Poner pendientes a las niñas, ¿una forma de abuso infantil?

Poner pendientes a las niñas en las orejas es una tradición que se lleva a cabo desde hace tiempo, tanto que lo hemos normalizado hasta el punto de no preguntarnos el porqué de hacerlo. Al menos así ha sido hasta ahora, en los últimos tiempos, que vemos cada vez a más niñas sin la perforación correspondiente.

Cada vez menos, porque muchos padres lo ven como una acción innecesaria que genera dolor y sufrimiento en los bebés. En Reino Unido, de hecho, muchos lo consideran una forma de abuso infantil y, como tal, han creado una campaña de recogida de firmas para ilegalizar esta práctica.

Dicha campaña, creada en la plataforma 38 degrees, sostiene que es un acto en que se inflige dolor innecesario y miedo en las niñas y que no tiene otra finalidad que satisfacer la vanidad de los padres. Dado que otras formas de maltrato a los niños son ilegales, consideran que poner pendientes a las niñas debería serlo también y que debería establecerse una edad mínima para poder hacerse y por eso están recogiendo firmas. Hasta la fecha son ya más de 39.000 las personas que han firmado.

Razones para hacerlo, razones para no hacerlo

Las razones por las que la mayoría de padres sigue poniendo pendientes a sus hijas las conocemos todos: porque es bonito, porque así se sabe que son niñas, porque están más guapas con pendientes, porque se ha hecho toda la vida, porque todas las niñas los llevan, porque no les puede doler tanto y es solo un momento, etc.

Las razones por las que muchos padres ya no lo hacen son las contrarias: porque basta con preguntar para saber si es niña, porque la belleza no puede depender de llevar o no pendientes, porque no por ser una tradición hay que considerarlo positivo, porque sí les duele y porque es innecesario.

¿Duele o no duele?

Sí, claro que poner pendientes duele. Yo mismo me he puesto dos en mi vida, que ya no llevo, y duele. Es un momento, es muy rápido, pero sí duele un poco. Pues los bebés, que no saben por qué les hacen eso, sufren el dolor y sufren por no saber qué está pasando.

Algunas niñas lloran, otras no lo hacen, pero no quiere decir que no les duele porque cuando son bebés la respuesta al dolor es inmadura. Digamos que como tienen un sistema nervioso aún inmaduro la respuesta al dolor tarda a veces en llegar. Es decir, sienten dolor, pero tardan más que los niños más mayores en hacérnoslo ver.

Esta situación que ahora conocemos era una incógnita hace décadas, cuando se consideraba que los bebés no sentían dolor. Como consecuencia, se les operaba sin anestesia. Imaginad la cara de todos los cirujanos que a tantos bebés habían operado el día que se enteraron de que no solo sentían dolor, sino que era sumamente importante evitarlo por la gran actividad neurológica de un cerebro en constante crecimiento.

Que sí, que no estamos hablando de una operación porque lo de los pendientes es un momento, pero es que tampoco es comparable a nivel de necesidad. Se entiende que una intervención quirúrgica se hace porque el bebé la necesita, igual que la prueba del talón, donde se le pincha al bebé para analizar muestras de sangre en busca de enfermedades importantes (que también es un momento y sin embargo se sigue estudiando la manera de evitar el dolor), lo de los pendientes, en comparación, no es realmente necesario.

¿Violencia infantil, violencia de género?

Obviamente, hay cosas mucho peores y maneras mucho más terribles de ejercer la violencia infantil, pero no por eso deja de ser un acto que genera dolor en los bebés. Yo os doy mi opinión, que puede ser muy diferente a la vuestra, pero es que como siempre la he tenido tan clara no me cuesta inclinarme hacia un lado de la balanza. Para mí, poner pendientes a las niñas es un modo de ejercer la violencia de género. No sé si el hacérselo a los bebés al nacer se hizo por orden y mando del hombre o es cosa de la mujer, pero el hecho de marcar de algún modo a las mujeres, y que además sea con dolor, crea una diferencia psicológica ya desde la cuna: "No eres hombre, no eres igual que los hombres y deberás diferenciarte siempre de este modo, con algo en tus orejas, y desde el dolor".

Por eso de haber tenido a una hija no le habría puesto pendientes y por eso le habría dejado a ella la decisión cuando fuera más mayor.

Pero a mí no me hagáis mucho caso, solo es la opinión de un padre que ni siquiera tiene hijas. Casi prefiero que habléis vosotros y vosotras, los padres y madres de niñas con y sin pendientes. ¿Creéis que tienen razón los que han iniciado esa campaña de ilegalización? ¿Debería seguir siendo opcional como hasta ahora?

Foto | iStock
En Bebés y más | Pendientes sí, pendientes no, Pendientes en las niñas ¿sí o no?, Un juez alemán denuncia a unos padres por poner pendientes a su hija

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