Desayunos infantiles: cómo deberían ser y cuáles son los principales errores que cometemos los padres

Según un estudio reciente, más de la mitad de los niños españoles consume alimentos poco saludables y con exceso de azúcar a la hora del desayuno, un dato especialmente alarmante si lo unimos, además, a las altas cifras de sobrepeso y obesidad infantil que hay en nuestro país.

Aunque las autoridades ya han anunciado medidas para combatir el consumo de alimentos no saludables entre los niños, es necesario que los padres nos impliquemos por completo en la alimentación de nuestros hijos, ofreciendo alternativas variadas y nutritivas y compartiendo las comidas en familia.

Por ser la primera comida del día, el desayuno cobra una especial relevancia, por lo que hemos de tener claro cómo debe ser y qué alimentos o hábitos tenemos que evitar. La nutricionista clínica, Elizabeth González, autora de Slow Nutrición y experta en alimentación durante el periodo fértil, el embarazo, el postparto y la infancia, nos ofrece las claves para ofrecer un desayuno saludable y completo a nuestros hijos.

Desayunar en familia: la base de un hábito saludable

Para Elizabeth, el ejemplo de los padres a la hora de afrontar las comidas es fundamental. En este sentido, considera que si bien los progenitores tienen interiorizado cómo debería ser el desayuno de sus hijos, ellos mismos ofrecen un mal ejemplo desayunando cualquier cosa de forma acelerada, o incluso no desayunando.

No en vano, la nutricionista destaca un preocupante dato recogido en un reciente estudio realizado por la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas y la Sociedad Española de Pediatría Social, que afirma que cuatro de cada diez niños españoles no desayuna habitualmente en compañía de sus familiares.

"Deberíamos desayunar junto a nuestros hijos, dedicar tiempo y poner en valor la importancia que tiene esta comida. Compartir desayuno en familia genera un hábito muy saludable en los niños que les acompañará toda su vida".

"Sin embargo, y a pesar de que somos conscientes de su importancia, los padres solemos desayunar deprisa, con un café en la mano y corriendo de un lado a otro, o incluso decidimos no desayunar y hacerlo después en el trabajo. Nuestros hijos también se fijan en estas cosas y acabarán haciendo lo mismo" - explica la nutricionista.

Es por ello que los padres debemos esforzarnos en desayunar junto a nuestros hijos de forma pausada, disfrutando juntos de esta primera comida del día y dando ejemplo a los niños con una dieta saludable.

Una comida importante que los niños no deberían saltarse

Si atendemos a la recomendación anterior y desayunamos junto a nuestros hijos, será más sencillo que los niños desayunen diariamente y no se salten esta comida, que si bien no tiene por qué ser "la más importante del día" (como popularmente se cree), tiene una gran importancia por ser una de las tres comidas principales.

"El desayuno aporta entre el 20 y el 25% de la ingesta diaria de energía que el niño necesita a lo largo de su día. El resto de energía y nutrientes los irá adquiriendo con los alimentos de la comida y la cena, principalmente, y con el resto de snacks"

"Los padres debemos procurar que nuestros hijos desayunen, pues como indica la propia palabra, desayunar es comer tras el ayuno prolongado en el que ha permanecido el cuerpo durante la noche".

"Para empezar a funcionar, nuestro cuerpo necesita nutrientes, el cerebro necesita glucosa y nuestras mucosas necesitan hidratación. Un niño que desayuna correctamente antes de ir al colegio podrá afrontar su jornada escolar con la energía que necesita, además de concentrarse mejor en sus tareas y rendir más a nivel intelectual"

Pero Elizabeth recalca que procurar que nuestros hijos desayunen no significa que debamos obligarles a ello: "quizá un determinado alimento no les apetezca, pero si tienen sobre la mesa opciones variadas y saludables, y pueden desayunar con calma y tiempo suficiente, seguro que algo desayunan. Ellos decidirán qué y cuánto, siempre que sean alternativas saludables", sugiere.

Si a pesar de estos consejos, el niño sigue sin querer desayunar por la mañana de forma habitual, la especialista considera que debería consultarse con el pediatra o un nutricionista para tratar de averiguar la causa que puede esconderse detrás de este rechazo reiterado:

"A veces, detrás de un niño que no quiere desayunar nunca porque dice que le duele la tripa, que no le entra nada o que se revuelve si desayuna, se encuentra una intolerancia alimentaria o una mala absorción intestinal"

"También hay un porcentaje de niños que se niegan a desayunar porque cuando lo hacen necesitan ir al baño después, y como van con el tiempo muy pillado por la mañana, no pueden hacer caca en su casa. A algunos peques les cuesta hacer caca en el cole, por lo que acaban optando por no desayunar para evitar ese momento. Si adelantamos un poquito el despertador y nos organizamos para evitar las prisas, este problema se solucionaría"

Ofrecer solo alimentos saludables

Aludiendo al mismo estudio que mencionaba más arriba, Elizabeth destaca que más de un 30% de los padres ofrece a sus hijos una pieza de bollería para desayunar. Ante esta realidad, la experta nos invita a reflexionar: ¿qué es lo que hace que compremos y consumamos este tipo de productos no saludables? ¿Se debe a una falta de información? ¿A un problema de rutinas? ¿A falta de tiempo?...

"Según dicho estudio, el 80% de los padres conoce la importancia de un desayuno saludable, pero si aún así se sienten perdidos a la hora de ponerlo en práctica o abrumados por la falta de tiempo, es importante pedir ayuda para obtener alternativas que sean factibles con sus rutinas mientras cuidan de ellos y de sus hijos"- aconseja.

En resumen, el desayuno, junto con el resto de comidas que los niños hacen al día, es una oportunidad más para cuidar la salud a nuestros hijos, ofreciéndoles alimentos variados, equilibrados y saludables que contribuyan a mantenerlos sanos y fuertes, y a prevenir la obesidad y enfermedades futuras como la diabetes, enfermedades cardiovasculares o incluso cáncer.

El desayuno debe ser completo y equilibrado

Según estudios de organismos nutricionales, solo el 25% de los niños españoles hace un desayuno saludable, completo y equilibrado

Elizabeth nos explica que, de acuerdo a las últimas recomendaciones de la FEN Y LA AECOSAN, para que un desayuno sea 'completo' debe contener al menos tres de los siguientes grupos de alimentos:

  • lácteos,
  • frutas,
  • cereales (fundamentalmente integrales),
  • grasas saludables y protectoras, entre ellas los frutos secos
  • proteínas (carnes, huevos...)

"Es difícil que el desayuno contenga todos estos grupos de alimentos, pero debemos asegurarnos de que al menos contiene tres e ir variando esos tres grupos cada día. Además, debemos tener muy en cuenta el almuerzo de media mañana que metemos en la mochila del cole, y tratar de compensar con aquellos alimentos que no se han incluido en el desayuno"

"Por ejemplo, si el niño no ha desayunado ningún lácteo podemos meterle un yogur o un brick de leche, y si no ha tomado ninguna grasa saludable, podemos prepararle una tostada con aguacate o con crema de frutos secos" - nos aconseja.

En resumen, desayunar de forma saludable no solo consistiría en tomar alimentos sanos, sino en hacerlo de forma variada y equilibrada, dedicándole el tiempo que una comida tan importante se merece, respetando las necesidades del niño y compartiendo el momento juntos para crear hábitos futuros.

Fotos | iStock

Agradecimientos | Elizabeth González, nutricionista. Puedes seguirla en su cuenta de Instagram o realizar una consulta a través de su página web.

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