No le des el móvil a tu bebé cuando pasea en cochecito: la pantalla es una barrera para la vida real

No hace falta caminar mucho cuando sales a la calle, antes de encontrarte con un adulto paseando a un bebé en su coche mientras observa abstraído el móvil o la tablet de su cuidador. Es una imagen que, al menos en una ciudad grande como en la que vivo empezó siendo anecdótica, pero que a día de hoy se ha vuelto aterradoramente común. ¿Por qué quitarle a un bebé todas las ventajas que brindan salir a dar un paseo y explorar el mundo que le rodea, por "entretenimiento exprés" que les abduce y no les deja mirar más allá de la pantalla?

Las ventajas del paseo

Recuerdo que justo cuando mi médico me dio el alta del hospital después de nacer mi primera hija, me hizo una recomendación e hizo mucho énfasis en su importancia: "sal a pasear con ella en cuanto puedas, y mantén esos paseos todo el tiempo posible". En ese momento no era muy consciente de las ventajas que supone para un bebé salir a la calle y fijarse en el entorno, pero poco a poco me fui dando cuenta de ello.

Cuando mi bebé era muy pequeña e iba en el capazo ya se fijaba en los árboles y le encantaba verlos en movimiento con el vaivén del aire. Cuando  pasó a la silla, miraba todo a su alrededor... de hecho aprendió muy pronto a decir "aububús", "ábol", y algunas otras palabras que veía con frecuencia en su paseo matutino. Pronto esas salidas se convirtieron en momentos de "charla" (que en realidad eran monólogos míos mientras unos ojos muy abiertos me observaban".

También noté como empezó a saludar a los vecinos, a pedir uvas en el mercado y a elegir cosas en el súper. Aún siendo muy pequeña aprendió enseguida a interactuar con el entorno y cuando empezaron las salidas al parque, no le costó nada empezar a jugar con otros niños.

Aunque cada niño tiene su ritmo y no todos tienen por qué seguir ese mismo patrón (con la segunda nos perdimos muchos de estos momentos debido a la pandemia, así que no puedo comparar los dos casos), parece lógico pensar que estas experiencias ofrecen valiosas herramientas para que el niño aprenda a interactuar con los objetos y las personas a su alrededor.

En estas situaciones por supuesto un móvil aparece como distractor muy potente que no le permitirá al niño ver ni escuchar nada de lo que ocurre durante el paseo. La vida real no puede competir con el sinfín de colores y movimientos que ofrecen los dibujos que suelen ver los niños en las pantallas.

¿Qué pasa si le doy el móvil al bebé mientras paseamos?

Partamos de una base muy sencilla: un bebé no necesita un móvil para entretenerse, y menos aún si estamos de paseo en la calle. El solo hecho de salir ya es una fuente infinita de estímulos para un bebé que está en crecimiento y cuyo cerebro se fortalece con toda esa información que recoge a través de sus experiencias.

Puede interferir con el desarrollo de habilidades sociales

El pasear con un móvil colgado en el cochecito también puede interferir con el desarrollo de habilidades sociales. Los niños aprenden por imitación y si no nos observan mientras interactuamos con los demás (conocidos y desconocidos), perderán una fuente importante de información con respecto a como se inicia y se desarrolla una conversación.

Puede aumentar la probabilidad de que tengan retrasos en el desarrollo del habla

Otro estudio presentado en la Reunión de Sociedades Académicas Pediátricas 2017, afirma que cuanto más tiempo pasen los menores de hasta dos años frente a la pantalla, más aumenta la probabilidad de que tengan retrasos en el desarrollo del habla. Cada incremento de 30 minutos diario en el uso de pantallas se vinculó a un incremento del 49% en el riesgo de lo que los investigadores llamaron retraso en el lenguaje expresivo, que se trata de usar sonidos y palabras.

Pueden tener problemas de atención

Otro estudio ha mostrado que dos o más horas al día de "tiempo de pantalla" aumenta la  probabilidad de tener problemas de atención en niños de edad preescolar. Es tal el bomberdeo de estímulos que ofrece el móvil, que los niños dejan de sentirse motivados por las "cosas normales" que ocurren a su alrededor.

Las pantallas al final actúan como tal: hacen de barrera entre lo que sucede alrededor de un niño y lo que él recibe: nada

Como padres, debemos ser conscientes que los primeros años son fundamentales para el desarrollo físico e intelectual de los niños. Las pantallas al final actúan como tal: hacen de barrera entre lo que sucede alrededor de un niño y lo que él recibe: nada.

No les arrebatemos una herramienta tan importante para ellos como es el interactuar con su entorno es un momento que debería ser relajante tanto para ellos como para nosotros: pasear, contarles cosas, cantarles, que nos observen... La próxima vez que pasees con tu bebé, déjale descubrir el mundo a su alrededor, y siente tú mismo lo maravilloso que es redescubir el mundo a través de sus ojos.

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