Ana, madre de 10 hijos, sobre su economía familiar: "El gasto medio de mi hogar es de 9.000 euros al mes"

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Compras en grandes cantidades y ropa heredada entre hermanos son algunas de sus fórmulas para contener el gasto

Redacción Bebés y más

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Cuando en una casa viven diez hijos, cualquier gasto cotidiano se multiplica casi sin darse cuenta, desde la compra semanal y los suministros hasta la ropa que se queda pequeña de una temporada a otra. Lo sabe bien Ana Iglesias, empresaria y creadora de contenido al frente de la cuenta Unalocuradefamilia, que ha puesto cifra a lo que cuesta sacar adelante su hogar cada mes. Ana habló de ello en una entrevista con la revista Lecturas que concedió cuando todavía esperaba a la pequeña de la casa, y en ella repasó tanto la economía familiar como su trabajo y la convivencia diaria.

El dato que más ha llamado la atención es, sin duda, el de su presupuesto, porque las necesidades de una familia así obligan a afrontar cada mes desembolsos considerables en comida, suministros, ropa y todo lo que va surgiendo. "El gasto promedio de mi hogar es de 9.000 euros mensuales", explicaba Ana, que aclaraba que esa cantidad no es fija, ya que cambia de un mes a otro en función de lo que haga falta en casa. Aun así, la familia ha ido encontrando sus propias maneras de que los números cuadren, y buena parte de ellas tienen que ver con hábitos sencillos que se repiten en el día a día.

Placas solares, compras grandes y ropa que pasa de unos hermanos a otros

Para contener ese gasto, la familia recurre a varias fórmulas de ahorro que no tienen mucho misterio, pero que en una casa con tantos niños marcan la diferencia. La primera tiene que ver con la factura de la luz, ya que tienen instaladas placas solares para reducir el consumo eléctrico. A eso se suma la costumbre de aprovechar las ofertas y comprar en grandes cantidades, y la de reutilizar todo lo posible, de modo que la ropa, los libros y los juguetes van pasando de unos hermanos a otros.

El ocio también se ha adaptado a esta realidad, y en lugar de ir al cine, en casa de Ana se apuesta por las plataformas de streaming, mientras que comer fuera es más bien una excepción que una costumbre, como ya contaba en una entrevista con ¡HOLA!. Eso sí, tampoco viven a base de renuncias, porque la familia no ha eliminado todos los gastos que no son imprescindibles y de vez en cuando se permite algún capricho, siempre con las necesidades de los hijos cubiertas y con un control bastante estricto de lo que se compra.

Entre la tienda, las redes y una casa llena de mochilas

Ana también recordó cómo organizaba su jornada cuando empezó a crear contenido para redes sociales mientras sacaba adelante su negocio y cuidaba de sus hijos. "Por las mañanas atendía mi tienda y gestionaba los pedidos", contaba, y ese tiempo lo aprovechaba también para editar contenido, mientras que "por las tardes compaginaba los deberes de mis hijos, con la cena y las incidencias", según recoge la misma entrevista. Y no siempre llegaba a todo. "Muchas veces aún así no me daba tiempo a todo", confesaba, hasta el punto de que "con mucha frecuencia me quedaba dormida frente al portátil".

En cuanto al día a día, Ana asegura que en su casa hay rutinas como en cualquier otra, aunque los imprevistos crecen al mismo ritmo que la familia. "Tenemos una rutina muy común, lo único que en una casa más abarrotada", resumía, y reconocía que "las mañanas son imprevisibles y se convierten en una maratón por llegar a tiempo a clase". Y es que siempre hay alguno al que se le pegan las sábanas, otro que se mancha el uniforme en el desayuno o el que se deja la mochila, mientras que por la tarde la casa se llena de bocadillos, mochilas y libros, con niños correteando por los pasillos.

La noche tiene un horario bastante marcado. "A eso de las 19:30 les damos la cena y la idea es que entre las 20:30 y las 21:00 estén en la cama", explicaba, aunque reconocía que la hora a la que finalmente se duermen depende de cada día. Para Ana, la clave de que todo funcione está en que la familia ha crecido poco a poco y no de un día para otro: "La gente imagina cómo sería su vida si tuviesen 10 hijos, pero no me convertí en madre de familia numerosa de golpe", señalaba, antes de añadir que "fueron llegando de uno a uno y por tanto nos fuimos adaptando de forma progresiva".

Fotos | @unalocuradefamilia





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