Síndrome de Asperger

El síndrome de Asperger, a pesar de no ser muy conocido, es un trastorno del desarrollo cerebral bastante frecuente, que se presenta en al menos el 3 por ciento de los niños y en ocasiones no llega a ser correctamente diagnosticado. Las personas que lo padecen tienen un aspecto externo normal pero sufren problemas en su desarrollo cerebral que hacen que su existencia diaria sea complicada. Este trastorno es, como decía, desconocido por la mayoría de la población e incluso por muchos profesionales.

Cuando se diagnostica en niños suele ser cuando ya han comenzado los problemas de adaptación y esto puede complicar su tratamiento. Los niños con síndrome de Asperger son de inteligencia completamente normal. Se da con más frecuencia en los varones. Estos niños comienzan a llamar la atención de sus padres o educadores con un comportamiento anormal, a veces inadecuado y a veces sorprendente. Sobre todo las áreas más problemáticas son las relaciones con los demás aunque su adquisición del habla es normal.

Ellos y sus familias, sin el tratamiento y apoyo adecuados, pueden sufrir y sentir un enorme aislamiento. Pero es importante entender que sus comportamientos llamativos o sus dificultades no tienen que ser necesariamente dolorosas si el entorno acepta sus peculiaridades. Son diferentes en algunos aspectos, pero derrochan humanidad. El diagnóstico temprano es muy importante, como lo es también el ser tratados por profesionales adecuados y apoyarse en asociaciones de familias con el mismo problema.

Síndrome de Asperger

Para conseguir detectar los casos lo antes posible es conveniente que los padres acudan a un especialista si perciben síntomas que hagan pensar en que el niño puede sufrir este trastorno. Los síntomas del síndrome de Asperger son muy variados y no aparecen todos en todos los casos, sin embargo es muy útil conocerlos para poder reconocerlos.

El área de las habilidades sociales suele ser la más problemática. Algunos signos se pueden resumir en una relación con los demás insatisfactoria o insuficiente. No disfruta con los juegos en grupo o no entiende las reglas, no soporta no ganar. Opta por los juegos en solitario y prefiere quedarse en casa. Sus relaciones con los adultos son más sencillas que las que establece con niños de su edad, sobre todo si son desconocidos.

Es inocente, lo que hace que pueda ser objeto de burla pero también que actúe o haga comentarios sin tacto alguno, llegando a ser ofensivo. Se cree lo que le dicen, aunque sea algo objetivamente imposible y se toma todo al pie de la letra. Esto se relaciona con una cierta incapacidad para entender los matices y dobles sentidos en las expresiones.

Niños con Síndrome de Asperger

Los niños con síndrome de Asperger no suelen presentar problemas en la adquisición del habla e incluso puede expresarse con un vocabulario extenso y elaborado, aunque en las conversaciones largas se abstraen y cambian de tema. Pueden ser pedantes o monótonos en su discurso. Se señala que es frecuente que no miren a los ojos al hablar. Algunas de las características sobre el área lingüística a las que prestar atención se centran en la comprensión de frases o preguntas complejas. El doble sentido es muy problemático para ellos. Recuerdan los datos y suelen tener predilección por las asignaturas lógicas.

En el área motriz se remarca que puede tener dificultades para ponerse las zapatillas o la ropa, haciéndolo al revés. Posee una pobre coordinación motriz lo que se refleja en que puede tener poca destreza para atrapar una pelota, problemas para vestirse o abrocharse los botones o destacar por un ritmo extraño al andar o correr.

Desarrollan intereses muy específicos por temas particulares, a los que dedican mucho tiempo y buscan datos de forma casi exclusiva. Por ejemplo, los números, vehículos, mapas, clasificaciones ligueras o calendarios. Hablan mucho sobre este tema, sin darse cuenta que puede resultar aburrido para su interlocutor.

Pueden presentar otras características llamativas, como el necesitar repetir movimientos, acciones o rituales tranquilizadores. También, en algunos casos, hay babeo, dificultad para tragar y rechazo extremo a ciertos sonidos fuertes o roces de determinadas texturas. Puede suceder que se agiten o se mezan en situaciones de tensión.

Ninguno de estos síntomas son definitorios por si mismos, por lo que, en caso de sospecha, lo importante es acudir a una asociación o a un experto en el tema.

Se puede considerar que el Asperger está dentro del continuo del autismo, colocándose en un extremo el autismo clásico y el síndrome de Asperger en el otro. También, dentro del Síndrome de Asperger, hay grados y variantes. Pero podemos definir que se trata de un trastorno de desarrollo que afecta a la vida normal, aunque muchos adultos consigan tener una vida laboral y familiar adaptada. Una persona con Asperger puede ser tranquila y tímida, enormemente retraída, pero también puede ser extrovertida y con un carácter fuerte. Lo que en general la caracteriza es la afectación de tres áreas relacionadas.

Dificultades del Síndrome de Asperger

Presentan dificultades en las relaciones sociales al serles muy difícil interpretar lo que piensa o siente su interlocutor pues el lenguaje no verbal o las sutilezas de intención del lenguaje verbal le son desconocidas.

Desarrollan interesen y comportamientos restrictivos y estereotipados y una llamativa rigidez mental. No aceptan los cambios, tienen movimientos estereotipados tranquilizadores. No entienden los matices de las metáforas lingüísticas.

En la comunicación pueden no expresar sus sentimientos, rechazar las muestras de afecto o solamente hacerlo en los extremos de alegría y furia, siendo mientras muy circunspectos. Pero sobre todo les cuesta enormemente no preveer los acontecimientos, causándoles desasosiego cuando se presentan. La hipersensibilidad frente a estímulos sensoriales no es tampoco rara en estos niños. Sus padres a menudo comentan el rechazo firme del niño a llevar las ciertas clases de materiales, comer alimentos de una cierta textura o hacia cualquier estímulo inesperado.

Las personas con un trastorno de Asperger están mal identificadas en el medio educativo y sus problemas de relación suelen ser malinterpretados como simples “problemas de conducta" o de “personalidad". Normalmente son considerados como personas raras y excéntricas, poco hábiles socialmente u obsesivos.

Además, con frecuencia, estos alumnos son diagnosticados muy tardíamente puesto que la detección del autismo puede no identificar variantes menos severas del trastorno, sobre todo si no hay retraso mental o de lenguaje. Por ese motivo estos niños permanecen sin diagnóstico durante años, o son diagnosticados, erróneamente, de trastornos del aprendizaje o trastorno de hiperactividad con déficit de atención. Esta falta de diagnóstico les causa crecientes dificultades en sus intentos de responder a las demandas de la educación elemental sin los apoyos necesarios y las familias con frecuencia se muestran preocupadas y desorientadas ante las dificultades.

Por ese motivo, acudir a las asociaciones de síndrome de Asperger, es una solución a las dudas diagnósticas y a los problemas reales de aquellos niños que lo padecen y sus familias.

Más información | Federación Asperger, Discapnet

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