Ha llegado el momento de cambiar a tu hijo de colegio si respondes sí a estas cinco preguntas

Tomar la decisión de cambiar a tu hijo de colegio no es tarea fácil. En un principio asumimos que este tipo de modificaciones tan drásticas en el entorno pueden ser perjudiciales para ellos, pero lo cierto es que hay algunas situaciones en las que las ventajas son bastante mayores.

El punto de partida más importante es pensar en el bienestar tanto académico como personal de nuestro pequeño. Por eso hoy formulamos las preguntas clave que deberíamos hacernos antes de plantearnos un cambio de centro escolar.

¿Mi hijo no termina de adaptarse al colegio?

No existe una fórmula exacta para lograr que lo que esperamos del colegio que elegimos para nuestros hijos coincida con lo que obtenemos. Puede que tenga la metodología de moda, el tamaño ideal, las extraescolares más innovadoras o incluso aunque haya sido el mismo al que fuimos nosotros,  tal vez la personalidad o las necesidades de nuestro hijo requieran otras características.

No hay un tiempo exacto tras el cual un niño debería adaptarse al colegio, pero es fácil identificar cuando no lo hacen. Cuando son muy pequeños puede que lloren durante mucho tiempo (es normal que el cambio de estar en casa a ir a la guardería sea muy difícil para ellos y experimenten ansiedad por separación), pero pasado un tiempo y con el acompañamiento adecuado lo normal es que se terminen adaptando, independientemente de la edad que tengan.

Es fundamental establecer una buena comunicación con el colegio para identificar las características del colegio y la metodología de los profesores ante los cuales nuestro hijo es más sensible. Si vemos que el problema es de fondo, puede que un cambio de centro sea necesario.

¿Mi hijo tiene necesidades especiales y el colegio no puede atenderlas?

Cada niño tiene un ritmo de aprendizaje distinto. Cuando esas diferencias son demasiado marcadas con respecto a otros, es probable que nuestro hijo necesite más atención u otro tipo de estímulos para lograr que avance de forma adecuada.

Con esto no me refiero a las notas porque en realidad eso no es lo más importante. Sin embargo, es fundamental ver que el niño siente curiosidad por aprender, que se siente motivado y que es capaz de alcanzar logros de forma constante.

De nuevo, tener una buena comunicación con el colegio es muy importante. De esta forma podemos exponer nuestras inquietudes y trabajar en equipo para que el niño pueda avanzar. En caso contrario, puede que un cambio sea muy positivo para el niño.

¿Crees que el colegio no tiene un nivel adecuado para la edad y capacidades de tu hijo?

Esta suele ser una sensación generalizada entre los niños de altas capacidades. Si el niño no para de decir que se aburre en el colegio, esta puede ser una señal de que necesita una adaptación curricular.

Es fundamental tener en cuenta que los niños con altas capacidades tienen una forma de aprender diferente en cuanto a ritmo e intereses, por lo que si sus necesidades no son satisfechas pueden caer en la desgana y la desmotivación, además de experimentar desequilibrios emocionales y físicos.

Ya sea mediante cambio de curso o a través de la flexibilización del programa, los colegios tienen herramientas para adaptar el programa a las necesidades del niño. Sin embargo puede que por desconocimiento los profesores no se impliquen en la atención de esas necesidades, motivo por el cual puede que un cambio sea necesario.

¿Tu hijo está teniendo problemas en sus relaciones con los compañeros y/o profesores y no encuentras el camino para solucionarlas?

Fotos iStockphoto

Si vemos algunas señales de que al niño le está costando integrarse en el grupo, o simplemente identificamos que está sufriendo acoso escolar, uno de los caminos a plantearnos es el cambio de colegio.

Aunque existen protocolos establecidos (por ejemplo, los centros educativos deben tener un Coordinador de Bienestar y Protección antiacoso, es verdad que hay casos en los que puede que el colegio no se implique de la forma en la que esperamos.

Si agotados todos los recursos que nos ofrecen no logramos mejorar la situación del niño, puede que el mejor camino a tomar sea el cambio de colegio. Recordemos que el bullying afecta directamente en la salud mental de los niños y que esta deja una huella imborrable en el tiempo.

¿Te has cambiado de domicilio y la rutina se he hecho inviable?

Puede que nos planteemos que ante un cambio de domicilio no demasiado drástico (por ejemplo, en la misma ciudad pero en diferente barrio), podemos intentar mantener a los niños en el colegio para no cambien su círculo de amigos.

Sin embargo la rutina puede llegar a ser tan estresante y agotadora gracias a los incesantes traslados entre la casa, el colegio y las extraescolares, que se convierte en una situación inviable en el tiempo. Vivir en medio de las prisas constantes que suponen tener que desplazarse largos trayectos todos los días puede ser más perjudicial para los niños que hacer a un cambio en su entorno (cuestión que incluso puede llegar a ser beneficiosa).

No olvidemos que podemos formar parte activa para que adaptarse tanto a la nueva casa como al colegio sea más fácil. Lo más importante es tener paciencia, estar presente en el día a día y adoptar una actitud positiva ante los cambios porque será una enseñanza que les servirá para toda la vida.

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