Alimentación complementaria: el pescado

El pescado es una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico y, como la carne, es una buena fuente de hierro y zinc.

Los ácidos grasos del pescado azul tienen una gran proporción de poliinsaturados de cadena larga omega 3, importantes para el desarrollo neuronal y el de mar es una buena fuente de yodo.

¿Cuándo pueden empezar a comer pescado?

La ESPGHAN (Sociedad Pediátrica Europea de Gastroenterología y Nutrición), en 1982, recomendaba no ofrecer alimentos potencialmente alergénicos (leche de vaca, huevos, pescado, frutos secos, soja…) hasta los 6 meses o hasta los 12 en lactantes con antecedentes familiares de alergia.

Muchos autores, dado que es difícil conocer los antecedentes familiares y habiendo casos de alergia sin antecedente familiar, recomiendan ofrecer estos alimentos, entre ellos el pescado, a los 12 meses para todos los niños.

El Comité de Lactancia de la AEP (Asociación Española de Pediatría) recomienda su introducción después del noveno mes ya que el lactante tolera mal el pescado porque retrasa el vaciamiento gástrico, puede producir reacciones alérgicas y contiene sustancias tóxicas (mercurio y ácido bórico).

La AAP (Asociación Americana de Pediatría), por su parte, en el año 2000, recomendó retrasar la introducción del pescado hasta los tres años.

La AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) indica que el bebé con alergia o con alto riesgo de padecerla deberá esperar a los tres años, empezando por pez espada, bonito, atún, lenguado y otros peces planos y finalmente bacalao y merluza, que son los que más alergias provocan (aunque por otro lado se recomienda no dar a los niños atunes grandes, pez espada o tiburón por la posibilidad de ingerir demasiado mercurio).

Ante tanta variedad una posible conclusión es que lo recomendable es a partir de los 12 meses en condiciones normales. No hay prisa en ofrecerlo antes dado que la carne ya aporta el zinc que precisan y el hierro sigue llegando de la leche, de la misma carne y de las legumbres y de esta manera te aseguras un menor riesgo de reacción alérgica.

¿Qué es más sano, el pescado o la carne?

Pues así a bote pronto, el pescado. Sus grasas protegen las arterias y el corazón. Recuerdo que hace años estudiaron por qué los japoneses sufrían muy pocos infartos de miocardio.

Se pensaba que era por el alto consumo de pescado que llevan a cabo, aunque se barajaba la posibilidad de que fuera fruto de su genética.

Para solventar esta duda observaron a los japoneses residentes en EEUU cuyas costumbres (y excesos) fueran similares a las de los americanos y observaron que sufrían las mismas tasas de infarto que ellos.

La conclusión por lo tanto fue que el pescado previene de enfermedades cardiovasculares.

Por otra parte el pescado es una importante fuente de yodo. El yodo es vital para el desarrollo de los niños, tanto que la OMS afirma que la carencia de yodo es la principal causa de lesiones cerebrales durante la infancia.

Para paliar este déficit de yodo se comercializa sal yodada, sin embargo muchas familias cocinan los alimentos con poca o ninguna sal y la situación actual (al menos con datos de las últimas dos décadas) es que la mayoría de niños españoles tienen déficit de yodo (trataré de hablar de esto en una entrada, pues me parece interesante).

¿Cuánto pescado tienen que comer?

Es difícil responder a esta pregunta porque lo habitual es que el pescado no les llame demasiado la atención. Suele ser hacia los 5-7 años, cuando se les explica la importancia del pescado y del yodo para su desarrollo cerebral, cuando se animan a comer más pescado.

Aún así trataré de dar respuesta. Lo ideal es empezar con unos 30 gramos de pescado y ofrecerlo en sustitución de la carne para no aportar demasiadas proteínas a la dieta.

En cuanto al yodo, esa cantidad sería suficiente para llegar a la cantidad recomendable. Los niños necesitan unos 90 mcg de yodo diario. Teniendo en cuenta que el pescado de mar tiene unos 4 mcg por gramo, 30 gramos aportarían unos 120 mcg de yodo el día que el niño comiera pescado (si se lo comiera todo, claro).

Preparación

Sobre el cómo prepararlo no hay mucho que explicar si tenemos en cuenta que se suele retrasar más que otros alimentos y que cuando empiece, probablemente, tendrá habilidades motoras suficientes para masticarlo y comerlo sin problemas. Si no es así, siempre se puede hacer una papilla de verduras con pescado o sémola de arroz con pescado, por ejemplo.

Más información | AEPAP, Adivina cuánto te quiero, AESAN (pág. 11)
Fotos | Flickr (iandeth), Flickr (Scott Ableman)
En Bebés y más | Alimentación complementaria: la carne, Los bebés y los niños toman demasiadas proteínas, Alimentación complementaria: los cereales (II), Alimentación complementaria: la fruta, Alimentación complementaria: las verduras y hortalizas

También te puede gustar

Portada de Bebés y más

Ver todos los comentarios en https://www.bebesymas.com

VER 5 Comentarios