Cómo volver al trabajo y mantener la lactancia materna sin agobios

Sabemos que la OMS recomienda lactancia materna exclusiva durante seis meses y acompañada de otros alimentos hasta los dos años o más, siempre que la madre y el bebé lo deseen. Desgraciadamente, esto a veces es difícil, pues en nuestro país de momento la baja maternal es de 16 semanas (algo menos de cuatro meses).

¿Es posible entonces hacer lactancia materna exclusiva hasta los seis meses? ¿Y es posible mantener la lactancia aunque ya nos hayamos incorporado al trabajo? ¿Podremos hacerlo sin necesidad de extraernos leche en la oficina? Os dejamos a continuación unos consejos para que esto sea más fácil.

Conoce tus derechos: el permiso de lactancia

Durante los primeros meses de vida del bebé (9 o 12 meses, dependiendo de los trabajos), las madres tienen derecho al permiso de lactancia, con el que pueden ausentarse una hora al día sin reducción del salario para la lactancia (no se distingue lactancia materna de artificial).

Podemos usarla para dar el pecho directamente o para extraernos leche, y podemos hacerlo en mitad de la jornada o bien entrar más tarde o salir antes (en estos casos suele ser sólo media hora).

En muchos casos nos ofrecen la posibilidad de agrupar la horas de lactancia y retrasar así la vuelta al trabajo 2-4 semanas (lactancia materna acumulada). También existe la posibilidad de ceder una parte o la totalidad del permiso al padre.

La lactancia materna exclusiva puede ser diferida

A veces pensamos que no podemos hacer lactancia materna exclusiva por tener que incorporarnos a trabajar antes de que nuestro bebé cumpla seis meses. Este término se refiere al tipo de leche y no al recipiente, así que podemos hacer lactancia materna diferida, darle la leche materna en biberón (o vasito, cuchara...) y estaremos hablando, igualmente, de lactancia materna exclusiva.

Aunque no es fácil, mantener la lactancia materna cuando nos incorporamos al trabajo es posible, incluso sin extraerse leche en la oficina.

Reincorporarse al trabajo no es sinónimo de dejar la lactancia

Para muchas mamás volver al trabajo equivale a finalizar al lactancia. Muchas no quieren depender del sacaleches o no pueden extraerse leche en la oficina. Algunas pasan muchas horas fuera de casa y no ven factible extraerse tantas veces. Pero la naturaleza es sabia y a todo se adapta.

Así, si no queremos extraernos en el trabajo podemos mantener sólo las tomas de la tarde y la noche cuando estemos con nuestro bebé. O algunas mamás mantienen sólo las de la noche, o la de primera hora de la mañana. Nuestro cuerpo y nuestro bebé se adaptarán a todo, y obtendremos más beneficios si realizamos lactancia mixta (combinando leche artificial con materna), que si dejamos la lactancia y pasamos exclusivamente a leche de fórmula.

Planear

Aunque cueste y no queramos pensar en volver a trabajar, es bueno que nos preparemos con antelación. No hace falta que lo hagamos con mucho tiempo, pero sí debemos tener claro, al menos unos días antes, cómo vamos a organizarnos.

Si nuestro bebé es menor de seis meses y queremos mantener lactancia materna exclusiva, deberemos extraernos previamente leche para realizar al menos las tomas del primer/primeros días. También debemos decidir si vamos o no a extraernos leche en el trabajo. En caso de que nuestro bebé vaya a acudir a la guardería, tendremos que informarnos sobre la posibilidad de que le den leche materna.

Haz tu propio almacén de leche

Podemos comenzar a sacarnos leche para congelar y tenerla lista en el momento de reincorporarnos al trabajo. Las primeras extracciones pueden ser decepcionantes, pero hay que tener paciencia. El pecho, acostumbrado a amamantar sólo a un bebé (o a 2 en el caso de gemelos), tiene ahora que producir para uno más: el sacaleches. Además, el bebé extrae la leche infinitamente mejor que la más potente de las máquinas. Por eso, paciencia y entrenamiento.

Podemos sacarnos a ratitos a lo largo del día e ir almacenándolo en diferentes recipientes en la nevera a lo largo del día. Cuando estén todos a la misma temperatura, podemos juntarlos y congelarlos (siempre que hayan pasado menos de 24h). Y si en alguna ocasión sacamos cantidad suficiente, lo congelamos tan pronto como sea posible. Yo recomiendo hacer bolsitas (o botes) de diferentes cantidades (por ejemplo, 50ml y 100ml), para irnos ajustando a las necesidades del bebé y desperdiciar la mínima leche posible.

Infórmate sobre cómo conservar y usar la leche materna

La leche materna aguanta un tiempo determinado en función de dónde se conserve, como podemos ver en la tabla que se muestra a continuación.

Lo ideal es usar leche fresca (no congelada), preferiblemente. No es necesario calentarla (y no conviene hacerlo en el microondas), basta con llevarla a temperatura ambiente o atemperarla sumergiéndola en un recipiente con agua caliente o bajo el chorro de agua caliente.

Una vez descongelada, puede mantenerse refrigerada hasta 24h para usarse después; no debe volver a congelarse.

Si puedes, sácate leche en el trabajo

A muchas mamás no les apetece extraerse leche en el trabajo y otras, desgraciadamente, no pueden hacerlo (aunque siempre deberíamos tener la oportunidad). Si vamos a pasar muchas horas en la oficina es un momento excelente para sacarse una o varias tomas.

Tan sólo debemos tener un espacio limpio para poder hacerlo con tranquilidad y una nevera para guardar la leche (en caso de no tenerla podemos llevarnos una nevera portátil y acumuladores de frío). Para mejorar la extracción debemos evitar estar muy pendientes del sacaleches; pensar en nuestro bebé o contemplar videos o fotografías suyas suele ayudar a extraer mayor cantidad e leche.

Atenta a las subidas de leche

Tanto si tenemos pensado extraernos leche como si nos hemos preparado para no hacerlo, podemos tener una subida de leche en el trabajo, especialmente los primeros días. Por ello conviene no olvidarse de los discos de lactancia y estar preparadas para extraerse leche en caso de necesitarlo (sacaleches o extracción manual).

A veces no quieren comer

La mayoría de los bebés que han tenido lactancia materna exclusiva son reacios a tomar biberón al principio. El problema no suele ser que no les guste la leche, sino que no les gusta el recipiente. Suelen aceptarlo mejor si se lo da otra persona y no sienten cerca a mamá.

Además, tomar biberón no es obligatorio; pueden tomar la leche en vasito, con cuchara... Y si son mayores de seis meses y ya han comenzado la alimentación complementaria, podemos aprovechar las horas que no estamos con ellos para que tomen otros alimentos.

Ánimo, lo estás haciendo muy bien

No es fácil. No es fácil separarse de un bebé tan pequeño que aún nos necesita tanto. No es fácil sacarse leche en el trabajo y tampoco es fácil tomar la decisión de no hacerlo. Pero** siempre lo hacemos lo mejor que podemos** y pensando en nuestros hijos. Lo estás haciendo muy bien.

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