Dolor de cabeza en niños: qué hacer y cuáles son los signos de alarma

El dolor de cabeza parece cosa de mayores y, sin embargo, es relativamente frecuente que a los niños les duela la cabeza. Más del 75 por ciento de los niños habrán tenido algún episodio de dolor de cabeza antes de los 15 años.

Y, aunque es mucho más frecuente en niños y niñas a partir de los 11 años de edad, también encontramos niños pequeños con este problema. El dolor de cabeza (o cefalea, como lo llamamos los médicos), supone una de cada cinco consultas al neuropediatra.

¿Por qué se produce?

El tejido cerebral no duele. Pero la mayoría de estructuras que lo rodean sí tienen terminaciones nerviosas y pueden doler: las meninges (membranas que recubren el cerebro), el cuero cabelludo, los músculos, los ojos, los oídos, los senos paranasales…

¿Cuáles son las causas?

Las causas que producen el dolor de cabeza son múltiples y variadas. En niños, lo más frecuente es que se deba a infecciones febriles. En este caso la cefalea cederá cuando desaparezca la infección.

Otras cefaleas frecuentes en la infancia son la cefalea tensional y la migraña, que veremos a continuación. Las cefaleas por enfermedades o lesiones del sistema nervioso central (como tumores), son afortunadamente muchísimo menos frecuentes en los niños.

También puede aparecer dolor de cabeza en contexto de otras enfermedades, como la depresión o el TDAH. Respecto a la visión, aunque muchas veces los padres revisan la vista a sus hijos cuando a estos les duele la cabeza, los problemas visuales no suelen ser causa de dolor de cabeza (aunque a veces ambos problemas coincidan).

La cefalea tensional en niños

Los niños con cefalea tensional suelen quejarse de dolor en la frente o por toda la cabeza; el dolor suele ser continuo y lo refieren opresivo, que les aprieta como un casco.

Típicamente aparece por la tarde, al final del día y suele ser más frecuente en periodos de estrés, como exámenes, conflictos familiares... Es un dolor de intensidad leve o moderado, que no suele impedir continuar con actividades de la vida cotidiana. El dolor de cabeza suele ser el único síntoma y cede con el reposo y analgésicos habituales (ibuprofeno o paracetamol)

La migraña en niños

La migraña también puede aparecer en los niños y, de hecho, hasta uno de cada cinco niños con migraña tiene su primer episodio antes de los cinco años. Es frecuente que los niños con migraña tengan antecedentes familiares (que el padre, la madre o ambos sufran también migraña).

El dolor de la migraña es más intenso y habitualmente impide la actividad diaria habitual. Suele ser un dolor pulsátil y que afecta sólo a un lado de la cabeza (aunque a los niños más pequeños puede dolerles toda la frente). El dolor empeora con la luz y los ruidos, por lo que los niños necesitan colocarse en una habitación a oscuras y en silencio cuando aparece el dolor.

Puede asociar además otros síntomas, como nauseas y vómitos. En ocasiones, aparecen síntomas previos al dolor: alteraciones visuales, sentir hormigueo, pérdida de fuerza.... Se llama aura. Algunas personas con migraña pueden sufrir episodios desencadenados por algunos alimentos: queso, chocolate, cafeína, cítricos...

Diferencias entre cefalea tensional y migraña

Ambos procesos tienen unas características bastante diferenciadas que resumimos en una tabla a continuación. En algunas ocasiones, sin embargo, pueden darse cefaleas mixtas.

CEFALEA TENSIONAL

MIGRAÑA

Dolor leve-moderado

Dolor intenso, impide actividad habitual

En frente o toda la cabeza

En un lado de la cabeza

Dolor opresivo, como un casco

Dolor pulsátil

No se acompaña de otros síntomas

Pueden aparecer náuseas, vómitos, dolor de tripa…

Puede tener aura (síntomas previos)

Suelen aparecer en épocas de más estrés (exámenes, conflictos). Al final del día

Frecuente que existan antecedentes

familiares

¿Qué puedo hacer en casa?

Si el niño se queja de dolor de cabeza conviene dejarle que repose y administrarle un analgésico (paracetamol o ibuprofeno) a su dosis habitual. En el caso de la migraña, necesitará estar en una habitación a oscuras y sin ruidos.

Si los dolores de cabeza son recurrentes, conviene hacer en casa un calendario de cefaleas, que ayudará al pediatra o neuropediatra a diagnosticar el tipo de dolor de cabeza que sufre y a analizar posibles desencadenantes. A continuación os dejamos uno que os puede servir de modelo.

Calendario de Cefaleas

Fecha y Hora

Dónde duele

Tipo de dolor

Intensidad

Tratamiento

Duración

Otros síntomas

Desencadenantes

  • Fecha y hora: especificar día de la semana.
  • Dónde duele: frente, sólo un lado, toda la cabeza.
  • Tipo dolor: como si me apretaran la cabeza, como si me dieran golpes…
  • Intensidad: puede valorarse numéricamente (ej del 1 al 10) o simplemente si interrumpe o no su actividad diaria.
  • Tratamiento: analgésicos (cuál), reposo, oscuras y silencia… y si es o no eficaz
  • Duración: tiempo hasta que se pasa el dolor.
  • Otros síntomas: si ha presentado síntomas previos (ver luces o brillos, ver manchas, hormigueo en alguna extremidad, pérdida de fuerza…) y/o si tiene otros síntomas (dolor de tripa, náuseas…)
  • Posibles desencadenantes: qué estaba haciendo cuando empezó el dolor, qué alimentos comió antes…

Si mi hijo tiene dolor de cabeza, ¿necesitará alguna prueba?

La mayoría de dolores de cabeza en los niños son leves y no necesitan realizar ninguna prueba complementaria. Cuando en la consulta o en Urgencias vemos a un niño con cefalea, es fundamental hacer una buena historia clínica y una exploración neurológica.

Aunque la hipertensión arterial en los niños no es frecuente, solemos tomarles la tensión. A veces hacemos (o solicitamos) un fondo de ojo. Sólo en algunos casos necesitaremos realizar una prueba de imagen (TAC o resonancia magnética) para llegar al diagnóstico.

¿Cuáles son los signos de alarma?

La mayoría de dolores de cabeza en los niños son leves y ceden pronto, pero en algunas ocasiones son manifestación de una enfermedad grave, así que es importante conocer los signos de alarma.

  • Si el dolor de cabeza es muy intenso y no cede con analgésicos.
  • Si se acompaña de vómitos con fuerza.
  • Si asocia convulsiones.
  • Si el dolor de cabeza le despierta por la noche
  • Si tiene menos de cinco años, especialmente si el dolor de cabeza no aparece en contexto de enfermedad febril o catarro.
  • Si tiene fiebre y rigidez de nuca.
  • Si asocia alteraciones neurológicas (está confuso o adormilado, habla mal, camina raro, pierde el equilibrio, le falta fuerza...)
  • Si el dolor cada vez es más intenso y/o y se agrava con la tos, o los estornudos.

¿Puede prevenirse?

Algunas veces el dolor de cabeza no puede prevenirse, pero en otras, estos consejos pueden ser de utilidad.

  • Dormir las horas suficientes
  • Tener periodos de descanso entre colegio y estudio
  • Evitar ayuno prolongado y estar bien hidratados
  • Realizar ejercicio físico
  • En el caso de niños con migraña en los que se identifique un alimento desencadenante, evitarlo.

Fotos | iStockphoto y cottonbro en Pexels
En Bebés y más | ¿Cuáles son los síntomas de estrés en los niños?, ¿Qué hacer si creo que mi hijo está deprimido?

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