Juego en paralelo en los niños: juegan cada uno con lo suyo, pero acompañados

El bebé es un ser social por naturaleza, pero esta socialización va desarrollándose poco a poco a través de un complejo proceso por el que el niño aprende a interactuar con quienes le rodean.

Algo similar sucede con el juego, pues pasará tiempo hasta que nuestro hijo disfrute jugando en compañía de sus iguales, pasando inicialmente por un periodo de juego denominado "juego en paralelo".

¿Qué es el juego en paralelo?

Alrededor de los 12 meses, los niños empiezan a entender que hay otras personas además de ellos mismos y sus figuras de apego, y mostrarán un ligero interés por ellos.

Esto les llevará a acercarse e interesarse por otros niños, aunque ni se plantean qué sienten o piensan los demás. Se trata de una etapa denominada "egocéntrica", en la que creen que todo gira a su alrededor.

Pero aunque muestren interés en otros niños todavía no serán capaces de jugar e interactuar con ellos, ni mucho menos entablar una amistad, pues su desarrollo social aún no se ha completado.

Es por eso que en torno a esta edad es frecuente ver a los niños jugando de manera independiente o absortos cada uno en sus propias actividades, pero en compañía de otros niños de su edad que a su vez están haciendo lo mismo.

A este fenómeno se le conoce como 'juego en paralelo', es decir, "juego a tu lado porque me gusta tu compañía, pero no juego contigo"

Como mucho se pelearán por un juguete, pues el concepto "compartir" todavía no tiene sentido para ellos.

A lo largo de este primer año el interés por otros niños irá en aumento. Comenzarán entonces las conductas de imitación (una de las grandes vías de aprendizaje), especialmente cuando se trata de imitar lo que hacen otros niños mayores o adultos.

Esto acaba desembocando en otra nueva fase del juego denominada 'juego simbólico', y de la que ya os hablamos detenidamente en este post.

¿Hasta qué edad dura el juego en paralelo?

El juego en paralelo va desapareciendo conforme el niño crece para dar paso al juego cooperativo (es decir, a "jugar con" y no "al lado de"), en torno a los tres años. No obstante, como en cualquier otro aspecto del desarrollo, cada niño marcará su propio ritmo.

Así, un estudio realizado por las universidades de Rennes (Francia) y de Liverpool, señala que entre los dos y tres años casi el 47% de los niños juega en solitario; de ellos, el 22,4% lo hace en paralelo, mientras que el 24,4% prefiere jugar solo.

A esta edad, solo el 17% de los niños ya practica el 'juego cooperativo', mientras que un 5,3% ya empieza a interactuar de alguna manera (no mediante el juego) con otros compañeros.

En definitiva, la socialización es un proceso que va desarrollándose con la edad, y siempre que el contexto familiar y social en el que el niño se esté criando sea favorable y positivo, no hay nada que podamos hacer los adultos para acelerar esta socialización.

Está genial que los niños estén en contacto con otros a edades tempranas, pero esto no va a garantizarles que aprendan a compartir, interactuar y jugar con los demás antes de tiempo.

Verles crecer, ver cómo se van convirtiendo en personitas con ideas propias, con voluntad, con sus amiguitos, escucharles las aventuras con los iguales, las peleas y las grandes amistades, es maravilloso. Disfrútalo.

Fotos | iStock


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