Esta es la rutina facial que cambió la salud de mi piel a los 35 años y sirve para todas

Siempre he tenido problemas de piel: en la adolescencia tuve acné, siendo adulta continuaba con brotes y luego apareció la dermatitis, así que debo ser muy cuidadosa con mi rutina facial para mantener la buena salud de mi piel.

En ese sentido, siempre recomiendo aprender a "escuchar" tu piel, ya que esta reacciona ante unos malos hábitos alimenticios, ante el estrés, ante los cambios hormonales, e incluso ante una mala higiene del sueño. Tener una rutina establecida en la que tengas plenamente identificados aquellos ingredientes que te funcionan, es fundamental para alcanzar el equilibrio y lucir una piel bonita, y sobre todo, sana.

Aunque generalizar en cuanto a productos es complicado, sí es posible hacerlo hablando de rutinas. Por eso hoy quiero compartir tres aspectos que corregí y que cambiaron mi piel a los 35 años, edad en la que puedo decir con total sinceridad, por fin pude empezar a lucir la piel tal y como la quería.

1. Practicar la doble limpieza facial

Yo vivo en Madrid, una ciudad con unos índices muy altos de contaminación, utilizo protección solar a diario y además me maquillo desde la mañana. Eso hace que se se incruste mucha suciedad en la piel que un simple gel facial no es capaz de retirar; sin embargo de esto no me percaté hasta que empecé a practicar la doble limpieza facial, una costumbre muy arraigada entre las japonesas y las coreanas.

Esta práctica consiste en limpiar la piel en dos fases: la primera utilizando un aceite que disuelva todo aquello que se "pega en la piel" y que generalmente tiene una base oleosa, como el maquillaje o el protector solar. Posteriormente debes utilizar otro producto con base acuosa (una espuma o un gel), que disuelva todo lo que el aceite retiró., y que necesite aclararse con agua.

Esta es la única forma en la que la piel queda perfectamente limpia y se puede hacer mañana y noche, o solo antes de dormir. Desde que empecé, los brotes de granitos mermaron al punto de que ahora solo me sale alguno en momentos puntuales y mi piel cambió casi de inmediato.

En este caso mis productos favoritos son el Aceite Súperdesmaquillante de Clarins, el Ceramide Time Complex Facial Oil de Elizabeth Arden, el Aceite Limpiador Espumoso de Cerave, y en cuanto a los geles, sin duda me quedo con el Limpiador de Caléndula de Alma Secret.

CLARINS Huile Très Démaquillante

Elizabeth Arden Ceramide Time Complex Desmaquillante Facial Oil 195 ml

CERAVE | Aceite Limpiador Espumoso

ALMA SECRET FACIAL GEL LIMPIADOR CALENDULA & MANZANILLA 200ML

Practicar la doble hidratación

Como no podía ser de otra forma, la ecuación de la doble limpieza se completa con una doble hidratación. Básicamente consiste en aplicar un sérum que trate los problemas que más nos preocupan (en mi caso la sensibilidad y la firmeza), y una crema que hidrate y "selle" ese primer paso.

Lo más importante en este punto es elegir productos formulados especialmente para nuestro tipo de piel, prestando atención a las texturas para que la piel no se quede demasiado cargada de producto, ya que no por aplicar más los resultados van a ser mejores.

En este caso, mis favoritos son el Sérum Evercalm de REN, el Sérum Hyaluron Activ B3 de Avène, la Crema Hidratante Idro-Attiva de Collistar y la Crema Hydra Essentiel Crème Désaltérante de Clarins.

REN CLEAN SKINCARE Evercalm™ - Sérum anti imperfecciones y rojeces

Hyaluron Activ B3 sérum concentrado voluminizador 30 ml de sérum

IDRO-ATTIVA deep moisturizing cream 50 ml

CLARINS Hydra Essentiel Crème Désaltérante | 50ML

Hacerte una limpieza profesional al menos un par de veces al año

Tan importante como tener una rutina facial diaria en casa, es realizarnos una limpieza facial profesional. Es la única forma de limpiar los poros en profundidad, oxigenar la piel, ayudar a tratar ciertas alteraciones (como descamaciones o brotes de granitos), y facilitar que los productos que aplicamos a diarios puedan cumplir su función.

Es importante tener en cuenta que no todas las limpiezas faciales son iguales, así que antes de decantarnos por una, es esencial informarnos sobre el tipo de tratamiento que realizan (manual, con aparatología o una combinación de ambos), y el tipo de cosmética que utilizan, ya que en caso de que estemos embarazadas, se deben utilizar productos especiales.

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Tengo un volcán (álbum ilustrado) (Calita)

  • Almohada Pikolin Petit Plus para niños. A la hora de elegir la almohada perfecta para un niño debemos procurar que sea una almohada de baja firmeza, como esta, especialmente diseñada para niños de 2 a 6 años. Posee un tratamiento higiénico contra ácaros, bacterias y hongos, un núcleo de fibra hueca cardada siliconada, funda exterior 100% de algodón listado y jaquard, y funda interior 100% algodón. Además es totalmente lavable.

PIKOLIN Almohada Petit Plus para NIÑOS (80 cm)

Nota: la elección de los productos mencionados en el artículo es una decisión del equipo editorial. Algunos de los enlaces pertenecen a programas de afiliación. Es posible que haya cambios en el precio y la disponibilidad a partir de la fecha de publicación original.

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