¿Cómo saber si un recién nacido está comiendo poco o si come demasiado?

Cuando una pareja acaba de tener un bebé y pregunta acerca de la cantidad que tiene que comer su hijo la respuesta es bastante fácil: lo que quiera. Eso significa que debe ser alimentado a demanda, de manera que sea el bebé quien decida cuándo comer, cuándo dejar de hacerlo y que decida también cuánto comer en base a su hambre y su saciedad.

Sin embargo, hay momentos en los que a pesar de hacerlo a demanda podemos estar dándoles de más, y hay momentos en los que el bebé podría estar comiendo poco: ¿Cómo saber si un recién nacido está comiendo poco o si come demasiado?

¿Por qué se les alimenta a demanda?

Se hace así porque se ha visto que es la mejor manera de que los bebés crezcan sanos y engorden sin problemas, dado que a menudo, cuando intervenimos los padres, lo hacemos para alimentarlos "de menos". Es decir, que intentemos espaciar las tomas para que el bebé aguante más tiempo sin comer y de ese modo coma más en cada toma y sea menos dependiente.

También lo hacemos porque alguien nos dice que no puede ser a demanda cuando el niño quiera, y que tiene que ser cada tres horas (es lo más habitual, que digan tres). Esto, claro, no siempre funciona, y muchos bebés lloran porque tienen hambre; de hecho, muchas lactancias han fracasado precisamente por esperar y esperar a las tres horas, pensar que el bebé llora por otra cosa, y al final dar biberón para suplementar una lactancia que podría haber funcionado de haber sido a demanda.

¿Cómo saber si está comiendo poco?

El caso es que si no estamos respetando la demanda (si hemos puesto un horario más espaciado que el que haría el bebé), o si hay algún problema en la succión o agarre, o a nivel de producción, el bebé podría estar comiendo poco.

Para saber si un bebé come poco lo que se hace es mirar la báscula, claro, porque tiene que estar ganando al principio unos 120-150 gramos por semana. Sin embargo, si no tenemos báscula, o para saber si necesitamos pesarle, hay otras señales que nos pueden ser de utilidad si tenemos esa sensación (y que podrían llevarnos al pediatra para consultarle por el peso, bajo la sospecha de que está comiendo poco). Según la Academia Americana de Pediatría (AAP) serían los siguientes:

  • Si el bebé toma pecho, que a los 10 minutos o incluso antes se quede ya dormido.
  • Si está mojando menos de cuatro pañales al día.
  • Su piel sigue arrugada después de la primera semana.
  • Al cabo de tres semanas aún no se le ha puesto la cara redondita.
  • Después de hacer una toma y quedarse dormido, pide otra vez enseguida, como si tuviera aún mucha hambre.
  • Parece que se está poniendo más amarillo, en vez de menos, en la primera semana de vida.

Como digo, son signos de alarma que tendrían que llevarnos a la consulta del pediatra para ver si hay algún problema o si por el contrario va todo bien. Allí se pesa al bebé, se compara con el peso anterior, y si se confirma el problema habría que buscar las causas de que el bebé esté comiendo poco para solucionarlas.

¿Cómo saber si está comiendo demasiado?

A veces sucede lo contrario, que el bebé come demasiado. Normalmente esto solo sucede con los niños de biberón porque darle más cantidad es tan fácil como preparar más y forzar un poco. De hecho, si un recién nacido tiene que tomar entre 30 y 60 ml de leche artificial, se le pueden preparar tranquilamente 180 ml y ponérselos en el biberón para irle forzando a que se los coma (al bebé le costará horas, pero al final lo hará no sin esfuerzo... un esfuerzo que cada vez será menor a medida que le vayamos acostumbrando a llenar el estómago siempre hasta los topes).

Por eso se recomienda que los niños de biberón coman también a demanda y que el tamaño del biberón no sea muy grande, o lo que es lo mismo, que preparemos la cantidad justa que creamos que se va a comer, o si preparamos más, que no forcemos nunca al bebé a seguir un poco más ni a acabárselo (aunque le quede muy poco).

En los niños que toman lactancia no suele pasar nunca, porque es muy difícil sobrealimentar a un bebé de pecho (por eso se les da a demanda). Sin embargo, en bebés que no toleran bien la separación podría suceder. Hablo, por ejemplo, de un bebé que come, se queda saciado, se duerme en la teta, la madre lo deja en la minicuna o cuna, y se despierta minutos después porque se da cuenta de que está solo. En ese momento la madre puede pensar que llora porque se ha quedado con hambre, puede volver a darle el pecho y que el niño se coja de nuevo y coma simplemente porque la succión le calma (el problema en este caso será la cuna o minicuna, es decir, la separación).

De nuevo según la AAP, los signos de que un bebé está comiendo demasiado son:

  • Si se le da el biberón, el bebé toma más de 120 a 180 ml por toma.
  • Después de alimentarlo, el bebé vomita la mayor parte o todo lo que ha ingerido.
  • Las evacuaciones son blandas y acuosas y hace ocho o más deposiciones al día (los amamantados podrían incluso hacer más).

El peso confirmará la sospecha, obviamente, porque el bebé habrá ganado mucho peso (de no ser así habrá que descartar alergia a la leche, pues los síntomas son muy parecidos). Entonces el pediatra recomendará a los padres que dan biberón que disminuyan la cantidad por toma y, si hace falta, lo alimenten de manera más frecuente (en vez de 120-180 cada 3-4 horas, que tome 60-90 cada 2-3 horas, según pida el bebé).

En el caso de los bebés amamantados, la recomendación será diferente: seguir alimentando a demanda, pero tratando de no dejar solo al bebé para evitar esos despertares. Una opción es intentar tenerlo más tiempo en brazos para que, en el momento de pasarlo a la cunita esté profundamente dormido. Otra opción es amamantarlo con un chal o mantita liviana (que no le dé apenas calor) con que se le pueda envolver un poco los brazos y el pecho (las piernas siempre libres), que podría ayudar a que el dejarlo en la cunita no lo despierte. Y otra opción sería portearlo: directamente, no separarlo del cuerpo de mamá, para que esta pueda levantarse y tener las dos manos libres mientras el bebé sigue durmiendo con ella. Si llora, darle teta siempre, pero llevándolo encima es más difícil que se despierte por sentirse solo.

Fotos | iStock
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