La historia se repite: prohíben a una madre amamantar junto a la piscina por riesgo de contaminación del agua

Hace tres años expulsaron a una madre lactante de una piscina por amamantar a su bebé dentro del agua. Como si en vez de leche las mujeres tuvieran plutonio líquido en sus pechos, o la leche saliera a chorro hasta el punto de lograr que la piscina quedara turbia (perdón por la exageración, pero es que si no, no lo entie).

Pues bien, la historia se repite porque según leemos en Heraldo otra madre lactante tuvo que dejar de amamant a su bebé, en este caso sin siquiera estar dentro del agua: por amamantar junto a la piscina.

"La leche puede contaminar, y no se puede comer aquí"

Su nombre es Belén Gimeno y es madre dos hijos: una niña de 3 años y un niño de 9 meses, a los que amamanta en tandem. El día del suceso era su pareja quien estaba con ellos en la piscina. Ella llegó por la tarde, así que en cuanto su hija la vio corrió para estar con ella, y de paso pedirle teta.

Se sentó junto a la piscina para amamantarla, cuando el socorrista se acercó para decirle que no podía hacerlo ahí porque la leche podría contaminar el agua y porque, además, no estaba permitido comer en la piscina.

Belén, que es socia de la piscina desde hace cuatro años y que nunca había tenido problemas en este sentido, ha asegurado sentirse humillada y discriminada por lo que considera que fue una situación "surrealista e indignante", según sus propias palabras en Heraldo.

Reclamando que es gerundio

El suceso pasó el jueves cerca de las 19h, así que cuando se acercó a las oficinas para dejar una reclamación se encontró con que ya no era posible. Esta semana ha vuelto para rellenar la queja, precisamente porque el socorrista le había dicho que no existe ningún reglamento con respecto a la lactancia en el recinto, pero que el equipo de socorristas habían decidido implantar dicha norma en una reunión.

Ahora bien, ¿qué valor tiene una norma así, creada por los socorristas, si atenta contra el derecho de un bebé o niño a ser amamantado? Recordemos que, tal y como ha escrito Belén en su queja:

Amamantar es una necesidad para el bebé y para la madre y es necesario asegurar el derecho fundamental de los niños y niñas a ser amamantados en cualquier lugar y momento. La Estrategia mundial para la alimentación del lactante y del niño pequeño, que los estados miembros de la OMS y la junta ejecutiva del UNICEF adoptaron en 2002, así lo establece. Por lo tanto, es completamente legal la lactancia materna en cualquier espacio público, considerándose, el no permitir a una mujer amamantar a su hijo en un espacio público, un acto de discriminación.

Pero esto no es todo, su reclamación recuerda también que la potencial contaminación del agua es un argumento muy pobre, si tenemos en cuenta que las aguas están tratadas para evitar dicha contaminación, y que en realidad hay cosas mucho más "sucias" que acaban en el agua:

La leche materna es antibacteriana y antimicrobiana, y no causa ningún problema. Orina, pelos, sudor, mocos, saliva y materia fecal se encuentran habitualmente en las piscinas. El agua de las piscinas debe llevar un tratamiento adecuado de filtrado y desinfección, según la legislación vigente. La leche materna es, sin lugar a dudas, la cosa por la que menos deberían preocuparse.

Y ya para acabar, sobre el "aquí no se puede comer"... ¿cuál es la intención? ¿Que las madres con bebés no puedan ir a la piscina? ¿Que tengan que recoger las cosas e irse a la zona donde sí se puede comer cada vez que el bebé quiera mamar? ¿Y si va con dos niños? Imaginad qué día en la piscina pueden pasar si cada hora más o menos (los bebés maman más a menudo en verano por el calor) tienen que coger las toallas y las bolsas, trasladarse para que coma y volver. Ciertamente sería una norma discriminatoria y por eso con los bebés no puede aplicarse:

Considero que la norma de no comer alimentos o ingerir líquidos no debe ser aplicada en el caso de la lactancia materna. Esta regla está destinada a aplicarse a cosas tales como alimentos sólidos, té, café, refrescos y similares. La leche materna no es realmente comparable a estos, y no contaminará la piscina de la manera que lo pueden hacer estos otros productos alimenticios. Un bebé que se alimenta a demanda lo hace sin horarios, no tiene pautadas unas tomas establecidas. Además, la leche materna no es solo un alimento para un bebé, también implica contacto físico, cariño, consuelo. Es una manera de confortarlos, como puede ser el uso de chupete, llevar su mejor muñeco encima, un abrazo, etc. ¿También vamos a prohibir eso?

Los responsables de la piscina han declarado que sí permiten amamantar en sus instalaciones, pero no en la zona de playas o dentro de los vasos de la piscina (dentro del agua), porque entonces se incumpliría la norma que prohíbe comer o beber en esas zonas.

Así, una madre que se esté bañando con su bebé, tiene que negarle el pecho si se lo pide, o salirse, darle el pecho y volver a entrar. Que sí, que ya es casualidad que el niño te pida en ese momento; y que sí, que le puedes decir que no y seguir jugando en el agua o salirte. Pero es que en realidad no hay necesidad de hacerlo: probablemente solo mame un momento y apenas caiga leche en el agua. Y aunque caiga un poco... solo es un poco de leche materna (una vez me cayó un poco en el brazo y a pesar de ir corriendo al grifo para limpiármela tardé demasiado... o eso creía: mi brazo sigue intacto).

Foto | iStock
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