Los pediatras advierten del peligro de los flotadores de cuello para bebés

En verano, los flotadores son uno de los artículos más utilizados por los padres para prevenir el riesgo de ahogamiento de los más pequeños, pero es importante saber que los dispositivos de flotación no garantizar la seguridad del niño en el agua, ni tampoco todos son seguros.

Los flotadores de cuello son indicados para bebés a partir del mes de edad, según indicaciones de los fabricantes. Sin embargo, los pediatras advierten del peligro de los flotadores de cuello para bebés y desaconsejan totalmente su uso a cualquier edad.

El Dr. Emilio Rodríguez Ferrón, coordinador de pediatría de los hospitales Vithas en Alicante, advierte: “en general no es recomendable usar este tipo de flotador, salvo en casos concretos de determinadas terapias realizadas por profesionales”.

Como indica la Asociación Española de Pediatría, la forma más segura de baño en los bebés es en brazos de un adulto y siempre sujeto y supervisado. Los dispositivos de flotación de cualquier tipo no son un medio eficaz por sí solos para prevenir el ahogamiento en bebés.

No hay estudios que demuestren sus ventajas para la prevención de ahogamientos ni para la mejora del desarrollo del niño.

Flotadores y falsa sensación de seguridad

La AEP afirma que es conveniente que los niños aprendan a nadar a partir de los cuatro años, aunque la decisión de cuándo es el mejor momento debe ser individualizada. Hay estudios que afirman que iniciar las clases entre los 1 y los 4 años disminuye el número de ahogamientos. En cualquier caso, todos los niños necesitan ser supervisados independientemente de su nivel de natación. No se debe asumir que, solo porque el niño ya sabe nadar, no se expone al riesgo de ahogamiento.

Tampoco creer que los flotadores o manguitos inflables son una protección eficaz para prevenir ahogamientos, ya que pueden producir una sensación de seguridad equivocada.

Si bien estos elementos pueden ayudar a que el niño entre en contacto con el agua, la forma más segura de baño de los bebés es en brazos de un adulto y siempre sujeto y supervisado.


El bebé debe bañarse en brazos de un adulto, y siempre sujeto y supervisado.

En cuanto a los flotadores de cuello concretamente, no es la posición adecuada para que los niños aprendan a nadar ya que los sostiene de forma vertical, cuando la postura natural para aprender a nadar es horizontal.

"Si son inflables, pueden pincharse o deshincharse, provocando la inmersión del bebé. Si el tamaño no es exactamente el adecuado, pueden comprimir estructuras anatómicas del cuello o por el contrario permitir que la cabeza del bebé resbale hacia abajo", ha detallado Rodríguez Ferrón. "Estos artículos proporcionan una falsa sensación de seguridad, lo que siempre es peligroso, porque puede disminuir la atención y vigilancia del cuidador", ha agregado.

Además, algunas publicaciones sugieren que el utilizar un dispositivo que mantiene el cuello erguido puede ser contraproducente para el desarrollo. los bebés que están sujetos de forma vertical en el agua con la cabeza sujeta por una estructura semirrígida, sobre todo los más pequeños, podrían recibir compresión de su cuello y producir tensión en sus ligamentos y músculos.

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