La alegría en los niños: cómo fomentar la emoción más importante para su desarrollo

Cuando pensamos en el estado natural de un niño, seguro que automáticamente nos viene a la mente la imagen de un pequeño riendo, jugando y con una expresión de alegría en su cara. Aunque no todo el tiempo estarán así (todas las emociones son necesarias y hacen parte de nuestro sentir como seres humanos), sí que es verdad que la alegría es el motor que siempre debería moverles. Hoy, en el Día Mundial de la Alegría, queremos enumerar los puntos en los que nosotros como padres, podemos ayudarles a fomentarla y a que esa emoción perdure en el tiempo.

Demuéstrale lo mucho que le quieres

Es imposible sentirte feliz si no te sabes querido y protegido, especialmente si eres un niño. Dale amor a tus hijos, exprésalo con acciones - no me refiero a hacerlo mediante regalos materiales- y con tus palabras.  Esta es, sin duda alguna, la mejor manera que tenemos para reforzar su autoestima.

Ten en cuenta que es necesario hacerlo siempre, y muy importante: también cuando están pasando por un momento "difícil" (una rabieta, por ejemplo), porque es la mejor forma de gestionarlo. El amor, la paciencia, la tolerancia y el respeto es la mejor combinación para reconducir el estado emocional del niño cuando más lo necesita.

Pasad tiempo en familia

Pensad en los momentos más felices de vuestra infancia: seguro que en la gran mayoría de ellos os veis con vuestros padres jugando, viajando, comiendo un helado por sorpresa después de cole, armando un puzzle imposible...

Todos y cada uno de los momentos en el que lo pasamos bien con nuestros hijos son combustible puro para generar alegría y lo más importante, una alegría que sobrevive al paso del tiempo (yo aún esbozo una sonrisa cuando recuerdo a mi padre "convirtiéndose" en caballo para darme un paseo por el salón de mi casa). El tiempo es un bien finito y con el ritmo de vida que tenemos actualmente, aún más: si el niño siente que es una prioridad para sus padres y que ellos también disfrutan de su compañía y de sus juegos, el niño se sentirá mucho más alegre y más seguro de sí mismo.

Elogia sus esfuerzos

Cuando un niño hace algo bueno y se siente orgulloso por ello, su alegría se ve multiplicada si expresamos nuestra admiración. El elogio es fundamental para sentirnos valorados y para afianzar nuestra autoestima, así que es importante hacerlo, teniendo en cuenta que debemos hablar siempre de su esfuerzo (más que del resultado final), y prestando atención en la forma en la que lo hacemos para no provocar el efecto contrario y perjudicarles.

Fomenta su optimismo

Un ejercicio muy sano que debemos hacer con los niños es intentar ver y  juzgar las cosas en su aspecto más positivo o más favorable. De esta forma les estamos brindando una herramienta muy poderosa para que tengan una buena actitud ante la vida, a ser personas resilientes y mejorar la forma en la que responden a los problemas.

El juego debe ser una parte fundamental de su rutina diaria

Hoy en día los niños están sobrecargados de deberes, de extraescolares y de actividades que quitan tiempo a una de las herramientas más importantes para su desarrollo: el juego. A través de él experimentan, aprenden, desarrollan su personalidad, estimulan su creatividad e incluso les ayuda a expresar sus emociones.

Es vital que los niños disfruten del juego libre, ya sea solos, con sus hermanos, con sus amigos o con nosotros, pero siempre respetando sus tiempos, sus necesidades y sus gustos.

Habla con él sobre sus emociones

Creo que el mundo sería distinto si se prestara más atención en enseñarles a los niños a gestionar sus emociones. No es sano minimizarlas, juzgarlas ni solo hablar de las que subrayamos como "positivas", sino todo lo contrario: debemos dotarles de un vocabulario emocional y hacerles sentir que pueden hablar sobre sus sentimientos con nosotros cada vez que lo necesiten y sin miedo a ser juzgados. De esta manera afianzaremos la alegría que les produce todo lo bueno que han vivido (durante el día, por ejemplo), y les ayudaremos a reflexionar sobre aquello que les ha producido sentimientos menos agradables.

Ayúdale a desarrollar sus habilidades sociales

La amistad y las buenas relaciones interpersonales son una pieza clave en el estado emocional de las personas. Enseñar a nuestros hijos a cultivar la amistad y valores como el respeto, la gratitud, la tolerancia y la empatía le ayudarán a ser más feliz en su vida.

Reflexiona sobre tu estado de ánimo y tu actitud a lo largo del día

El niño debe crecer en un ambiente tranquilo y es imposible generarlo si somos personas conflictivas, si estamos tristes, frustados o con ira la mayor parte del tiempo. Si quieres que tu hijo sea respetuoso, debes respetarle; si quieres que sea optimista, dale ejemplo en tu día a día... si quieres que sea un niño alegre, seguramente le ayudará mucho que tú estés alegre la mayor parte del día, que te rías con ellos, que hagas bromas, que no te importe llenarte de agua con una manguera en el patio jugando y que sepan que la fuente más importante de tu alegría, son precisamente ellos.


En Bebés y Más | Eduard Punset: cinco claves para criar niños emocionalmente sanos y felices

Imagen | Pexels

También te puede gustar

Portada de Bebés y más

Ver todos los comentarios en https://www.bebesymas.com

VER 0 Comentario