimiento que se pueden lesionar y dar lugar a la aparición de angulaciones, "las cuales hay que corregir para que no se afecten las articulaciones", "los traumatismos en la vida habitual y sobretodo en la práctica del deporte pueden tener consecuencias graves".

De todo esto se extrae que debemos desterrar la idea de la artrosis como enfermedad asociada exclusivamente a la vejez, frente a la que no cabe solución posible, y pensar que es posible prevenirla desde la infancia.

Imágenes | MunicipioPinas, U.S. Army Vía | Europa Press En Peques y Más | Recomendaciones muy útiles para prevenir lesiones deportivas en los niños, Los huesos son para toda la vida, ¿sabemos cuidar los de nuestros hijos?, ¿Cómo cuidar la alimentación de los niños deportistas?

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