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Los niños tienen naturaleza humana y cuerpo animal: permitirles contacto con espacios naturales es regalarles salud

Los niños tienen naturaleza humana y cuerpo animal: permitirles contacto con espacios naturales es regalarles salud
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Una investigación de la Universidad de Exeter en Reino Unido, revela que las personas que viven cerca de parques y otros espacios verdes en las ciudades, tienen más probabilidades de gozar de mejor salud mental. Este efecto se observa especialmente en los niños, quienes no sólo han “perdido las calles” sino también las posibilidades de jugar libremente y explorar espacios naturales para descubrir los secretos de la Naturaleza.

Se puede decir que hay más de una entidad a nivel europeo y mundial, interesada en investigar la relación entre la Naturaleza y la salud, de hecho la Fundación Roger Torné, nos contaba recientemente que el estudio europeo PHENOTYPE, ya ha hecho públicas algunas de las conclusiones (a la espera de la publicación definitiva) que apuntan a un vínculo beneficioso.

Hay estudios previos al PHENOTYPE, y en todos se señalan que se reduce el índice de violencia, y de obesidad, también que los niños (y adultos) cerca de zonas verdes duermen mejor

Huelga aclarar que las personas que viven en estas condiciones realizan más actividad física, y se sienten más llenas de energía y dispuestas a relacionarse con otros (porque les resulta más fácil). En resumen, se observan beneficios en la salud social, psicológica y física.

Hay un efecto que no se está investigando en este estudio: el hecho de que donde hay más zonas verdes, hay menos contaminación atmosférica y las temperaturas son más bajas, y esto también tiene efectos sobre la salud.

De la investigación mencionada al principio de esta entrada, cabe también destacar que se señala especialmente el hecho de que no somos máquinas, sino humanos, por lo tanto deberíamos cuidar más nuestra naturaleza humana, y nuestros cuerpos animales, en lugar de anteponer la relación con la cultura o la tecnología. Es decir, en lugar de verlo como un enfrentamiento, podríamos buscar el equilibrio, aumentando el tiempo en el que nuestros hijos disfrutan del entorno natural.

Imagen | Clarkston SCAMP Vía | Universidad de Exeter, Fundación Roger Torné En Peques y Más | No dejes que tus hijos vivan una infancia desnaturalizada: ¡curales del Déficit de Naturaleza!, 'Educar en el Asombro' de Catherine L'Ecuyer: muchos niños se están perdiendo la posibilidad de descubrir el mundo

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