De "chochetes" y "pichillas"

Sé que se dice de un modo cariñoso, pero no acaba de gustarme. De hecho, ni siquiera empieza a gustarme. Me refiero a aquellos padres que llaman a sus hijas "chochete" y a sus hijos "pichilla", o alguna variante que venga a decir lo mismo.

El año pasado me despedía de Aran en la puerta del colegio y el padre de una niña de su clase, una niña de 3 años, le dijo mientras se iba, girándose, y delante de otros padres y del profesor "¡Hasta luego, chochito!". Nadie dijo nada, obviamente, pero sinceramente, me sentí un poco mal por la niña, por quedar cariñosamente reducida a eso, a ser un chochito.

Una cuestión de integridad y de respeto

Si viera una pareja por la calle llamarse al grito de "¡Chocho, ven, mira esto!" o "¡Picha (o polla, aún peor), ven!", seguro que todo el mundo alrededor se sentiría incómodo. Si yo llamara a mi mujer así en público, seguro que me diría de todo menos bonito, y si se lo llamara en privado... bueno, depende del momento, claro, pero tampoco me sale en los momentos íntimos porque me parece poco valorar a una persona reducirla a sus genitales, Miriam es mucho más que eso.

Es una cuestión de integridad, de valorar a los niños por algo más que por su vulva o su pene, de llamarles por su nombre, que para eso se lo pusimos, o por un sustituto más amable como por ejemplo cariño, corazón o vida, que puede utilizarse toda la vida sin que, de repente, sea ofensivo.

¿Hasta cuándo?

Porque, ¿durante cuánto tiempo se hace? ¿A qué edad deja de tener sentido llamarles así? Me puede parecer más o menos normal, o mejor digamos que puedo entenderlo por ser habitual, que a una niña de 3 años le llamen chochito o chochete, pero cuando tiene 10, 14 o 17 años, por ejemplo, ¿qué pensaríamos de su padre si la llamara del mismo modo? "¡Adiós chochete!". Es que no creo que le hiciera gracia ni a la propia niña.

Entonces, no sé por qué lo hacemos, por qué los niños son pichillas y las niñas chochetes. Los hombres somos mucho más que nuestro pene, las mujeres son mucho más que su vulva y cuando se nos reduce a eso pedimos más respeto, ¿o acaso no criticamos lo absurdos que son los anuncios publicitarios con mujeres poniendo cara de viciosas con poses ridículas? Porque si aún estuvieran anunciando algo relacionado con el sexo se podría entender que se las usara como objetos sexuales, pero cuando están sentadas en el capó de un coche o defienden una marca de ropa o una bebida, pues no se ve la relación.

Por eso creo que debemos tratar a nuestros niños de un modo más respetuoso, para que se sientan valorados por quienes son y no por lo que tienen entre las piernas, valorados por lo que hacen, por lo que les queremos, por lo felices que somos con ellos,... y por ser nuestros "cariños", nuestras "vidas", nuestros "corazones", o por ser simplemente Laura, María, Miguel, Juan, Paula, Laura, Ángel, David, Claudia, Marcos,...

ACTUALIZACIÓN: Gracias a los comentarios he aprendido que también a los adultos se les llama de ese modo y que no es algo que se haga únicamente con los niños. Esto es para mí una muestra de que es algo más inofensivo de lo que yo pensaba, que se hace sobre todo en el sur de España. Sigue sin gustarme, pero mi nivel de tolerancia hacia ello es ahora mayor. Gracias a todos y todas por vuestros comentarios, porque de ese modo nos enriquecemos todos.

Foto | Dj Flickr en Flickr En Bebés y más | Educar con respeto (I) y (II), ¿Hablas de tus hijos en su presencia?, ¿Eres el portavoz de tus hijos?‏,

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