Prematuros: las preguntas más importantes resueltas por una pediatra

Un embarazo normal dura entre 37 y 42 semanas, pero cuando el bebé nace antes de las 37 semanas de gestación, hablamos de un bebé prematuro.

Los prematuros tienen una serie de características que los hace diferentes a los bebés que nacen cuando les toca (a término). En general son más inmaduros, no tienen todos los órganos formados, son más susceptibles a infecciones y a patologías propias de la prematuridad y suelen tener que permanecer ingresados un tiempo variable (no es lo mismo un prematuro de 24 semanas de edad gestacional que de 36).

Cuando son dados de alta deben llevar un seguimiento más exhaustivo y algunos aspectos serán diferentes de los de los bebés que nacieron a término.

¿Qué es la edad corregida?

Cuanto estamos ante un prematuro, los pediatras hablamos de edad cronológica y edad corregida. Edad cronológica es la edad que tiene si tenemos en cuenta el día que nació. La edad corregida, en cambio, es la edad que tendría si hubiese nacido cuando le tocaba (tomando como referencia la fecha probable del parto, cuando se cumplirían las 40 semanas de gestación).

Poniendo un ejemplo. Martina nació el 1 junio, 8 semanas (2 meses) antes de tiempo, a las 32 semanas de edad gestacional. Su madre salía de cuentas el 27 julio, A 1 de septiembre Marina tendrá 3 meses de edad cronológica, pero sólo 1 de edad gestacional corregida.

¿Cuánto deben crecer los bebés prematuros?

Si comparamos el tamaño de un bebé recién nacido a término con el de un bebé recién nacido prematuro, lógicamente el prematuro será más pequeño. Tras el nacimiento, deben crecer lo mismo que hubiesen crecido si hubiesen seguido dentro del útero de su madre, aunque a menudo esto resulta complicado.

Es importante, cuando medimos y pesamos a estos bebés, tener en cuenta que su tamaño será acorde a su edad gestacional corregida. Es decir, no tendremos en cuenta la fecha en la que han nacido, sino que lo miraremos como si hubiesen nacido cuando les tocaba. Esta corrección suele hacerse hasta los 2 años de edad. Para ello, disponemos de tablas específicas para esta población y, cuando alcanzan las 40 semanas de edad corregida podemos usar las tablas de crecimiento de la OMS, siempre teniendo en cuenta los percentiles para su edad gestacional corregida.

¿Cuándo y cómo debe vacunarse a un prematuro?

Las vacunas deben administrarse en estos niños a su edad cronológica, es decir, teniendo en cuenta su fecha de nacimiento. Los prematuros deben seguir el calendario vacunal normal. Además, los menores de 32 semanas de edad gestacional deben recibir la vacuna del Rotavirus.

¿Es diferente la alimentación de los prematuros?

El alimento ideal para los prematuros, al igual que para los recién nacidos a término, es la lactancia materna exclusiva. Si un prematuro no puede recibir lactancia materna y está ingresado, la siguiente mejor opción es la leche materna donada si es posible.

Si no hay leche materna donada disponible, pueden recibir una fórmula especial para prematuros. Cuando se van a casa, algunos mantienen esa fórmula de prematuros (más calórica y con más proteínas y calcio y fósforo, entre otras modificaciones) durante un tiempo y otros pueden tomar ya una fórmula estándar.

Respecto a cuándo empezar la alimentación complementaria en estos niños no hay mucho consenso y se debe individualizar. Una edad gestacional corregida de 6 meses parece un buen momento para empezar, pero en algunos niños podrá iniciarse antes, dependiendo de su desarrollo psicomotor y otras señales que indiquen, al igual que en los bebés a término, que está preparado para tomar otros alimentos.

¿Tienen que recibir otros suplementos los bebés prematuros?

Los bebés prematuros, por haber nacido antes de tiempo, tienen menos reservas de algunos nutrientes, ya que estos se acumulan en las últimas semanas del embarazo. Deben recibir, al igual que los bebés a término, vitamina D 400Ui al menos hasta el año de vida. En algunos casos, además, puede ser necesario suplemento con hierro oral, dosis mayor de Vitamina D u otras vitaminas.

Tenemos un bebé prematuro en casa, ¿qué tenemos que vigilar?

Cuando un bebé prematuro se va de alta a su casa, hay varias cosas que los pediatras y los padres debemos vigilar.

Por un lado, el crecimiento. Como hemos comentado, estos bebés tienen menos reservas de algunos nutrientes y pueden tener más dificultades que otros bebés para la alimentación. Además, un porcentaje importante de los prematuros crecieron poco dentro de la tripa por lo que pueden tener un crecimiento mayor de lo normal una vez que nacen, y necesitan para esto más cantidad de nutrientes. En otros casos, el crecimiento se mantiene por debajo e los límites normales y hay que vigilarlo de cerca.

Por eso, es habitual que los pediatras revisemos a los bebés prematuros más veces que a otros niños para seguir su crecimiento. Los padres deben consultar si notan dificultades con la alimentación, como rechazo de las tomas, vómitos…

Por otro lado, los bebés prematuros tienen un sistema inmune más inmaduro, lo que les hace más susceptibles a las infecciones y tienen más probabilidades de que éstas sean graves, especialmente los primeros meses tras el alta. Así que hay que tener especial cuidado con estos bebés: mucha higiene de manos, minimizar las visitas, si alguien está enfermo que no vaya a visitarle, evitar sitios cerrados con mucha gente y espacios con humo.

Por último, es importantísimo en estos bebés vigilar su desarrollo psicomotor. Estos bebés suelen ir adquiriendo los hitos del desarrollo acorde a su edad corregida. Es importante que tengamos esto en cuenta hasta los 2 años. Además, por las complicaciones que hayan podido sufrir debido a la prematuridad, algunos de estos bebés pueden tener cierto retraso psicomotor. Es fundamental detectarlo a tiempo para poder recibir atención temprana y mejorar así la evolución de estos niños.

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