Insuficiencia cervical: qué es y cómo afecta al embarazo

Aunque el cuerpo de la mujer está preparado para llevar uno o más bebés durante el embarazo y en la mayoría de los casos es posible llegar a término de forma saludable y sin situaciones fuera de lo esperado, en ocasiones por diversos motivos pueden presentarse algunas complicaciones o salir a la luz problemas de salud con los que no contábamos.

Una de ellos es la insuficiencia cervical, un problema que se produce cuando el cérvix comienza a abrirse antes de tiempo, a diferencia de un embarazo normal, en el que el cérvix permanece cerrado hasta el final. Te contamos todo acerca de la insuficiencia cervical y cómo puede afectar al embarazo.

Qué es la insuficiencia cervical

La insuficiencia cervical, anteriormente llamada cérvix incompetente o incompetencia del cuello uterino, ocurre cuando el cérvix comienza a dilatarse y abrirse de forma prematura durante el embarazo, sin la presencia de dolor ni contracciones, que son las que ayudan a empujar al bebé fuera el útero durante el parto.

Cuando sucede, esta dilatación prematura del cérvix suele comenzar presentarse al final del primer trimestre, sin embargo, no siempre es fácil de detectar debido a que sus molestias son casi imperceptibles para la mujer embarazada. Por ello es importante estar atenta a las siguientes molestias:

  • Dolor de espalda.
  • Malestar o presión en la parte más baja del abdomen.
  • Derrame o goteo de líquido tibio proveniente de la vagina.
  • Flujo vaginal con aspecto de mucosidad.
  • Dolor al orinar.
  • Sensación de tener algo abultado en la vagina.

Una vez que la insuficiencia cervical es diagnosticada, dependiendo del caso el médico puede recomendar algunos medicamentos para controlarlo o prevenirlo, según el análisis que se le haga a la madre o si ya se conocía que tenía la posibilidad de suceder.

En otros casos, se procede a realizar una operación llamada cerclaje, que consiste en realizar una sutura resistente para cerrar el cuello del útero, y que se retira durante la semana 37 o 38 cuando se presenten señales de que el trabajo de parto ha iniciado. Es preciso comentar que este es un procedimiento invasivo que sólo se debe realizar en casos de alto riesgo donde haya un factor cervical durante el segundo y el tercer trimestre del embarazo.

Por qué sucede

Aunque no siempre se tiene claro el motivo por el cual se presenta este problema, existen ciertos factores de riesgo para la insuficiencia cervical, entre los cuales se encuentran los siguientes:

  • Un debilitamiento del cuello uterino de causa genética.
  • Una hiperextensión, laceraciones graves o desgarro en el cérvix durante uno o varios partos anteriores.
  • Tener cuello uterino corto.
  • Una biopsia de cono para el cáncer cervical.
  • Una cirugía o terapia con rayos láser en el cérvix.
  • Cambios hormonales durante el embarazo.
  • Tener abortos espontáneos anteriores en el cuarto mes de embarazo.
  • Tener antecedentes de abortos tardíos.
  • Estar esperando más de un bebé.
  • Haber presentado insuficiencia cervical en embarazos anteriores.

Cómo afecta al embarazo

Durante la gestación, el cuello uterino o cérvix suele quedar sellado con un tapón mucoso hasta el final del tercer trimestre, pero al presentar insuficiencia cervical, éste comienza a dilatarse antes de tiempo.

De suceder esto, el saco amniótico podría bajar al canal vaginal y romperse, produciendo un aborto espontáneo (cuando el bebé muere en el útero antes de las 20 semanas de embarazo) o un parto prematuro (cuando el bebé nace antes de las 37 semanas). Se cree que la insuficiencia cervical es la causa del 20% al 25% de abortos espontáneos durante el segundo trimestre, aunque sólo entre el 1% y 2% de los embarazos sufren de este problema.

¿Puede prevenirse?

La insuficiencia cervical no puede prevenirse, pero como se mencionó al inicio, el cerclaje o los medicamentos intentar que éste no afecte el embarazo. Como medida preventiva, si la embarazada cuenta con alguno de los factores de riesgo antes mencionados, deberá informarlo a su médico para que lleve seguimiento más controlado del embarazo.

Las ecografías o exámenes vaginales pueden mostrar el acortamiento o apertura prematura del cérvix, por ello es importante acudir desde el inicio del embarazo a revisiones médicas y mencionar al personal sanitario cualquier molestia o síntoma que sea raro o distinto.

Fotos | iStock

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