Dolor pélvico en el embarazo: por qué se produce y cómo aliviarlo

Durante el embarazo, seguramente notarás muchos cambios en tu cuerpo. Aunque muchos son emocionantes, algunos de éstos pueden no ser del todo agradables, como en el caso de algunos molestos síntomas que te causen malestar, incomodidad o dolor.

Una de las molestias más comunes que podemos presentar durante un embarazo, es el dolor pélvico. Te contamos de qué se trata, por qué se produce y cómo puedes aliviarlo.

Qué es el dolor pélvico

El dolor en la pelvis es una molestia del embarazo que suele aparecer después del segundo trimestre y puede continuar hasta el momento del parto, intensificándose a medida que avanza el embarazo.

Ese dolor se localiza en la zona de la pelvis e ingle, y en algunos casos incluso en la baja espalda. En algunas ocasiones éste puede ser leve, y en otras, sentirse como un dolor agudo y punzante que haga que se dificulten hacer algunas actividades del día a día.

Normalmente, el dolor pélvico se presenta debido a dos hormonas en especial: la relaxina y la progesterona, quienes son las responsables de que los ligamentos de la pelvis vayan relajándose para dejar espacio para el bebé. Con el efecto de ellas, y sumando el aumento del peso del bebé mes con mes, es normal que se presente.

En este caso, lo más recomendable es tomar las cosas con calma y descansar la mayor cantidad de tiempo que nos sea posible.

Otras posibles causas de dolor pélvico

Aunque es una dolencia común del embarazo, en ocasiones es un síntoma de alguna complicación o problema que se puede presentar durante la gestación. Entre otras posibles causas de dolor pélvico se encuentran las siguientes:

Embarazo ectópico

Si el dolor pélvico o abdominal se produce de manera intensa durante las primeras semanas de embarazo, podría ser un signo de un embarazo ectópico o extrauterino, que es cuando el bebé se desarrolla fuera del útero.

Aunque es raro y sucede sólo en el 2% de los embarazos, es importante acudir al médico para una revisión pues puede suponer un grave riesgo de salud para la madre.

Infección urinaria

La infección en vías urinarias es la infección más frecuente durante el embarazo, ya que entre un 4 y 10% de las mujeres gestantes la padecen. Aunque existen diferentes tipos de infecciones urinarias, la más común es llamada cistitis o infección de la vejiga.

Además del dolor pélvico, otros síntomas de una infección en vías urinarias son: dolor, molestia y ardor al orinar, así como orina turbia o con mal olor, y necesidad muy frecuente o incontrolable por orinar, incluso cuando hay poca orina en la vejiga.

Ante el primer síntoma de una posible infección en la orina debes llamar o acudir a tu médico para que te hagan los análisis necesarios y te receten el tratamiento adecuado, pues este tipo de infección aumenta la posibilidad de tener un parto prematuro.

Miomas

Los miomas uterinos, fibromas o fibroides, son masas no cancerosas que se presentan en el útero y pueden causar dolor y sangrado, así como complicaciones en el embarazo.

Aunque regularmente éstos son detectados antes de un embarazo y en la mayoría de los casos no afectan la gestación, sí debemos consultar con nuestro médico, pues los fibromas pueden aumentar de tamaño durante la gestación debido al mayor flujo sanguíneo, y esto podría provocar dolores o presión.

Disfunción de la sínfisis púbica

También conocido como síndrome de cintura pélvica, la disfunción de la sínfisis púbica es un dolor que se presenta en la pelvis, por lo regular inicia en las fases más avanzadas del embarazo pero que puede presentarse en cualquier momento.

Aunque el síntoma más común es el dolor de pelvis e ingles que puede extenderse hasta espalda y caderas, otros síntomas incluyen un chasquido en la zona del pubis, dolor que empeora al caminar, subir y bajar escaleras o al girar en la cama, y que aumenta por las noches, impidiéndote dormir.

Ciática

La ciática es un dolor en la baja espalda que en la mayoría de los casos aparece durante el segundo trimestre el embarazo y persiste durante el tercero. Alrededor de 30% de las mujeres embarazadas padecen ciática y ésta se produce al inflamarse el nervio ciático, que comienza en la pelvis y continúa bajando por la parte trasera de los muslos y se ramifica detrás de las rodillas, llegando hasta los pies.

Cómo aliviar el dolor pélvico

Para prevenir este tipo de dolor en el embarazo, así como el dolor de espalda, otra molestia común del embarazo y que se puede decir que está relacionada por su cercanía, se recomienda realizar ejercicio regularmente siguiendo las indicaciones del médico, y así continuar fortaleciendo nuestros músculos y ligamentos, mejorando también la estabilidad de pelvis y espalda.

Para aliviar el dolor pélvico ocasionado por las hormonas del embarazo y que no es indicativo de otra complicación, puedes hacer lo siguiente:

  • Intentar descansar la mayor cantidad de tiempo posible, pidiendo ayuda o delegando tareas a otras personas.
  • Evitar hacer esfuerzos y actividades que notes que hacen aumentar tu dolor.
  • Evitar cargar, levantar o empujar cosas pesadas.
  • Tener precaución al momento de levantarte y al subir o bajar escalones, haciéndolo uno a la vez.

También existen diversas opciones a las que podemos recurrir para intentar aliviar o reducir el dolor pélvico, como acudir con un fisioterapeuta, asistir con un acupunturista especializado en mujeres embarazadas, o utilizar alguna faja de sujeción o cinturón de soporte.

Si ya tenemos dolor pélvico, es importante comentarlo con nuestro médico, pues además de que él nos indicará de forma más específica qué hacer en nuestro caso en particular, aunque sea una molestia normal del embarazo, es importante descartar o revisar la posibilidad de que sea un síntoma de las complicaciones antes mencionadas.

Fotos | iStock

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