Toy Story 4: el divertido y emotivo final de una saga llena de lecciones para chicos y grandes que no te puedes perder

Hace 24 años, llegó a las pantallas 'Toy Story', el primer largometraje de Pixar y la primera película animada realizada totalmente con efectos digitales. En aquel entonces, conocimos la historia de Woody y Buzz, dos personajes completamente opuestos que tiene un inicio difícil, pero terminan convirtiéndose en un gran equipo.

Ahora, tras haber transcurrido más de dos décadas del estreno de esa primera película de juguetes, vemos llegar a la gran pantalla su cuarta y última entrega. Te comparto, sin spoilers, por qué Toy Story 4 es el merecido cierre de una saga con la que muchos crecimos, dejándonos muchas sonrisas y maravillosas lecciones para toda la familia.

Como muchas personas que se encuentran en la década de sus treintas, 'Toy Story' guarda un lugar especial en mi corazón. Muchos de nosotros crecimos a la par de Andy y acompañamos a los juguetes a través de todos estos años en todas esas grandes e increíbles aventuras.

Debo admitir, que tenía mis reservas acerca de esta última entrega, pues aunque sin duda no me la perdería, inicialmente pensaba lo mismo que muchas personas y me parecía un poco innecesaria, debido a que la historia de este peculiar grupo de juguetes había tenido un cierre muy bello cuando Andy les dijo adiós, y comenzaron una nueva vida junto a la pequeña Bonnie.

Sin embargo, ahora que la he visto lo he entendido, y ese temor que tenía de que arruinaran una grandiosa saga animada definitivamente ha desaparecido. Puedo decir que Pixar nos vuelve a sorprender una vez más, regalándonos una última aventura de estos juguetes que muchos amamos.

De qué va Toy Story 4

Al final de la tercera entrega de esta saga, nos quedamos en que ahora los juguetes tenían una nueva niña: la pequeña Bonnie, quien asiste a la guardería Sunny Side donde trabajaba su madre. Ahora, en esta nueva película, Bonnie está por comenzar una nueva etapa en su vida al acercarse el inicio de su educación preescolar.

A diferencia de las películas anteriores en las que todo el conjunto de juguetes trabajaba como un gran equipo, ahora la historia principal gira en torno a Woody, quien tiene un único objetivo: cuidar y hacer sentir feliz a Bonnie.

Para la pequeña no resulta emocionante la idea de comenzar a asistir a preescolar, pues como recordamos de la película anterior, es un tanto tímida y no suele socializar mucho. Durante su proceso de adaptación, que resulta ser algo solitario, ella crea a Forky, ese peculiar personaje hecho a base de un tenedor desechable que pudimos ver en los teasers de la película.

El nuevo integrante vuelve a casa junto a Woody, pero tiene muchos problemas para adaptarse al grupo de juguetes, quienes a pesar de mostrar un poco de dudas al principio, terminan aceptándolo y ayudando a Woody durante el propio proceso de adaptación de Forky.

Desde luego, como en las anteriores entregas de 'Toy Story', la aventura no podía faltar y una vez más, los juguetes deben lanzarse a la búsqueda y rescate de uno de ellos, quien en esta ocasión, es nada más y nada menos que Forky.

Un viaje en carretera, una tienda de antigüedades y una feria, son los principales escenarios en los que transcurre esta nueva y divertida aventura, en la que se reencontrarán con un personaje de su pasado: la pastorcita Bo Peep, quien para sorpresa de Woody, ha cambiado mucho desde la última vez que se vieron.

Con ayuda de ella y de nuevos personajes como Ducky y Bunn, Duke Kaboom y la pequeñísima Giggle McDimples, inspirada en las famosas y diminutas Polly Pockets de los años noventa, Woody se meterá en nuevas y misteriosas aventuras para rescatar a Forky y devolver la paz a Bonnie.

Por qué no te la puedes perder

Cada película de Toy Story nos ha regalado preciosas lecciones en las que predomina el valor de la amistad, y esta no es la excepción. Un ejemplo de esto, es el mensaje de inclusión que nos da Woody cuando Forky llega a la vida del grupo de juguetes, abogando por él para que lo reciban como uno de ellos a pesar de ser diferente.

Por otro lado, tenemos un fuerte mensaje de empoderamiento femenino: Bo Peep ya no es aquella dulce e indefensa pastorcita que vimos por última vez en la segunda entrega de Toy Story, y ha crecido y madurado para convertirse en una mujer autosuficiente, más liberal y feminista, que además le da a Woody una visión distinta acerca de lo que puede desear un juguete.

Otros mensajes positivos que podemos encontrar dentro de la película son aquellos relacionados con el cambio, especialmente los que nos muestran que aunque podemos temerle, también debemos aprender a correr riesgos y no quedarnos en nuestra zona de confort, y a comprender que un buen amigo siempre deseará que seas feliz, aunque no estés a su lado.

Personalmente, disfruté mucho ver 'Toy Story 4' de principio a fin, aunque debo decir que quizás algunas de las escenas no resulten tan graciosas para los más pequeños. Incluso me llevo la impresión de que esta última entrega se hizo principalmente para el público que creció con ella o que ya tiene hijos propios, pues hubo varias escenas de Woody con las que sin duda se identificarán muchos padres y madres.

Es cierto lo que algunas personas dicen: quizás no era necesaria, pero sin duda 'Toy Story 4' nos regala una última y muy divertida aventura en la que definitivamente no faltan las risas, pero que también, se despide con un final emotivo y agridulce para este querido grupo de juguetes.

Fotos | Disney

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