Aprovechad los días de vacaciones para descubrir la osa mayor y la osa menor con los peques

En la actualidad mirar al cielo en una ciudad muy luminosa no permite ver muchas estrellas. Y es que la contaminación lumínica no para de perjudicar y de hacer muy complicada y difícil la observación de un buen cielo estrellado en una gran ciudad. Ahora que vienen días de vacaciones quizá muchos niños tengan la oportunidad de pasar alguna noche lejos de la contaminación de nuestras cómodas ciudades llenas de luces, y allí pueda ver el horizonte despejado y disfrutar de una noche oscura para ver las estrellas brillar en el cielo.

Una de las constelaciones más fáciles de encontrar en el hemisferio norte es la correspondiente a la osa mayor y en concreto a la que forma una especie de cuchara o cazo. Y es que desde esa constelación es muy fácil encontrar la estrella polar que está en la osa menor y que tiene la característica principal de que apunta al norte geográfico. En Madrid, ahora que estamos en casa aprendiendo ángulos y rectas en matemáticas, la estrella polar forma unos 40 grados con el horizonte norte. Así que descubriendo la osa mayor y uniendo los puntos que forman el extremo final podemos llegar a la estrella polar o sea, saber dónde está el norte. Y a partir de ahí podemos jugar con la familia a señalar, el sur, el este y el oeste y a jugar cómo se puede ir a algunas ciudades conocidas.

Para los niños es un ejercicio divertido descubrir las estrellas y sus historias. Siempre que he estado en el Planetario los niños se sorprenden y escuchan muy atentos las explicaciones mientras se proyectan las imágenes. Y ahí pueden aprender además que según el país o la zona geográfica en la que se encuentren las estrellas hacen cosas diferentes. Por ejemplo, si el observador se encuentra en el Polo Norte todas las estrellas describen círculos paralelos al horizonte con la estrella Polar encima de su cabeza o cenit. Mientras que si el observador se encuentra en el Ecuador, podría ver que casi todas las estrellas describen círculos alrededor de la línea ecuatorial y vería que todas las estrellas salen y se ponen por el horizonte, excepto la Polar que estaría en el horizonte. Y en el caso de Madrid, por ejemplo en esa latitud de 40 grados, la estrella Polar está fija y lo que hacen el resto de estrellas es girar a su alrededor.

Así que la afición a la Astronomía puede empezar por algo tan sencillo como buscar la osa mayor y la osa menor, con su correspondiente estrella polar, cuando son chiquitines y si tienen ganas e interés os irán preguntando más y más hasta que al final sepan más que nosotros. En Madrid hace años se podían ver hasta las pléyades, hoy en Madrid tienes que irte a más de 50 kilómetros de distancia si quieres disfrutar de un cielo limpio y poder ver imágenes tan espectaculares como alguna de las que todos los días nos ofrece la NASA.

Más información | APOD of the Day Imagen | Eric Gorski

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