Sensibilidad al gluten: cuando las pruebas dan negativo pero el gluten le sienta mal

El tema de las alergias e intolerancias es uno de los campos de batalla de la medicina, porque aunque parezca mentira, son muchas las cosas que hay que descubrir todavía al respecto. De un tiempo a esta parte, se sabe que el intestino está ligado a muchos procesos de salud, incluso inmunitarios, y que la flora intestinal (la microbiota) es muy importante en el día a día de cada niño.

Pues bien, en lo relacionado a la celiaquía o intolerancia al gluten queda aún mucho por decir también, porque se ha visto que aunque las pruebas den negativas, son muchos los niños (y adultos) que tienen síntomas que mejoran o remiten cuando dejan de consumir gluten. Es lo que ya se conoce en la comunidad médica como 'Sensibilidad al gluten'.

Qué es la sensibilidad del gluten

Tal y como lo explican desde la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU., se considera una intolerancia similar, sin que haya exactamente los mismos síntomas porque la celiaquía sería más grave.

La intolerancia al gluten, o celiaquía, es la sensibilidad a esta proteína que forma parte de algunos cereales como el trigo, la cebada, el centeno... su ingesta produce un daño en el intestino delgado (encargado de la absorción de alimentos, de la digestión, etc.), que afecta de diferentes maneras, siendo el tratamiento la evitación de todos aquellos alimentos o sustancias que contengan gluten.

En el caso de los niños y adultos sensibles al gluten, las pruebas de detección de la celiaquía dan negativo, incluso la biopsia, porque el intestino no está afectado. Sin embargo, comparten algunos síntomas como cansancio, dolores de estómago, calambres musculares y entumecimiento de las piernas.

Mucho por investigar

Hace unos años pensaban que si las pruebas daban negativo, no había motivo alguno para sospechar del gluten en caso de que hubiera síntomas diversos y similares. Ahora saben que existe lo que han decidido denominar sensibilidad al gluten, una condición que, por ahora, no cuenta con pruebas acordes, o como me dijo un especialista hace unas semanas: "las pruebas de detección se nos han quedado anticuadas e insuficientes, porque con ellas no estamos dando respuesta a todas las personas que tienen síntomas por consumir gluten".

Mientras tanto, si el pediatra sospecha que tu hijo/a pueda tener sensibilidad al gluten, es posible que te sugiera que dejes de ofrecerle alimentos con gluten, para ver si mejoran los síntomas. Y que, una vez mejoren, vuelvas a introducirlos en la dieta para ver si vuelven a aparecer dichos síntomas.

Para acabar, solo nos queda recordar que llevar una dieta sin gluten no es peligroso en absoluto. Lo único que hay que intentar es evitar que, en sustitución, se consuman alimentos procesados sin gluten, que a menudo son menos saludables que los que sí tienen gluten (y que son culpables de que muchos estudios digan que las dietas sin gluten conllevan más riesgos para la salud).

Fotos | iStock
En Bebés y más | Vivir sin gluten: la celiaquía y los niños, Se diagnostica más que nunca y aún así se calcula que hay un 75% de enfermos sin diagnosticar: Día Nacional de la Celiaquía, Se publica la guía especial para alérgicos: Celíaca, ¡qué palabra tan rara!

También te puede gustar

Portada de Bebés y más

Ver todos los comentarios en https://www.bebesymas.com

VER 0 Comentario