¿Qué hacer con los juguetes que los niños ya no usan?

Pasadas las Navidades, en la mayoría de las casas toca hacer orden de juguetes y los padres nos hacemos una pregunta: ¿qué hacer con los juguetes que los niños ya no usan?

Papá Noel y los Reyes Magos han traído regalos a los niños aumentando el stock habitual de puzzles, pelotas, muñecos, peluches, juegos, bloques y un largo etcétera.

Aunque intentemos evitar la avalancha de juguetes por Navidad, no siempre se puede conseguir y lo cierto es que los niños acaban teniendo un montón de juguetes.

Muchos de ellos quedan aparcados en un cajón o dejan de interesarles porque han crecido y ya no les motivan. Por eso, a la hora de decidir qué hacer con los juguetes que los niños ya no usan, antes de tirarlos a la basura, hay opciones más provechosas siempre que los juguetes estén en buen estado.

Uno de las normas que tenemos en casa con respecto a los juguetes es que por cada juguete nuevo, hay que donar o regalar uno que no se utilice, para así evitar acumularlos inútilmente y darle la oportunidad a otros niños de tener un juguete.

Por un lado, optimizamos espacio y por el otro les enseñamos a ser solidarios y hacer un uso razonable de los juguetes, buscándoles otro fin cuando ya no los necesitamos, como por ejemplo:

Donarlos

La opción más solidaria es donarlos para que niños con menos recursos puedan beneficiarse de ellos. Es importante además involucrar al niño en la donación, que no consiste en “sacarse de encima” lo que ya no usa, sino de compartirlo con otros niños.

Los juguetes deben estar en buenas condiciones, cumplir con las normas de seguridad y, por supuesto, no deben estar rotos.

Preferiblemente, debe ser un juguete no-electrónico pues posiblemente el niño que lo reciba no tenga recursos para cambiar las pilas una vez que se hayan agotado.

Se pueden donar a organizaciones benéficas que se encargan de recoger juguetes a través de diversas campañas como Unicef, Caritas, Cruz Roja, Me dejas jugar o Mensajeros de los Paz.

También se pueden donar en parroquias o iglesias, así como en guarderías, colegios, hospitales, o a través de campañas de recogida de juguetes organizadas por ayuntamientos u otras organizaciones.

Regalarlos

A través de la donación regalamos los juguetes a niños desconocidos, pero regalarlos a niños que conocemos como primos, hijos de amigos, hijos de conocidos, también es una opción válida.

El juguete que a un niño ya no le motiva puede resultar de lo más divertido para otro. Por eso mismo, se suelen regalar a niños de menor edad, porque a nuestros hijos les han “quedado pequeños”.

También es importante involucrar al niño que regala sus juguetes, permitiéndole que decida a quién darselo. Debemos explicarle que no tiene ningún sentido que estén guardados sin que nadie los utilice, y que ese niño podrá aprovecharlos más.

Reciclar los juguetes que los niños ya no usan

Por último, si no optáis por ninguna de las propuestas anteriores, o si el juguete no está en buenas condiciones, la última opción es el reciclaje.

Si el juguete tiene pilas, debemos quitarlas y reciclarlas aparte. Los juguetes contienen plásticos de lenta degradación, y especialmente los electrónicos, pueden contener metales pesados altamente contaminantes.

Lo ideal es llevarlos al punto limpio más cercano donde se depositan en diferentes contenedores según sean de plástico, metal (bicicletas, patinetes, patines), y baterías o pilas aparte.

Foto | meddygarnet en Flickr
En Bebés y más | Donar los juguetes que nuestros hijos ya no usan, El día después de Reyes

También te puede gustar

Portada de Bebés y más

Ver todos los comentarios en https://www.bebesymas.com

VER 5 Comentarios