En España hay y habrá cada vez menos niños

niños futuros

Mireia Long

Apareció el viernes de la semana pasada el último estudio del INE (Instituto Nacional de Estadística) titulado Proyección de la Población Española a corto plazo (2011-2021) que nos alerta de la crisis demográfica de nuestro país en la próxima década. Algunos de los datos más contundentes son que a partir del 2019 los fallecimientos superarán a los nacimientos, y que, a partir del año que viene empezará un declive demográfico que conducirá a que en 2021 la población española sea menor que ahora, pasando de los casi 46 millones a los 45,6 millones.

Podemos pensar que en un mundo tan sobrecargado y con tantos recursos explotados al máximo, ver una reducción de población es positivo. Pero hay que analizar a fondo que supone realmente este decrecimiento. En España habrá cada vez menos gente, pero sobre todo, va a haber cada vez menos niños.

Primero, esto es un indicio claro de que la profunda crisis económica ha calado en la sociedad hasta hacerle perder la confianza y la posibilidad de aumentar las familias. Además, la pérdida de muchos trabajadores que llegaron a España en los tiempos de bonanza económica y retornan a sus países al haberse quedado sin posibilidades aqui. Lógico, y sin embargo, estas personas son jóvenes, contribuyeron a la recuperación de la natalidad y sin duda, suponían una fuerza productiva que soportaría las cargas económicas de un Estado cada vez con mayores gastos médicos y sociales derivados, precisamente, del alto porcentaje de personas ancianas.

Y, en segundo lugar y seriamente preocupante, la causa de esta previsión de decrecimiento demográfico, es que cada vez nacen menos niños y cada vez van a nacer menos niños. Una sociedad sin niños, en la que cada vez hay más personas mayores, tiene un problema, pues cada vez habrá menos gente quien produzca, y por tanto, sostenga económicamente y cuide de la población dependiente.

En 2021 habrá casi medio millón de niños menores de cinco años menos que ahora. También habrá muchas menos personas de entre 20 y 40 años, pues ese tramo de edad comprende a los que nacieron en la crisis de natalidad de los 80. Por el contrario, la tasa de dependencia subirá del 48% del 2000 al 57% debido, sobre todo, a que habrá aproximadamente un incremento notable de la población mayor de 64 años, que pasará de un 20 a un 34%.

Nuestros jóvenes actuales tendrán que sostener a cada vez más personas mayores, y producir lo suficiente para que ese 57% de la población dependiente pueda mantener una vida digna. Y cada vez los niños serán menos comunes en nuestras, en el futuro, si la tendencia no cambiase, podríamos llegara un panorama nada feliz, pues, considerémoslo, si cada vez hay y nacen menos niños, si no se implementan medidas que nos hagan salir de la crisis económica y, a la vez, incentiven la natalidad: ¿que pasará dentro de 30 años, cuando los niños que nazcan ahora sean adultos?

Justamente esta semana he estado dando clase sobre las causas de la caida del Imperio Romano y una fundamental era su fragilidad demográfica. Por otro lado, un crecimiento malthusiano solo nos llevaría a agotar los recursos si no cambiamos los métodos para conseguirlos. ¿Qué futuro espera a nuestros niños?

Una cosa parece evidente, si la tendencia no cambia de forma radical, cada vez hay y habrá menos niños en España. ¿Eso es bueno o malo para ellos?

Via | INE
En Bebés y más | Baja la natalidad y aumenta la edad de ser madre, La tasa de natalidad de 2010 bajó igualándose con las cifras de 2003