Molestias en el embarazo: mareos, dolor de cabeza y congestión nasal

Aunque el embarazo es una etapa que nos llena de ilusión y emoción, también es un proceso en el que podemos experimentar algunas molestias. Las hormonas y los diversos cambios en nuestro cuerpo, van generando algunas cosas que nos pueden hacer sentir incómodas.

Hoy hacemos un repaso por tres de las molestias que suelen aparecer en el primer trimestre del embarazo: los mareos, el dolor de cabeza y la congestión nasal.

Mareos en el embarazo

Es normal que se produzcan mareos durante el embarazo, especialmente durante los primeros meses en los que el sistema cardiovascular del organismo se está adaptando a la nueva situación, pues suelen ocurrir al producirse una bajada de tensión arterial.

Los mareos pueden aparecer en cualquier momento del día, pero es más probable tener un mareo después de comer (porque una mayor cantidad de sangre se concentra en la digestión), al levantarse bruscamente o por estar de pie un largo rato.

Qué hacer ante los mareos y cómo prevenirlos

Es muy habitual que los mareos durante el embarazo se produzcan al hacer ciertos movimientos, como levantarte de la cama o de una silla, por eso una de las medidas más básicas que podemos adoptar en esta etapa es evitar los cambios bruscos de posición.

Si vas a levantarte de la cama o de una silla, ten cuidado y hazlo suavemente. Al despertarte, quédate semisentada en la cama unos minutos antes de ponerte de pie.

Otro factor que puede influir en los mareos, es la alimentación. Una forma de prevenirlos es evitando la sensación de tener el estómago vacío. Para eso, come pequeñas raciones de alimentos más frecuentes a lo largo del día y evita las bebidas con gas y el café (que además puede tener efectos negativos en esta etapa), así como los alimentos con grasas.

Incluye alimentos con hierro en la dieta, pues ayudan a aumentar la cantidad de glóbulos rojos encargados de transportar oxígeno, y bebe agua varias veces al día para mantenerte hidratada.

En caso de sentirte mareada, estas son algunas de las cosas que puedes hacer:

  • Recuéstate con la piernas en alto y relájate haciendo respiraciones lentas (inspirando por la nariz, expirando suavemente por la boca). Tumbarte sobre el lado izquierdo también ayuda a aumentar el flujo de sangre hacia el corazón y hacia el cerebro.
  • Si no puedes recostarte, siéntate con la cabeza entre las rodillas para que la sangre fluya hacia el cerebro.
  • Lleva siempre un dulce o un caramelo en el bolso para tener a mano cuando te sientas mareada. Ayudará a elevar el nivel de azúcar en sangre.
  • Si te sientes descompuesta, pide siempre ayuda, así evitarás caerte y lastimarte. Si estás conduciendo, detente y sigue los consejos que te he dado antes.

Dolor de cabeza en el embarazo

Los cambios hormonales que ocurren en el primer trimestre también pueden provocar un dolor de cabeza. En mujeres que previamente sufrían cefaleas de forma habitual, éstas se acentúan en el embarazo, mientras que otras las sufren por primera vez.

El aumento del volumen de la circulación sanguínea y la disminución de la glucosa en la sangre contribuyen a que aparezca un dolor de cabeza muy intenso y característico que se concentra en ambos lados de la cabeza y en la nuca. En el último trimestre pueden repetirse debido a problemas posturales, producidos por el peso de la tripa.

Qué hacer ante el dolor de cabeza y cómo prevenirlo

Al igual que en el caso de los mareos, la alimentación e hidratación pueden ayudarnos a prevenir su aparición. Procura comer en pequeñas cantidades de alimento varias veces al día para evitar la falta de azúcar y bebe agua para evitar la deshidratación.

Hacer ejercicio moderado también nos ayudará a disminuir su probabilidad o frecuencia, pues al activarte ayudas a facilitar la circulación sanguínea, además de proporcionar otros múltiples beneficios. En este caso, caminar o nadar pueden ayudarte.

Haz lo posible por relajarte. Aunque no es necesario que dejes de hacer tus actividades cotidianas por estar embarazada, sí es bueno que bajes el nivel de exigencia y encuentres momentos de relax. Descansar y dormir bien es esencial para no tener dolor de cabeza durante el embarazo.

En caso de presentar dolor de cabeza durante el embarazo, estas son algunas cosas que puedes hacer:

  • Descansar en una habitación oscura, apartada de la luz.
  • Colocar compresas frías en la frente o en los sitios donde haya dolor.
  • Recostarse sobre el lado izquierdo, para facilitar la circulación sanguínea.
  • Masajear suavemente aquellos puntos de la cabeza donde haya dolor (sienes, parte interna de los ojos, nuca, etc.)
  • Darse una ducha o un baño con agua tibia. El vapor ayuda a descongestionar las vías respiratorias, en ocasiones, la causa de los dolores de cabeza.
  • Ventilar la casa y dejar que entre aire fresco.

Si el dolor es muy intenso y persistente y no remite pasado el primer trimestre, es conveniente consultarlo con el médico pues podría ser un síntoma de preeclampsia.

Congestión nasal

Hacia el segundo mes de embarazo, la mujer puede tener la sensación de estar resfriada sin estar acatarrada. Esta es la llamada rinitis del embarazo, provocada por la dilatación de los vasos sanguíneos y la inflamación de la mucosa nasal por el elevado nivel de estrógenos.

En algunos casos, la rinitis del embarazo puede persistir a lo largo de toda la gestación, lo cual puede resultar bastante incómodo. También es posible que la propia congestión provoque hemorragias nasales.

La rinitis puede afectar al descanso nocturno y producir ronquidos (que es una de las molestias embarazosas durante el embarazo). Estos además de ser muy molestos impiden un buen descanso, aunque también hay otros factores que incrementan el riesgo de roncar en el embarazo (aumento excesivo de peso, hipertensión).

Debes prestar atención a la congestión nasal, porque si va acompañada de otros síntomas como dolor de garganta o ganglios inflamados podría tratarse de un resfriado, y si además te pican los ojos o la nariz, podría tratarse de una alergia.

Qué hacer ante la congestión nasal y cómo prevenirla

Sentir la nariz congestionada puede ser muy molesto y al igual que con otras molestias propias del embarazo, hay ciertos medicamentos que no podemos usar en esta etapa, como las gotas nasales que están contraindicadas.

Una de las cosas que propicia la congestión nasal son los ambientes secos, por lo que tener un humidificador en casa nos será muy útil para ayudar a elevar la humedad del ambiente en caso de ser necesario.

En este caso, el agua vuelve a ser nuestra aliada, pues beber abundantes líquidos nos ayuda tanto a prevenir como a aliviar la congestión nasal.

En caso de tener nariz congestionada durante el embarazo, puedes probar alguno de estos consejos:

  • Hazte baños de vapor llenando un cuenco con agua caliente y respirando los vapores.
  • Lávate las fosas nasales únicamente con solución salina para despejar los conductos de la nariz.
  • Bebe bastante líquidos y duerme con la cabeza más elevada que el cuerpo.
  • Evita cualquier sustancia irritante como los perfumes, los sitios con humo, el alcohol y los cambios bruscos de temperatura.
  • No te suenes la nariz muy fuerte y estornuda con la boca abierta para evitar el sangrado.

Como siempre, recordamos que en caso de sentir cualquiera de estas u otras molestias es importante consultarlo con el médico, especialmente si las que hemos nombrado hoy son muy frecuentes e intensas.

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