INSPIRE: siete estrategias para frenar la violencia contra los niños

No es un problema lejano ni que afecte a pocas personas. Las cifras son estremecedoras. En el mundo, según datos de Unicef, cada cinco minutos un niño muere como resultado de la violencia, uno de cada cuatro sufre abuso físico y a lo largo de su vida una de cada cinco niñas es abusada sexualmente al menos una vez.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus asociados han presentado recientemente la renovación de INSPIRE: siete estrategias para reducir la violencia contra los niños, medidas que ya han sido puestas a prueba y demostrado su efectividad, por lo que mediante su implantación se podría reducir radicalmente las tremendas cifras con las que hemos iniciado estas líneas.

En el último año, hasta mil millones de niños han sufrido violencia física, sexual o psicológica, una violencia que adopta muchas formas pero que a menudo es invisible.

Las siete estrategias que la iniciativa «INSPIRE» pone de relieve son las siguientes:

  • Aplicación y control del cumplimiento de las leyes: como aquellas que limitan el acceso de los jóvenes a las armas de fuego y a otros tipos de armas (Sudáfrica) y las que penalizan la imposición de castigos violentos a los niños por los padres (muchos países europeos).

  • Normas y valores: modificación de las creencias y los comportamientos respecto de los roles de género.

  • Entornos seguros: adopción de medidas para eliminar los lugares conflictivos y mejora del entorno edificado, por ejemplo las viviendas.

  • Apoyo a padres y cuidadores: por ejemplo proporcionándoles capacitación en materia de crianza.

  • Reforzamiento económico y de ingresos: incluida la microfinanciación, junto con capacitación sobre normas de género.

  • Servicios de respuesta y apoyo: como programas de tratamiento para menores infractores.

  • Educación y formación en aptitudes para la vida: por ejemplo, estableciendo un entorno escolar seguro y mejorando la vida y las aptitudes sociales de los niños.

Este conjunto de estrategias ha sido elaborado en colaboración con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, UNICEF, End Violence Against Children, la Organización Panamericana de la Salud, el Banco Mundial...

Ahora queda por ver si los gobiernos, las instituciones, organismos de las Naciones Unidas, la sociedad civil, el sector privado, investigadores... unen sus fuerzas para articular soluciones de modo que se cumpla uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, "poner fin al maltrato, la explotación, la trata y todas las formas de violencia y tortura contra los niños".

Y es que esta violencia tiene muchas consecuencias para los menores, no solo la muerte sino consecuencias graves que perduren en su salud de por vida: lesiones, enfermedades transmisibles y no transmisibles, problemas de salud mental como depresiones, ansiedad, síndrome de estrés postraumático...

Los servicios sanitarios, jurídicos y sociales son los más afectados en todos los países por las consecuencias del maltrato infantil, y suelen ser los más comprometidos en la lucha contra este.

El primer paso, está en la familia, en nuestra responsabilidad como padres, en el respeto y amor a nuestros hijos y en la atención frente a otros modos de violencia que no provengan del núcleo familiar cercano. Por desgracia, muchos niños no cuentan con ese apoyo primario, por eso es necesaria la implicación de toda la sociedad.

Vía | OMS
En Bebés y más | Violencia infantil. Hacer visible lo invisible, "Sin violencia se educa mejor", un proyecto de Unicef para poner freno al maltrato infantil

También te puede gustar

Portada de Bebés y más

Ver todos los comentarios en https://www.bebesymas.com

VER 0 Comentario