Las consecuencias de la sobreprotección en el lenguaje infantil

Hemos visto los peligros de la sobreprotección a nuestros hijos, y hoy profundizaremos un poco más en el tema y descubriremos las consecuencias de la sobreprotección en el lenguaje infantil.

Los padres actuámos de forma sobreprotectora cuando limitamos la exploración del mundo por parte de nuestro hijo. ¿Por qué?. Puede ser porque tengamos miedo a que se hagan daño con algo de su entorno.

No significa necesariamente mimar a los hijos; consiste más en algo emocional que se presenta de forma intensa y excesiva, lo que conlleva la necesidad de controlar al hijo en todo momento.

Como consecuencia de esta necesidad, se llega a generar una dependencia hijo-padres y viceversa. Y aunque en un principio pueda parecer una relación sin ningún tipo de problema, nada más lejos de la realidad.

Un niño que ha crecido en un ambiente de excesiva atención, preocupación asfixiante o con los deseos de los padres convertidos en obligaciones o expectativas demasiado altas para la capacidad del hijo, puede encontrarse en su edad adulta con graves problemas.

Hay padres que pueden pensar que amar y querer a un hijo es hacerle el camino más fácil, cuando realmente lo que necesitan es:

  • reconocer quién es cada uno realmente
  • respetarse y ser tolerantes con sus ideas y sentimientos
  • dadle libertad para tomar decisiones
  • desarrollar las cualidades y aceptar sus limitaciones
  • potenciar la creatividad
  • tener oportunidad de compartir los sentimientos de pérdida, dolor o rabia

Los padres no vamos a estar presente siempre que a nuestro hijo le surja una complicación o un problema, y es importante saber que si siempre hay alguien que se los resuelve porque lo quiere mucho y quiere que sea feliz, llegará un momento en el que no sabrán enfrentarse solos a las cosas más sencillas de la vida.

¿Cómo influye la sobreprotección en la adquisición del lenguaje?

El lenguaje muchas veces se ve afectado por causa de la sobreprotección. Se debe tener en cuenta que el lugar donde se aprende de forma más natural es en el hogar mediante las continuas interacciones entre los padres y los hijos.

Los niños emplean el lenguaje como medio para relacionarse con los demás niños, así como para satisfacer sus necesidades, controlar el entorno, expresar su propia identidad y adquirir nuevos conocimientos.

El proceso de adquisición del lenguaje se favorece de los diversos intercambios comunicativos y lingüísticos con los padres o miembros más cercanos de la familia.

Estimular el desarrollo del lenguaje en nuestros hijos es esencial para conocer los sonidos que componen el lenguaje hablado y su correcta articulación, además de estar íntimamente relacionado con el desarrollo del pensamiento.

Debemos tener siempre presente que el niño es un ser social, por tanto el lenguaje no se puede enseñar aislado del contexto social. Es decir, no podemos separar el lenguaje de todas las circunstancias que lo rodean.

Si cada vez que quiere algo nuestro hijo, se lo damos antes de que pueda pedirlo verbalmente, estamos mermando su capacidad de desarrollo del lenguaje. Nuestro hijo aprenderá a solicitar las cosas con sólo mirar o señalar. No se verá en la necesidad de demandarlo verbalmente.

Al conseguir todo lo que quiere sin decir nada, su desarrollo de la pronunciación o de la construcción de frases se verá retrasada con respecto a la de los demás niños de su edad.

Así mismo, los adultos deben pronunciar de manera correcta las palabras y evitar hablar al niño de forma infantilizada, así como pronunciar correctamente y evitar corregirles de forma directa, tal y como hemos visto con anterioridad.

En algunas ocasiones, existen dificultades lingüísticas debidas al nerviosismo del niño ante la insistencia de sus padres para que aprenda nuevas palabras o bien para que diga cosas más o menos graciosas ante familiares o amigos. Ante estas situaciones el niño responde casi siempre con una oposición que puede dificultar su normal aprendizaje.

En conclusión, a la hora de criar a nuestro hijo debemos tener en cuenta las consecuencias de la sobreprotección en el lenguaje infantil, entre las que se encuentran el retraso en la adquisición del lenguaje y/o del habla, así como falta de necesidad de expresar verbalmente sus necesidades.

Foto | emerille en Flickr En Bebés y más | Trastornos del lenguaje: Retraso del Lenguaje

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