¿Tu hijo llora o reniega por ir a contramarcha? Te compartimos algunos consejos

Uno de los problemas más comunes que escuchamos de los padres acerca de llevar a sus hijos a contramarcha, es el hecho de que a sus hijos no les guste ir sentados de esta manera y lo demuestren llorando, renegando o haciendo alguna rabieta para que no se les ponga en la silla para el coche.

Sin embargo, sabemos que a contramarcha se viaja más seguro y es lo que los profesionales recomiendan hacer mínimo hasta los 4 años de edad. Para esos casos en los que tu hijo no quiere que le sientes en la silla, te comparto algunos consejos que podrán ayudarte a que él vaya cómodo y feliz.

¿Por qué debe ir a contramarcha?

Si este es el primer artículo que lees sobre el tema o estás batallando mucho con esta situación y piensas en rendirte, me gustaría recordarte por qué es importante que mantengamos a nuestros hijos a contramarcha el mayor tiempo posible.

En caso de impacto, si se viaja en el sentido de la marcha y ocurre un accidente, todo el peso y fuerza del impacto recaerá en la cabeza y cuello de tu hijo, pudiendo ocasionar daños muy graves que podrían ser permanentes o incluso la muerte.

El ir a contramarcha previene que todo el impacto del choque caiga sobre su cabeza y cuello ya que lo distribuye a lo largo de toda su espalda, además que el respaldo del asiento frena el movimiento. Se calcula que el ir a contramarcha es hasta cinco veces más seguro para tus hijos que ir en el sentido de la marcha.

Asegurémonos que todo esté en orden

Primero debemos verificar que las correas vayan lo suficientemente ajustadas para retener a tu hijo pero que tampoco vayan demasiado apretadas a tal grado de que le molesten o le hagan daño. Los niños deben viajar cómodos en su silla para el coche.

Otro aspecto muy importante para tomar en cuenta deberá ser el asegurarnos que el asiento esté correctamente instalado, es decir, que no vaya "bailando" o deslizándose sobre el asiento del coche. Además de que esto pudiera poner nervioso a tu hijo al sentir que se mueve demasiado de un lado para otro, es peligroso pues de ese modo el asiento no cumple correctamente con su función.

¿Qué podemos hacer para calmarle?

Como te comentaba al principio de artículo, muchos padres se preocupan o se desesperan al ver que sus hijos no van felices al ir a contramarcha. Sin embargo no debemos permitir que ese sea el motivo para girar su silla en el sentido de la marcha, pues la seguridad de ellos siempre deberá ir primero.

Para este tipo de situaciones te comparto algunos consejos e ideas que puedes probar:

Háblale

Esto funciona para diversas situaciones, como cuando esperamos un turno con el médico o mientras hacemos fila para pagar en el supermercado. De igual manera podemos recurrir a tener una conversación con nuestros hijos para explicarles por qué van así, que nosotros estamos cerca de ellos y mostrarles que no es tan malo ir sentados a contramarcha.

Ponle su música favorita y canten juntos

¿Qué niño no se emociona cuando escucha su canción favorita? Hasta uno de adulto siente que se alegra al escuchar esa melodía que tanto nos gusta. La música es una gran herramienta para elevar nuestro estado de ánimo y actualmente existen muchas canciones infantiles o música que les guste.

Que lleve su peluche favorito o algún juguete suave

Quizás ellos sienten un poco de inseguridad al no verte, así que el utilizar un muñeco de peluche o algún juguete suave que le guste mucho puede ayudar a que se sienta más tranquilo en un lugar que le parece extraño o le resulta incómodo.

Si te preguntas por qué recomiendo un juguete suave, es porque en el caso de que ocurra un accidente, cualquier objeto podría salir disparado y lastimar a tu hijo. Lo mejor es que si le vas a dar algo para que esté tranquilo, que sea algo que no le haga daño en ninguna situación.

Último recurso: el móvil o tablet

Como último recurso, podemos optar por utilizar el móvil o tablet para ponerle alguno de sus programas favoritos y que se tranquilice al ir sentado en su silla. Sin embargo, no lo recomiendo como primera opción debido a que, además de que debemos limitar el tiempo que nuestros hijos pasan viendo una pantalla, podría ocurrir lo que les comento en el punto anterior: que en caso de choque éste salga disparado y lastime a tu hijo.

Llévale desde siempre a contramarcha

Lo mejor que podemos hacer para evitar que nuestros hijos lloren o se quejen por ir a contramarcha es mantenerles así desde que nacen hasta pasados los 4 años, que es la edad mínima recomendada.

En caso de que les hayamos volteado por error o por alguna situación en particular, es importante que al regresarlo a contramarcha seas constante para que se acostumbre a ir siempre así.

Foto | iStock
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