Deshidratación en el embarazo y lactancia

Hablábamos hace unos días de la deshidratación en la infancia, y hoy nos referimos a otras situaciones en las que se ha de poner especial atención para no sufrir esta pérdida de líquidos y sales minerales, la deshidratación en el embarazo y la lactancia.

Durante el embarazo se producen numerosos cambios en el cuerpo de la mujer y se modifican sus necesidades nutricionales, aumentando las necesidades de líquido. Por tanto, es fundamental vigilar la correcta hidratación de las mujeres que esperan un bebé.

Durante la gestación se necesita beber más de lo habitual. Para hacernos una idea, dos terceras partes del peso ganado al final del embarazo son agua. Su cuerpo está afectado por cambios hormonales que desequilibran la regulación térmica, por lo que es fundamental una buena hidratación.

Dentro de las recomendaciones nutricionales para este periodo, una de ellas es una adecuada ingesta de líquidos, a través de las bebidas y alimentos que componen la dieta. Esto facilita la eliminación de toxinas, la digestión de los alimentos y la depuración del organismo.

Hidratación de la madre durante la lactancia

Durante la lactancia, probablemente habréis notado más sed de lo habitual. Es normal que la madre requiera beber más agua, ya que la leche materna está compuesta fundamentalmente por este elemento.

No tenemos que hacer nada especial, sencillamente incrementando los líquidos ingeridos, calmando nuestra sed, estaremos dándole a nuestro organismo lo que necesita en esta etapa para producir la leche suficiente que toma el bebé.

Ello, junto a una alimentación adecuada: durante la lactancia la alimentación de la madre ha de ser sana, variada y equilibrada, sin olvidar beber los líquidos suficientes. Según Unicef,

La madre en período de lactancia, necesita tomar líquidos para mantenerse hidratada de modo que pueda mantener la cantidad suficiente de leche; el mejor indicador de la cantidad de líquidos que la mujer requiere es la sed; por esto es importante que consuma agua, leche o jugos cada vez que sienta sed y es importante que la calme tomando agua, jugos o leche, pero sin olvidar que la producción de la leche se garantiza por la succión del bebé.

En definitiva, tanto durante el embarazo como durante la lactancia la mujer ha de estar correctamente hidratada para mantenerse saludable y evitar los riesgos que la falta de líquidos en el organismo puede ocasionar, especialmente en estos periodos.

Vía | Hidratación y salud
Foto | Victor Bezrukov en Flickr-CC
En Bebés y más | Diez consejos para un embarazo sano y feliz, Manual de alimentación en el embarazo, El Colegio de farmacéuticos des-informa sobre lactancia, ¿Las madres comen adecuadamente durante la lactancia?

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