"Escolarizar en un mal sistema no es una elección"

Esta es la contundente afirmación que hace unos días difundía la Asociación Otra Escuela es Posible: "Escolarizar en un mal sistema educativo no es una elección."

Cuando los padres comienzan la búsqueda de un colegio para sus hijos lo hacen pensando en muchos factores: cercanía, horarios compatibles, tipo de organización, instalaciones, "fama" del colegio, experiencias de conocidos... pero realmente les mueve, en el fondo, buscar el mejor colegio posible para los niños.

Sin embargo, la supuesta libertad de elección es algo bastante irreal, una simple promesa sobre el papel, pero falsa en la práctica. De no querer o no poder optar por una escuela privada, la elección se reduce a cruzar los dedos y tratar de acumular los puntos necesarios para entrar en el colegio elegido como primera opción.

Algunos hacen "trampas" para conseguir el colegio que necesitan sus hijos, y esto, aunque cuestionable, demuestra que los padres se preocupan mucho de conseguir la mejor educación posible para sus hijos.

Aparte de esto, hay otras cuestiones que señala Otra Escuela es Posible y con las que estoy profundamente deacuerdo. No hay libertad en un mal sistema. Y nuestro sistema tiene un 32% de fracaso escolar, una tasa de repetición del 36% a los 15 años y unos resultados en las pruebas PISA francamente decepcionantes.

Pero falta algo más importante: transparencia real. Los padres, usualmente, aparte de lo que puedan contarles los conocidos, no tendrán más información que la que el colegio quiera darles en una visita guiada o, como mucho, un ideario plasmado en un vago proyecto escolar.

No he conocido todavía ninguna escuela que informe, como yo exigiría a cualquier marca de electrodomésticos o a mi ginecólogo, de sus auténticas cifras de éxito. Como mucho sabremos los niños que han pasado selectividad, el índice de alumnos que se han presentado sobre los matriculados el último curso o el ranking obtenido en la escuela en las, por decirlo de algún modo, poco fiables, pruebas de sexto.

Pero no se les ofrecerán datos sobre la evolución pormenorizada del alumnado, los repetidores, los casos de acoso escolar detectados y su solución, los niños que no logran superar objetivos, ratios por clase, número de profesores fijos, los procedimientos para lograr atención especializada y, en general, un conocimiento profundo de los resultados escolares al completo.

El proyecto educativo participativo, al que los colegios tienen obligación, normalmente es un cúmulo de lugares comunes no desarrollado de verdad, a fondo, con demostraciones palpables y con la participación de toda la escuela.

Y mientras estos aspectos no cambien, mientras el profesorado consciente no encuentre la manera de hacerse fuerte y romper con las normas que un sistema que, pese al superficial compromiso de modernidad, sigue repitiendo el modelo decimonónico con algún añadido de ordenadores en las aulas, mientras siga evaluando con exámenes escritos y mandando aprender contenidos fijos para todos, la escuela seguirá siendo, en cierta medida, deficitaria, que mata la creatividad, anacrónica y poco transparente.

La Asociación Nacional Otra Escuela es Posible une a muchos padres y madres que trabajan para lograr la modernización del sistema educativo español.

Más información | Otra Escuela es Posible En Bebés y más | La escuela mata la creatividad, Suspenso en Eduación, ¿Qué escuela espera a nuestros hijos? (I), ¿Qué escuela espera a nuestros hijos? (II), ¿Qué escuela espera a nuestros hijos? (III), "El sistema educativo es anacrónico", documental de Eduard Punset

También te puede gustar

Portada de Bebés y más

Ver todos los comentarios en https://www.bebesymas.com

VER 3 Comentarios