Qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir colegio (I)

Por las fechas en las que estamos seguro que muchos papás están a la búsqueda y captura (como nosotros) del colegio al que acudirá su hijo o hija a partir de septiembre del presente año.

A la hora de elegir el colegio hay diversos factores a tener en cuenta (o no) por parte de los padres. Con esta entrada he querido mostrar los que considero más importantes:

Ideología

Provenimos de una España eminentemente religiosa, sin embargo el momento actual es muy diferente y a la pérdida de estas creencias se suma una diversidad cultural creciente. Deberemos consultar cuál es el posicionamiento del colegio al respecto (si celebran las fiestas religiosas, cómo, si hacen la asignatura de religión, si no la hacen…) para decidir. En aquellos cuya ideología religiosa es evidente (carmelitas, jesuítas, salesianos, etc.) mejor no preguntar… ya se sabe.

Distancia de casa

Cuanto más cerca esté de casa menos problemas de desplazamiento para todos y menos problemas para el niño cuando el día de mañana sea capaz de ir solo al colegio.

Comedor

Yo diría que todos lo tienen, así que para los padres que lo necesiten, la valoración debe ser sobre la calidad de la comida y la atención que reciben. Hay colegios con cocina propia y otros que funcionan con catering (traen la comida ya hecha). A nivel de calidad siempre será mejor que sea cocinada en el mismo colegio.

Hay que valorar también cómo dividen a los niños a la hora de comer (si es que lo hacen). Lo ideal es que los de 3 años coman separados, pues necesitan de una atención más constante y de un clima lo más tranquilo posible.

El comedor es un recurso para los padres que lo necesitan. Es preferible, si puede ser, que coman en casa. Supone hacer dos viajes más pero ofreces a los niños la posibilidad de recargar las pilas del contacto con mamá y/o papá y de volver a un entorno familiar donde sentirse de nuevo emocionalmente reconocido, seguro y acompañado. Así evitamos que pasen 8 horas fuera de casa, que no es lo más recomendable para niños tan pequeños.

Metodología de trabajo

Para mí lo más importante. Debemos valorar qué es lo que queremos para nuestros hijos pues no todos los colegios funcionan igual. En unos tratan de inculcar unos hábitos de un modo más o menos rígido, con el uso de libros o fichas y tratando de que los niños permanezcan sentados haciendo sus tareas, tienen como objetivo que los niños aprendan unas materias con unos resultados concretos, que entre los cuatro y los cinco años aprendan a leer e incluso que aprendan inglés e informática.

Otros en cambio (yo me decanto por estos), aún siendo públicas, funcionan sin libros, basan el aprendizaje en el juego y les enseñan en base a lo que los niños demandan, son más flexibles y aceptan las diferencias madurativas de cada niño.

La curiosidad de los pequeños es infinita, y no hay mejor manera de que aprendan que satisfacer su curiosidad sin ceñirse a materias que probablemente no puedan ni necesiten aprender.

La filosofía de estos colegios es que un niño va allí a crecer como persona individual capaz de pensar y ser responsable, por eso dedican más tiempo a la relación con el medio y entre los compañeros que a aprender materias.

Muchos padres (lo estoy viendo en las visitas a los coles) demandan el inglés a partir de los 3-4 años. En algunas escuelas no lo hacen (y me sumo a su opinión) porque la gran capacidad de aprendizaje que tienen los niños no es para que les llenemos de materias ni de idiomas (que luego no practican, pues los padres no saben hablarlo) sino para que aprendan a vivir, a relacionarse, en definitiva, para que aprendan a ser.

En muchas de las escuelas más innovadoras los niños empiezan a aprender a leer más tarde, de manera que comparándolos con los de otros colegios los padres suelen considerar que sus hijos van atrasados (culpa de la visión que tenemos de las escuelas como centro de aprendizaje de materias y de la competitividad que les inculcamos), sin embargo cuando empiezan a leer lo hacen desde las ganas de aprender y, lo que es más importante, lo hacen en el momento en que son capaces de entender lo que leen.

De esta manera la lectura les supone una nueva puerta a la adquisición de información que sacie su curiosidad y no un montón de símbolos que “sé decir uno detrás de otro" (cuando aprenden a los 4-5 años).

Mi sensación personal es que nos preocupamos en exceso del nivel educativo que van a conseguir sin hacernos la pregunta clave: ¿Para qué sirve ir al colegio? ¿Qué recuerdo yo de lo que aprendí en el colegio?

La respuesta a la segunda es :“Casi nada". Se estima que los adultos recordamos entre un 10% y un 30% de lo que nos enseñaron. Entones, la respuesta a la primera pregunta no puede ser otra que: “Para aprender a vivir en sociedad".

El modelo de la búsqueda de aprendizaje actual está suponiendo algo más de un 40% de fracaso escolar en Catalunya (e imagino que cerca andará en el resto del estado), que se dice pronto. Por eso me sumo al carro de los colegios que tratan de hacer crecer a los niños como personas y de que aprendan las materias potenciando su curiosidad.

El modelo finlandés, del que ya hablamos en Bebés y más, es muy similar a esta filosofía de trabajo y los resultados son incuestionables. Tienen el mejor nivel de Europa (podéis leer un informe muy recomendable sobre la educación en Finlandia aquí).

Mañana, dado que me he extendido bastante en este cuarto punto, os traigo el resto de factores importantes a la hora de escoger el colegio para nuestros hijos.

Imagen | Albert Anker
En Bebés y más | Qué tener en cuenta a la hora de elegir escuela infantil, Cambiar la educación para cambiar el mundo, Qué es la pedagogía Waldorf: entrevista a Christopher Clouder

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