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El sobrepeso y la obesidad son enfermedades prevenibles: la clave está en evitar el desequilibrio energético

El sobrepeso  y la obesidad son enfermedades prevenibles: la clave está en evitar el desequilibrio energético
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Este informe de la OMS no es reciente, pero nos permite reflexionar sobre las causas de la obesidad, y algunas de las soluciones propuestas para abordar una problemática social y sanitaria que avanza en todo el mundo.

En 2010, alrededor de 40 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso en el mundo, y en nuestro país las cifras no son mucho más alentadoras, puesto que hace un año ya leíamos los resultados de un estudio realizado por la fundación Thao, en el que se advertía la aparición de esta enfermedad en niños desde tres años. La Organización Mundial de la Salud afirma que la obesidad puede prevenirse, por lo tanto la respuesta está en nosotros mismos, aunque está claro que autoridades sanitarias e industria deben poner de su parte: informando las primeras, y reduciendo la presencia de azúcares en sus productos las segundas.

Y es que la causa fundamental del sobrepeso / obesidad está en un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas

Principales cambios en los estilos de vida que la originan

En la actualidad ya se está oyendo hablar de los contaminantes como una de las causas del sobrepeso, pero centrémonos en los que se consideran factores clave:

  • Aumento en la ingesta de alimentos hipercalóricos que son ricos en grasa, sal y azúcares pero pobres en vitaminas, minerales y otros micronutrientes.

  • Descenso en la actividad física como resultado de la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, nuevos modos de desplazamiento y de una creciente urbanización.

‘A menudo los cambios en los hábitos de alimentación y actividad física son consecuencia de cambios ambientales y sociales asociados al desarrollo y de la falta de políticas de apoyo en sectores como la salud; agricultura; transporte; planeamiento urbano; medio ambiente; procesamiento, distribución y comercialización de alimentos, y educación’

En los países de ingresos bajos y medianos, los niños son más propensos a recibir una nutrición prenatal, del lactante y del niño pequeño insuficiente. Al mismo tiempo, están expuestos a alimentos hipercalóricos ricos en grasa, azúcar y sal y pobres en micronutrientes, que suelen ser poco costosos. Estos hábitos alimentarios, juntamente con una escasa actividad física, tienen como resultado un crecimiento brusco de la obesidad infantil, al tiempo que los problemas de la desnutrición continúan sin resolver

¿De quién es la responsabilidad de reducir las cifras de sobrepeso y obesidad?

Ambos son prevenibles, así como las enfermedades no transmisibles a las que se asocian (diabetes, trastornos del aparato locomotor, enfermedades cardiovasculares, etc.).

La responsabilidad individual

Es importante limitar la ingesta energética procedente de la cantidad de grasa total, así como los azúcares. Se aconseja aumentar el consumo de frutas y verduras, así como de legumbres, cereales integrales y frutos secos.

Debemos ser conscientes de la importancia de realizar periódicamente actividad física, y nos encaminaremos al conseguir equilibrio energético y un peso normal.

Ejercicio Físico

Compromisos sociales

  • Lograr que la actividad física periódica y los hábitos alimentarios más saludables sean económicamente asequibles y fácilmente accesibles para todos, en particular las personas más pobres.

  • La industria alimentaria puede desempeñar una importante función reduciendo el contenido en grasa, azúcar y sal de los alimentos elaborados, y también poniendo en práctica una comercialización responsables, que incluye el ofrecimiento de información transparente.

En familia, los padres y madres tenemos mucho que decir, especialmente hasta la adolescencia de nuestros hijos (y después también, aunque no tan intensamente), en primer lugar tengamos claro que la niñez es el momento más adecuado para consolidar prácticas nutricionales, por otra parte no olvidemos que incluso cuando los peques tienen tendencia a ‘comer demasiado’ es posible regular su alimentación. Y finalmente, recordemos la importancia del ejercicio físico, de situarlo en nuestros hábitos diarios, y nuestras prácticas de ocio familiar, si lo hacemos, puede que sean menos sedentarios cuando lleguen a la adolescencia.

Imágenes | hoyasmeg, Kevin Krejci Vía | OMS En Peques y Más | La obesidad es el próximo objetivo de las campañas de salud, La evolución de la obesidad en el mundo y en España en los últimos 8 años

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